Sábado, 21 de enero de 2017

| 2010/10/31 00:00

Dilma Rousseff, nueva presidenta de Brasil

Con el 98,55 por ciento de los votos escrutados, Rousseff obtiene el 55,92 por ciento, mientras que su rival, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), recibe el 44,08 por ciento.

La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, durante la celebración de su triunfo se comprometió a garantizar las libertades de prensa y religiosa y a promover la "igualdad entre hombres y mujeres", pues, dijo, son todos "principios esenciales de la democracia". Foto: EFE/Marcelo Sayao.

La economista Dilma Rousseff, elegida este domingo como presidenta de Brasil, es la primera mujer en llegar a la jefatura del Estado del país más grande de América Latina, cargo que han ejercido 39 hombres en 121 años de vida republicana.

Con el 98,55 por ciento de los votos escrutados, Rousseff obtiene el 55,92 por ciento, mientras que su rival, José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), recibe el 44,08 por ciento, alcanzando así la cima del poder en su estreno como candidata a un cargo de elección popular y con un desempeño mejor que el de su mentor, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien perdió las elecciones de 1989, 1994 y 1998 y solo saboreó las mieles del triunfo por primera vez en 2002.

El resultado fue recibido con gritos de júbilo, abrazos y llanto entre simpatizantes de la ahora presidenta electa.

"Dilma, Dilma", gritaba un coro espontáneo en el Hotel Naoum de Brasilia, donde se congregaron aliados y activistas de su campaña, mientras otros cantaban uno de los jingles de su postulación "ahora es el turno de la mujer".

La ventaja de más de 10 puntos porcentuales confirmó la tendencia indicada por la mayoría de las encuestas de intención de voto previas a la votación.

Rousseff fue postulada por el Partido de los Trabajadores (PT), y tuvo el respaldo decidido y activo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Serra, de 67 años, fue el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Analistas coinciden en que la participación de Lula en la campaña fue decisiva para la victoria de Rousseff, quien fue su ministra del Minas y Energía, además de secretaria general de su gobierno.

La votación transcurrió en un clima de tranquilidad en las primeras horas de la mañana, sin reportes de problemas más allá de dificultades técnicas aisladas con algunas urnas electrónicas usadas en el proceso, según el Tribunal Superior Electoral (TSE).

Estaban convocados a votar 135 millones de personas dentro del país y unos 200.000 brasileños en el exterior.

"Voy a gobernar para todos, conversar con todos los brasileños sin excepción. Si Dios quiere, que el pueblo brasileño me dé su voto", declaró a periodistas tras desayunar en un hotel de la ciudad sureña de Porto Alegre. "Hoy es un día muy especial, que es el día de nuestra fiesta democrática, tengo certeza que fue una campaña bastante significativa".

Después de encontrarse con aliados en horas de la mañana, Rousseff se trasladó al colegio Santos Dumontt donde emitió su voto y salió haciendo la "V'' de victoria.

Serra sufragó al final de la mañana en el Colegio Santa Cruz de la ciudad de Sao Paulo, donde hizo votos por la alternancia en el poder.

"Esta es la hora para que el pueblo hable, esa es la belleza de la democracia, y tal vez sea le belleza de la alternancia en el poder, que haría muy bien al país", declaró Serra a periodistas tras votar.

Lula, por su parte, votó en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en la periferia industrial de Sao Paulo, donde manifestó estar confiado en una victoria de su candidata.

"Yo no tengo dudas de que ella (Rousseff) va a hacer un gran gobierno para este país", manifestó Lula a periodistas.

El presidente y Rousseff se reunieron en el Palacio de la Alvorada, residencia oficial del mandatario, para acompañar el conteo de los votos, mientras Serra lo esperó el resultado en Sao Paulo.

Serra y Rousseff debieron disputar una segunda ronda electoral después de que ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos necesarios para ganar en el primer turno, el 3 de octubre.

Igualmente, siete estados y el Distrito Federal debieron ir a un segundo turno de votaciones para escoger gobernador.

