Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2015/12/12 08:29

La confesión de un expinochetista

Un hombre llamó a un programa de radio en Chile y admitió haber participado en la ejecución de 18 presos políticos, durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El militar protagonizó un recordado golpe de Estado al Gobierno dirigido por Salvador Allende en 1973. Foto: BBC Mundo
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BBC

Los chilenos se vieron sorprendidos por una llamada telefónica a un programa de radio en el que un exconscripto confesaba haber matado a presos políticos durante el régimen de Augusto Pinochet.

Todo comenzó como una insospechada llamada al popular programa "Chacotero sentimental" para hablar de un romance frustrado y pronto derivó en la confesión de horrendos crímenes perpetrados poco después del golpe de Estado de Augusto Pinochet en Chile.

Quien en el aire dijo llamarse Alberto, le contó al conductor del programa Roberto Artiagoitía cómo había participado en 18 ejecuciones de presos políticos tras el golpe del 11 de septiembre de 1973.

Este viernes la policía detuvo a "Alberto", quien resultó ser Guillermo Reyes Rammsy, taxista de 62 años y residente en Valparaíso.

"Buen soldado"

Los crímenes que confesó tuvieron lugar en el norte de Chile, donde el hombre cumplía el servicio militar obligatorio.

"Les disparábamos y luego los dinamitábamos, los cuerpos se desintegraban, no quedó nada", aseguró."La primera vez, lloré, pero el teniente decía: 'Buen soldado, buen soldado, soldado valiente'. Luego, 'pum, pum', otra vez. La segunda vez me gustó, disfruté", relató.

Además, se justificó diciendo que "estaba obligado" porque si no lo hacía los militares lo hubieran matado a él.

Se calcula que alrededor de 3.000 personas fallecieron durante el gobierno de facto de Pinochet.

"Mi especialidad era francotirador"

Roberto Artiagoitía, conocido como El Rumpy, le dijo al diario Las Últimas Noticias que "el relato fue escalofriante y de mucha frialdad".

Reyes Rammsy explicó que para el golpe de Pinochet fue trasladado desde Iquique, en el norte de Chile, a Santiago.

"Supe lo malo que puede ser uno, maté a más de diez personas, mi especialidad era francotirador", afirmó.

Los policías comenzaron la investigación en la radio, donde solicitaron la grabación y demás detalles del testimonio.

La orden de detención la emitió el juez especial para causas de derechos humanos Mario Carroza. Después del arresto, el hombre declaró ante el juez acompañado de un abogado.

El juez Carroza decretó arresto domiciliario y le imputó dos delitos de homicidios ocurridos en el centro de prisioneros políticos de Pisagua. El magistrado dijo que tendrá en cuenta su actitud de cooperación.

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