Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2000/06/05 00:00

Contra viento y marea

Al iniciarse la campaña electoral venezolana el presidente Chávez demuestra que está dispuesto a todo para ganar., 42142

Contra viento y marea

Aunque los contendores vienen recorriendo el país desde hace tiempo la semana pasada comenzó oficialmente la campaña electoral venezolana de cara a las megaelecciones del 28 de mayo. Y la verdad es que la política del país vecino se calienta más con cada día que pasa. La razón es que el presidente Hugo Chávez, aunque galopa hacia el triunfo para renovar sus credenciales, ya no las tiene todas consigo en la política nacional. Por eso parece dispuesto a hacer cualquier cosa, incluso pelearse hasta con su gente, con tal de sacar adelante su “revolución”. El próximo es el cuarto comicio que se realiza en menos de año y medio desde que Chávez está en el poder. Son 6.250 cargos que se van a disputar 33.000 candidatos, desde la Presidencia hasta los 166 de la Asamblea Nacional (nuevo legislativo), las 23 gobernaciones, asambleas legislativas regionales, 330 alcaldías y las juntas parroquiales. Frente a tantos cargos a elegir lo único definido es la intención del voto presidencial. La encuestadora Eugenio Escuela le atribuye a Chávez 62 por ciento mientras que a su principal rival, Francisco Arias Cárdenas, le concede 27 por ciento y a Claudio Fermín 4 por ciento. La empresa Datanálisis 54 por ciento a Chávez, 33 por ciento a Arias y 5 por ciento a Fermín. Consultores 21 le endosa 55 por ciento a Chávez, 32 por ciento a Arias y 6 por ciento a Fermín. En cambio Mercanálisis pronostica 45 por ciento a Chávez y 41 por ciento a Arias. La variedad de sondeos le da una ventaja de 20 puntos promedio por encima de Arias, su antiguo compañero de armas y de intentona golpista de 1992, quien en boca del mandatario no es más que un “traidor de la revolución” y candidato del “neoliberalismo salvaje”. De tener éxito en sus aspiraciones Chávez comenzaría de cero un primer período que concluiría en 2007, tiempo suficiente como para asegurarse una reelección que le llevaría hasta el año 2013. Pero el movimiento opositor de los comandantes, las denuncias sobre corrupción, el crecimiento de la pobreza, el desempleo y la delincuencia y la ruptura de la alianza oficial le han jugado un duro revés al mandatario. Sus aspiraciones de reinar con 70 por ciento en todos los niveles ya no son las mismas. Y su popularidad también ha caído 20 puntos. La aceptación de su labor bajó de 83 a 63 por ciento de enero a abril, dijo a SEMANA Saúl Carrera, de Consultores 21. “Por primera vez se evidencia el deterioro de la imagen del Presidente”. Eso pareció demostrado cuando dijo que “cambio todas las gobernaciones y alcaldías por la mayoría absoluta de la Asamblea Nacional” en un reconocimiento de que se ha debilitado. El saber que no concentrará todo el poder en sus manos es lo que ha intensificado su agresividad. Chávez ha vuelto a pelear con todo el mundo: la Iglesia Católica, los periodistas y los medios, los empresarios y sus aliados. Nadie se ha salvado de sus ataques y ofensas. En las megaelecciones no se esperan sorpresas ni siquiera por las denuncias que han hecho las organizaciones civiles y católicas sobre un fraude a la peruana. Todo ha sido diseñado para que gane Chávez, aunque sea con un solo voto de diferencia pues la Carta no contempla la segunda vuelta. Y si los pronósticos se cumplen según los sondeos, el panorama político de los cargos regresará a los porcentajes obtenidos en 1998, lo que plantea si valió la pena el proceso vivido que ha hundido a Venezuela en su peor nivel de pobreza (90 por ciento de la población), recesión económica y desinversión históricas.

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