La mandataria electa es la cuarta elegida mediante sufragio universal desde 1985, cuando volvió la democracia a Brasil después de 21 años de dictadura militar.

Entre los 39 mandatarios incluidos por la Presidencia en su galería histórica están los interinos y los que integraron juntas militares, además de dos que fueron elegidos pero no alcanzaron a gobernar, con lo cual el número sube a 41.

Es el caso de Julio Prestes, elegido en 1930 y que no ejerció porque 22 días antes de la posesión comenzó una revolución que sacó del poder a Washington Luiz y le impidió asumir el cargo.

Tampoco pudo hacerlo Tancredo Neves, el primer presidente elegido después de la dictadura militar.

Neves, que fue elegido en enero de 1985 en votación indirecta por un colegio electoral, debía tomar posesión el 15 de febrero del mismo año, pero un día antes cayó gravemente enfermo y murió el 21 de abril, con lo cual asumió su vicepresidente, José Sarney, que gobernó hasta 1990.

Sin embargo, la ley número 7.465 de 1986 dispuso que Neves sea honrado como presidente.

Según dicha ley, "el ciudadano Tancredo de Almeida Neves, elegido y no investido, por motivo de su fallecimiento, figurará en la galería de los que fueron ungidos por la Nación brasileña para la Suprema Magistratura, para todos los efectos legales".

En el ejercicio del cargo murió en 1909 Afonso Penna, cuando llevaba dos años y siete meses de un mandato de cuatro años, que fue concluido por su vicepresidente Nilo Peçanha.

El hombre que más tiempo estuvo al frente de los destinos de Brasil fue Getulio Vargas, quien a mediados del siglo XX gobernó en cuatro períodos que sumaron 18 años, siete meses y tres días, y acabó suicidándose en el palacio presidencial en Río de Janeiro.

El que menos gobernó fue Carlos Luz, un interino que estuvo solo tres días, en noviembre de 1955, en reemplazo de Joao Café Filho, sucesor de Vargas y apartado del cargo por motivos de salud.

Vargas llegó al poder con la Revolución de 1930 y en 1934 fue elegido presidente por una Asamblea Nacional Constituyente. Gobernó hasta 1937, cuando protagonizó un autogolpe e instauró el "Estado Novo" (Estado Nuevo), que acabó con su renuncia en 1945.

En enero de 1951 volvió al poder, esta vez por voto popular, pero interrumpió su mandato de cinco años en la mañana del 24 de agosto de 1954 cuando, en medio de una grave crisis política, se dio un disparo en el corazón.

"Salgo de la vida para entrar en la historia", escribió en una carta de despedida.

Vargas tenía 68 años cuando comenzó su cuarto periodo de Gobierno, con lo cual es el presidente de más edad que ha ejercido el cargo. El más joven fue Nilo Peçanha, que llegó al poder con 42 años.

El mariscal Deodoro da Fonseca, que proclamó la república en 1889, renunció en noviembre de 1891 por conflictos con el Ejército y fue reemplazado por el también mariscal Floriano Peixoto.

También renunció Janio Quadros, que asumió en enero de 1961 y abandonó el cargo siete meses después, alegando que "fuerzas terribles" nunca aclaradas lo obligaban a ello.

Su sucesor, Joao Goulart, fue otro que no pudo terminar porque el 1 de abril de 1964 fue derrocado por los militares, quienes en 21 años pusieron a cinco de los suyos en el poder, o a ocho si se cuentan tres Gobiernos tampón.

La renuncia más reciente fue la de Fernando Collor de Mello, que asumió en 1990 y dimitió en diciembre de 1992 para evitar que el Congreso le destituyera por corrupción, dejando el poder para su vicepresidente, Itamar Franco.

En la galería de presidentes brasileños hay 19 abogados y 15 militares, mientras que los otros cinco han sido un médico, un periodista, un ingeniero, un sociólogo y un metalúrgico. Rousseff es también la primera economista en llegar al cargo.
 
Con información de EFE y AP.


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