Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1991/01/07 00:00

COMPAS DE ESPERA...

Bush y Hussein dan muestras de buena voluntad, pero el mundo espera actos y no palabras.

COMPAS DE ESPERA...

Los gestos que intercambiaron la semana pasada los protagonistas de la crisis del Golfo Pérsico, dieron un respiro en medio de los humos de una guerra inminente. Pero a falta de resultados concretos e inmediatos, los observadores se mantuvieron a la espera.
La razón era la duda de si ese cruce de buena voluntad, estaría destinado a arreglar el problema por las buenas, o a preparar el estallido de la guerra, con la disculpa de ese hizo lodo lo que se pudo.
El primero en tomar la iniciativa fue el presidente norteamericano George Bush, quien horas después de su victoria diplomática del Consejo de Seguridad que impuso una fecha límite a Irak para retirarse de Kuwait anunció que invitara al canciller iraquí Tarek Aziz a Washington y enviana a su secretario de Estado James Bakera Bagdad. Su espectacular anuncio no evitó , sin embargo, que Bush insistiera en la exigencia de que la retirada fuera completa e incondicional, y que aclarara que las reuniones no tendrían el carácter de "negociación", puesto que no habría nada que negociar.
A pesar de esa condición, que en condiciones normales hubiera producido el inmediato rechalzo de Saddam Hussein la respuesta del iraquí resulto no menos diciente. En la mañana del miércoles, su aceptación le fue comunicada al encargado de negocios norteamericano en la capital iraquí. Para muchos, con ese gesto el líder de Bagdad evidenció que su confianza en sus posibilidades de victoria ha perdido piso.
El anuncio de la aceptación iraquí coincidió con el incremento de los ataques parlamentarios contra el gobierno de Bush, expresados en un enfrentamiento verbal que puso frente a frente a James Bakery sus críticos más acérrimos, como el senador Paul Sarbanes. El demócrata de Maryland aseguró en la audiencia del miércoles que Baker nos ha colocado en el camino de la guerra".
y, refiriéndose al efecto de las sanciones económicas contra Irak, dijo que en esa sala no ha habido un experto que atestigue o sostenga que puedan producir efectos en solo cuatro meses". Sarbanes dijo que la Casa Blanca, como Hussein, solo está escuchando lo que le conviene, y no se ha preocupado por cuestiones graves, como la posibilidad de que Estados Unidos tenga que ocupar Irak tras la guerra". Varios senadores refutaron el argumento de Bush de que la crisis del golfo debería resolverse pronto para que las economías de Europa del este y el Tercer Mundo no sigan sufriendo por los altos costos del petróleo, producto del embargo. Por el contrario, instaron a Arabia Saudita a utilizar los mas de 50 mil millones de dólares que está ganando a raíz de la crisis, para programas de ayuda a las naciones mas afectadas.
Al día siguiente el mundo tuvo una nueva causa de sorpresa: desde Bagdad se anunció que Saddam Hussein instaria al parlamento iraquí a autorizar la expedición de visas de salida a los tres mil rehenes occidentales y japoneses que aún permanecían, como escudos humanos, retenidos en territorio de Irak. La decisión se produjo luego de informes que aseguraban que Estados Unidos había solicitado al Consejo de Seguridad de la ONU considerar la convocatoria de una conferencia de paz en el Medio Oriente, para que se consideraran todos los problemas de la zona. Ello satisfaría una de las exigencias claves de Bagdad, la de buscarle una solución global a todos los problemas de la región, incluida sobre todo la cuestión palestina. Todo cuadraba, porque al liberar a los rehenes, Bagdad no solamente apoyaba las gestiones de paz de los parlamentarios norteamericanos, sino aceptaba una de las demandas principales de Washington.
En su solicitud al parlamento, Saddam afirmaba que tomó la decisión de liberar a los rehenes invitados, según él fuego de cambios positivos recientes que deberían tener un impacto positivo en la opinion publica occidental en general y norteamericana en particular, para que tener las fuerzas del mal que impulsan la guerra. Al final de su mensaje, admitió que los rehenes habían sido tomados para retrasar la guerra y a darle tiempo a nuestras fuerzas para completar su movilización. Pero ahora nuestras fuerzas están plenamente preparadas para defender nuestros valores contra traidores e infieles y para defender nuestra riqueza nacional, regional y humana.
El gobierno norteamericano aplaudió el anuncio con cautela, pero resalto que el gesto no impediría el mantenimiento de la presión sobre Bagdad. Al mismo tiempo, Bush y Baker insistieron en desmentir los informes en el sentido de que Washington pensara apoyar la convocatoria de la conferencia de paz sobre el Medio Oriente. No va a haber, y no hay vínculo con la cuestion palestina o la margen occidental del Jordan", dijo Bush en una conferencia de prensa conjunta con el presidente chileno Patricio Aylwin. El presidente agregó que nada le distraería de buscar la ejecución plena de las resoluciones del Consejo de Seguridad.
Esa manifestación resultó un desmentido para una información difundida el jueves en la mañana por la British Broad casting Corporation, según la cual el embajador norteamericano ante la ONU Thomas Pickering habria sugerido la convocatoria de esa conferencia. Eso dio pié a la circulación de rumores que indicaban que podría existir una conexión entre esa convocatoria y la liberación de los rehenes.
Sin embargo, Baker había dicho al congreso el miércoles que un encuentra internacional sobre el medio oriente podria ser útil en un momento apropiado, pero que su gobierno no apoyaría ni presentaría una iniciativa en ese sentido, porque en la medida en que no se ligaría la crisis del golfo con el problema palestino, ciertamente este no es el momento adecuado".
A pesar de todo, lo cierto es que en el seno del Consejo de Seguridad sí se está negociando una resolución que convoque esa conferencia internacional sobre la paz del la región, cuyo texto original fue elaborado por los embajadores de Colombia, Cuba, Malasia y Yemen. Pero según versiones, la actuación del representante norteamericano se habría dirigido a que esa resolución produjera esa convocatoria en el mornento apropiado" .
Lo cierto es que, con esos movimientos que indican alguna flexibilidad, se sintieron nuevos aires en el congestionado ambiente del Golfo Pérsico. Pero las grandes preguntas, las que hará la historia, siguen pendientes de ser respondidas.

