Viernes, 31 de octubre de 2014

| 2013/02/28 00:00

De joven hitleriano a papa maestro

La historia de Joseph Ratzinger se desarrolla en la guerra, las universidades y El Vaticano.

Esta fotografía fue tomada a mediados de 1970 cuando Joseph Ratzinger estaba a punto de ser ordenado cardenal. Foto: AP

Benedicto XVI será recordado por renunciar al papado a los 85 años y por ser uno de los más grandes teólogos de los últimos tiempo, según las consideraciones de muchos miembros de la Iglesia.

Esta reconocimiento se debe, en parte, a los más de 65 libros que ha escrito, desde el clásico "Introducción al Cristianismo" de 1968 hasta el último volumen de su tríptico "Jesús de Nazaret", del año pasado.

Además, es considerado el papa maestro por ser el catedrático de teología que convirtió sus audiencias generales de los miércoles en clases magistrales sobre la fe católica y la historia, sobre santos y pecadores que contribuyeron a ella. 

Joseph Ratzinger nació en 1927 en una familia tradicional, su padre era policía y un creyente fervoroso.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Ratzinger tuvo que interrumpir sus estudios para irse a una unidad antiaérea y ser miembro de las juventudes hitlerianas. 

“Sus simpatizantes dicen que su experiencia bajo el régimen nazi lo convenció de que el Vaticano debía tener una fuerte posición respecto de la verdad y la libertad”, según BBC Mundo.

En la década de los 60, fue ordenado sacerdote y desde entonces procuró abrir el pensamiento de la Iglesia. 

El religioso continuó por este camino en 1977, cuando se convirtió en el primer sacerdote diocesano en ser nombrado arzobispo luego de los 80 años de edad. En ese mismo año, el papa Pablo VI lo nombró cardenal.

Además, Benedicto XVI ocupó la dirección de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde 1981. En su calidad de prefecto, vio de primera mano el abuso sexual y trató infructuosamente de persuadir al departamento legal del Vaticano para que permitiera destituir rápidamente a los sacerdotes abusivos.

Años desués, dejó la Congregación para ejercer la vicedecanatura y la decanatura del Colegio Cardenalicio (1998 y 2002, respectivamente). Este último cargo fue promovido por el entonces papa Juan Pablo II.

Finalmente, el 19 de abril del 2005, el Cónclave Cardenalicio lo eligió como sucesor del Vaticano en uno de los concilios de menor duración en la historia. A sus 78 años, se convirtió en el pontífice de mayor edad en 275 años y el primer alemán en casi un milenio.

Este fue el papa maestro por sus muchos años en las aulas, como estudiante y como maestro de dogma y teología fundamental en las universidades de Bonn, Muenster, Tuebingen y Regensburg en Alemania.

Su adaptación al Vaticano no fue fácil, en parte por su rígida personalidad. En los primeros días, Benedicto XVI solía saludar a las masas con un incómodo gesto victorioso "como si fuese un atleta", explica Giovanni Maria Vian, director editorial del diario del Vaticano L'Osservatore Romano.

"Alguien le aconsejó que ese no era un gesto papal", dijo Vian. Por esta razón, Benedicto XVI cambió de gesto y optó por una postura más abierta, con un movimiento de dedos casi afeminado para conectarse con la multitud.

Este papa viajó mucho menos que su predecesor, Juan Pablo II, y ofició misas cargadas de latín y cantos gregorianos, con vestimentas de seda brocada que se usaban antes del segundo concilio vaticano.

A sus 85 años, Joseph Ratzinger inicia su jubilación para convertirse en papa emérito, deja atrás una Iglesia en crisis y asediada por el escándalo sexual, las divisiones internas y una grey menguante.

Si bien la renuncia misma fue su acción más importante, Benedicto XVI también puso discretamente a la Iglesia de nuevo en un camino conservador y tradicional.

Con información de AP.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×