12 septiembre 2012

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Director de la película anti-islam se esconde tras protestas

CRISIS LIBIAEl cineasta israelí radicado en California se escondió previendo amenazas contra su vida. Sin embargo, declaró desde la clandestinidad que "El islam es un cáncer".

Director de la película anti-islam se esconde tras protestas.

Foto: AP

En declaraciones por teléfono este martes desde un lugar no revelado, el escritor y director Sam Bacile, de 56 años, se mantuvo desafiante y dijo que el islam es un cáncer y que hizo su filme como una declaración política condenando la religión.
 
Los manifestantes enfurecidos por su pelí
cula abrieron fuego y quemaron el consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi, en el este de Libia. Las autoridades libias dijeron el miércoles que el embajador Chris Stevens fue abatido el martes por la noche cuando él y un grupo de empleados de la embajada fueron al consulado a tratar de evacuar al personal mientras el edificio era atacado con ametralladoras y granadas.
 
En Egipto, manifestantes treparon los muros de la embajada estadounidense en El Cairo y reemplazaron una bandera americana con una islámica.
 
"Esta es una película política", dijo Bacile. "Estados Unidos perdió mucho dinero y mucha gente en las guerras de Irak y Afganistán, pero estamos luchando con ideas".
Bacile, un promotor inmobiliario en California que se identifica a sí mismo como un judío israelí, dijo que cree que la cinta ayudará a su tierra natal al exponer las fallas del islam ante el mundo.
 
"El islam es un cáncer, punto", declaró.
 
La cinta de dos horas, titulada "Innocence of Muslims" (La inocencia de los musulmanes), costó cinco millones de dólares y fue financiada con la ayuda de más de 100 donantes judíos, dijo Bacile, quien la escribió y dirigió.
 
El filme alega que Mahoma era un fraude. El tráiler de 14 minutos que supuestamente desencadenó las protestas, publicado en YouTube tanto en su versión original en inglés como doblado al árabe, muestra a un reparto amateur interpretando un diálogo de insultos disfrazados de revelaciones sobre Mahoma, a cuyos obedientes seguidores presenta como un equipo de matones.
 
Muestra a Mahoma como un mujeriego irresponsable que aprobó el abuso sexual de niños, entre otros argumentos insultantes que han causado indignación.
 
Los musulmanes encuentran ofensivo representar a Mahoma de cualquier modo, mucho más insultarlo. En 2005, la publicación de 12 caricaturas del profeta en un periódico danés generó disturbios en muchos países musulmanes.
 
Aunque Bacile se deshizo en disculpas por los estadounidenses que murieron como resultado de la furia en torno a su película, le adjudicó la responsabilidad a la falta de seguridad en la embajada y a la violencia de los perpetradores.
 
"Siento que el sistema de seguridad (en las embajadas) no es bueno", dijo Bacile. "Estados Unidos debería hacer algo para cambiarlo".
 
Un consultor del filme, Steve Klein, dijo que el realizador está preocupado por familiares que viven en Egipto, pero Bacile se negó a confirmarlo.
 
Klein dijo que prometió ayudar a Bacile a hacer su película pero que le advirtió que iba a ser "el próximo Theo van Gogh". Van Gogh fue un cineasta holandés asesinado por un extremista musulmán en el 2004 tras hacer un filme que fue percibido como un insulto al islam.
 
"Nos metimos en esto sabiendo que algo así probablemente iba a pasar", dijo Klein.
La cinta de Bacile fue doblada al árabe por alguien a quien no conoce, pero el realizador habla suficiente árabe como para confirmar que la traducción es acertada. Se hizo en tres meses durante el verano de 2011, con 59 actores y unas 45 personas detrás de las cámaras.
 
Según Bacile, el filme completo sólo se ha exhibido una vez, en un cine casi vacío en Hollywood a principios de este año.
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