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| 12/17/2011 12:00:00 AM

Conflagración total

A partir de una chispa en Túnez, un incendio social se apoderó en 2011 de los cuatro puntos cardinales del mundo árabe. Esta es una visión de conjunto de un proceso que va rumbo a cambiarlo para siempre.

Desde los últimos días del año pasado y a lo largo de 2011, millones de personas se levantaron en el mundo árabe contra gobiernos dictatoriales enquistados en el poder por décadas. Para que se produjera ese estallido contribuyeron no solo el cansancio con esos regímenes interminables, sino la falta de oportunidades para las nuevas generaciones en medio de una situación económica cada vez más deteriorada. Para aquellos pueblos que lograron derrocar a sus líderes se planteó una nueva pregunta: ¿Y si la democracia trae consigo que el islamismo asuma el poder después de décadas de haber estado bajo gobiernos laicos? Esto se está convirtiendo en una realidad en los países que han celebrado sus primeras elecciones democráticas en años.

MARRUECOS
Primavera moderada

El 20 de febrero se gestó en Marruecos el movimiento del mismo nombre. Ese día, miles de marroquíes salieron a las calles para pedir más "libertad, dignidad y justicia social" y un mayor reparto del poder del rey Mohamed VI. Sin embargo, en este país las manifestaciones fueron pacíficas y no fueron reprimidas por el gobierno, salvo en contados casos. El monarca fue muy hábil, pues al percatarse de la situación propuso crear una nueva Constitución y convocó a elecciones anticipadas, que se realizaron el pasado 25 de noviembre. En estas ganaron los islamistas del partido Justicia y Desarrollo.

ARGELIA
Acá no se pudo

Las protestas en Argelia se dieron casi en paralelo con las de Túnez. Las manifestaciones surgieron el 4 de enero, pero solo desde el 5 y 6 cientos de jóvenes se tomaron las calles para denunciar la subida de los precios de los alimentos básicos, el desempleo, la falta de vivienda y, en general, las malas condiciones de vida y la falta de libertades. Aunque las protestas han sido constantes este año, Argelia es un país acostumbrado a ellas, y el régimen de Abdelaziz Buteflika, que lleva 12 años en el poder, ha sabido maniobrar de forma tal que su gobierno ha logrado evitar hasta ahora que las manifestaciones amenacen su permanencia.

TÚNEZ
El ejemplo

Las revueltas comenzaron en la ciudad de Sidi Bouzid en diciembre de 2010, cuando Mohamed Bouazizi se inmoló para protestar porque policías le confiscaron su puesto callejero de verduras, su única fuente de ingresos. La rebelión se volvió nacional, pues la gente estaba exasperada por el precio de los alimentos, la corrupción y las pocas oportunidades de trabajo. El presidente Zine Ben Ali usó la fuerza y después prometió dejar el poder en 2014, pero, acorralado, renunció el 14 de enero tras 23 años en el poder. En octubre se eligió la Asamblea Nacional Constituyente y ganó el partido islamista moderado Ennahda. En diciembre, la Asamblea redactó una Carta Magna provisional y acordó que el presidente sería Moncef Marzouki, de un partido izquierdista nacionalista, y el primer ministro sería Hamadi Jebali, líder de Ennahda.

EGIPTO
Crisis política

El levantamiento comenzó con una marcha convocada por Facebook el 25 de enero para exigir la dimisión del presidente Hosni Mubarak, que llevaba 30 años en el poder. El Día de la Ira, como se conoció la jornada, sorprendió cuando más de 500.000 personas llegaron a la plaza Tahrir. Se recrudecieron las manifestaciones y el 11 de febrero el dictador cedió el poder al Ejército. En noviembre, los egipcios volvieron a salir a las calles, pues la Junta Militar no cumplió con sus promesas de democratización. Sin embargo, se celebró la primera fase de las elecciones del Parlamento, que designará una Asamblea Constituyente. El partido islamista Libertad y Justicia, brazo político de la Hermandad Musulmana, ganó, seguido por los salafistas de Al Tour. Los comicios finalizarán en marzo y se supone que a mediados del próximo año se celebren elecciones presidenciales.

LIBIA
El fin de la opresión

Después de la caída de los dictadores de Túnez y de Egipto, Muamar Gadafi, quien llevaba 42 años en el poder, tomó medidas para que su país no se contagiara de los aires de democracia. Militarizó las calles, pero tras el arresto del abogado Fethi Tarbel, los habitantes de Bengasi salieron el 17 de febrero a las calles para protestar contra la corrupción y la opresión. Aunque fueron duramente reprimidas, las manifestaciones se extendieron a todo el este del país, que gracias al apoyo de soldados desertores se declaró en rebelión. Fue el principio de la guerra civil. La oposición fue reconocida por la comunidad internacional como el gobierno legítimo. En marzo, la Otan decidió apoyarlo con ataques aéreos, claves para que Gadafi abandonara el poder y finalmente muriera de un disparo el 20 de octubre. Los islamistas parecen en posición de manejar el futuro del país.

SIRIA
No suelta el poder

Aunque un joven se inmoló el 16 de enero, solo hasta marzo, con un llamado a la protesta por Facebook, comenzó la revuelta. La sangrienta represión del presidente Bashar al Assad, que lleva 11 años en el poder, sumados a los 30 de su padre, no ha impedido que miles sigan protestando contra el autoritarismo, la ausencia de una Constitución efectiva, la corrupción y el desempleo. La violencia ha llegado a tal punto que la comunidad internacional impuso sanciones económicas que afectan a la élite, que junto con los militares sigue apoyando al régimen. Después de que soldados desertaran y se rebelaran, hay temor de que el país vaya hacia una guerra civil.

BAHRÉIN
Monarquía represora

Desde el 14 de febrero empezaron las protestas contra el régimen del rey Hamad bin Isa al Jalifa, que lleva 12 años en el poder. Aunque las manifestaciones también exigían un gobierno más democrático, respeto a los derechos humanos y más libertades, ahí tuvieron un tinte diferente. Los chiíes, mayoritarios en Bahréin, salieron a protestar por la discriminación en los servicios y los empleos públicos que ejerce contra ellos la minoría suní, a la que pertenece el monarca. Las protestas fueron fuertemente reprimidas por el gobierno, con el apoyo de Arabia Saudita. Una comisión de investigación concluyó que en las manifestaciones el gobierno empleó la violencia en exceso y que perpetró torturas físicas y psicológicas y detenciones injustificadas.

YEMEN
Punto final

Las protestas comenzaron el 27 de enero, cuando 16.000 personas salieron al centro de Saná, la capital, para exigirle al presidente Ali Abdullah Saleh, que llevaba 33 años en el poder, que no se presentara a la reelección. La situación se puso cada vez más tensa entre opositores y el gobierno, a tal punto que el 3 de junio el presidente resultó gravemente herido en un bombardeo contra su palacio, tras lo cual se refugió en Arabia Saudita, donde fue operado de fuertes quemaduras. Después de meses de tire y afloje, en noviembre le entregó el poder a su vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, quien dirigirá el país hasta febrero, cuando se celebrarán elecciones presidenciales.

Los que cayeron
 
Zine El Abidine Ben Ali
TÚNEZ, 23 años en el poder.
 
Hosni Mubarak
EGIPTO, 30 años en el poder.
 
Muamar Gadafi
LIBIA, 42 años en el poder.
 
Ali Abdullah Saleh
YEMEN, 33 años en el poder.


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