¿Y si hay guerra?
George Bush intente en cada oportunidad que se le presenta, poner en claro que Viet Nam y el Golfo Persico tienen muy poco en común, al menos desde el punto de vista estrictamente militar.
De acuerdo con los expertos, esas diferencias son reales. Para empezar, en Viet Nam las fuerzas enemigas tenían a su favor una tupida selva tropical que facilitaba el reabastecimiento de los norvietnamitas a través de la famosa "Ruta Ho Chi Mihn", Por el contrario, las fuerzas iraquíes deben recibir sus suministros a través de carreteras a cielo abierto, que, podrían ser destruidas en las primeras horas de combate.
De la misma forma, Irak carece de una ventaja fundamental de la que disfrutaba Viet Nam del Norte, que era la vecindad de la China y el flujo constante de pertrechos y materiales que el bloque soviético enviaba por via marítima. Los accesos marítimos de Irak estan bloqueados desde agosto, y sus vecinos, por lo menos por ahora, no son sus aliados.
El otro problema de la comparación con Viet Nam es la duración de la guerra y su consecuencia lógica, el número de bajas norteamericanas. Esa es la razón para la cual el enfasis táctico de los norteamericanos parece ser el empleo masivo de la superioridad aérea, que permitiría, a los ojos de sus estrategas adelantar una campaña relámpago que destruyera la resistencia iraquí en cuestión de días, para permitir la penetración de las tropas de tierra sin resistencia significativa.
Esos planes parecen confirmados : por el aumento del poder aéreo norteamericano, que se ha llevado a cabo en las últimas dos semanas. Se trata de un incremento significativo que, cuando esté terminado, hará que el número total pase de 900 a 1.200, sin contar con los aviones de la Marina, que son unos 700 basados en los portaaviones
En la nueva remesa estará un segundo escuadrón de cazas Stealth F-117, y varios de jets F-15E, F-16 , antitanques A-10, aviones de reconocimiento y tanqueros para reabastecimiento aéreo de combustible.
Se conoció también que la diplomacia norteamericana se encuentra gestionando el establecimiento de una base cercana para los venerables pero mortíferos superbombarderos B-52, reliquias de los años 50, que sin embargo, mantienen su importancia estrategica.
Actualmente, esas "fortalezas volantes" tienen su base mas cercana en la isla Diego García, en el Pacífico.
Según el Pentagono, lomas probable es que cualquier ataque de fuerzas de tierra debería ser precedido por varios días, o incluso semanas de ataques aéreos que oscurecerían los cielos iraquíes las 24 horas del día. Los primeros objetivos serían las baterías antiaéreas sus centros de comando y control, incluyendo el cuartel general de defensa aérea en Bagdad. Los aviones más usados en esta fase serían los Stealth, capaces de evadir el radar y los jets de ataque F-15E, equipados con misiles guiado aire-tierra.
Las maniobras que se han llevado a cabo en el desierto de Arabia Saudita han hecho énfasis en el empleo de aviones de apoyo a tierra, mientras las unidades de soporte tienen muy avanzada la acumulación de piezas de repuesto y suministros necesarios para permitir la salida de misiones durante las 24 horas del día.
Los norteamericanos también confían ciegamente en su superioridad tecnológica, que les permitira tener ventajas muy significativas.
No sólo se trata de la posibilidad de confundir las comunicaciones iraquíes, ni de los visores infrarrojos para el combate nocturno. También cuentan con la observación por satélite, que supuestamente les permitira conocer en detallé hasta el mas mínimo movimiento de tropas en el interior del país.
Semejante aparato bélico hace que, sin duda alguna, los analistas concluyan que de presentarse la guerra, Irak sería derrotado inevitablemente. Pero la pregunta de cuántos muertos tendrían que poner los norteamericanos, sigue preocupando a la opinión pública. Los propios expertos anotan que casi ninguna de las nuevas armas ha sido probada en combate. Y, por otra parte, en medios de inteligencia existe la idea de que Saddam Hussein podría tener listas algunas sorpresas de baja tecnología.
Sorpresas como la que David le dio a Goliat.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.