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| 3/17/2014 12:00:00 AM

La plaza caraqueña de la discordia

La Guardia Nacional Bolivariana del vecino país desaojó la Plaza Altamira, mientras siguen las protestas.

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AP
La aristocrática Plaza Altamira de esta capital parecía el lunes un muestrario de la situación de Venezuela: algunos a favor del gobierno clamaban mano dura contra los opositores, éstos con pancartas gritaban consignas, la Guardia Nacional desarmaba barricadas y empleados municipales limpiaban escombros.

Mientras, un militar murió tras recibir un disparo en la cabeza durante un incidente violento en la ciudad centro costera de Maracay, anunció el gobernador estatal.

En Caracas, vecinos de la Plaza Altamira circulaban por el lugar y algunos se reconocieron aliviados por la intervención de la fuerza pública que en la madrugada desalojó la plaza -epicentro de violentos choques en días anteriores- de las 'guarimbas', como se denominó localmente a las barricadas.

"Lo que no entendí fue la violencia de hacer las barricadas, de cortar la circulación de los vecinos", dijo Jorge Chayeb, de 39 años y residente de una avenida colindante a la plaza.

Chayeb dijo que no coincidía con muchas políticas del presidente Nicolás Maduro y que otras le parecían correctas, pero criticó a la oposición por la forma de expresar el desacuerdo.

"Hay fallas (del gobierno) pero la oposición debe hacer un trabajo real, no esto", agregó señalando un costado de la plaza donde la Guardia Nacional había colocado objetos que sacó de las barricadas: bombas molotov caseras, alambres de púas, trapos, cartelones, piedras, mangueras.

Desde febrero Venezuela se ha visto sacudida por las protestas y enfrentamientos entre manifestantes opositores al gobierno, civiles armados y fuerzas del orden que han dejado al menos 26 muertos, uno de ellos el domingo en la ciudad de Maracay.

El capitán de la Guardia Nacional José Guillen Araque falleció en un incidente violento ocurrido la noche del domingo, indicó en su cuenta de Twitter Tareck El Aissami, el gobernador de Aragua, donde se encuentra Maracay.

El Aissami dijo que el militar fue "asesinado por grupos fascistas". En tanto el diario regional El Periodiquito indicó que habría fallecido durante un enfrentamiento con un grupo que mantenía bloqueada una avenida.

En la Plaza Altamira, ya desalojada por la Guardia Nacional, camiones limpiaban una fuente, transeúntes iban apurados de un lado a otro y grupos de personas discutían a viva voz.

"Aquí (los opositores) estaban destruyendo al país", comentó María Vives, de 65 años, quien trabaja por las inmediaciones. Para ella "la Guardia Nacional hace su trabajo sacando a los 'guarimberos'. Este es un gobierno del pueblo".

Pero unos metros más allá María José Colmenares, una docente de 50 años, gritaba "los estudiantes no tienen cómo expresarse y por eso se radicalizaron... Este es un gobierno de corruptos".

Universitarios y opositores, esencialmente de clase media, han protagonizado protestas callejeras contra la galopante inflación que alcanzó en febrero una tasa anualizada de más del 50%, el desabastecimiento de bienes básicos y la creciente criminalidad.

Por la madrugada los uniformados reaccionaron a un ultimátum dado por Maduro a los estudiantes y opositores para que desalojaran las barricadas.

"Estamos desplegados desde las tres de la mañana por todo el municipio", dijo el ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres a Venezolana de Televisión. "Estamos restableciendo el derecho a miles de ciudadanos de Chacao (donde se encuentra la Plaza Altamira) que estaban resguardados en sus viviendas por las acciones violentas".

Rodríguez dijo que se mantendrán los patrullajes para garantizar la libre circulación de los ciudadanos.

Maduro rechazó las protestas, que califica como parte de un plan de la oposición para promover un golpe de Estado.

El bloque oficialista que lidera Maduro, que ganó fácilmente las elecciones municipales en diciembre, se ha mantenido cohesionado en medio de la crisis política y económica que enfrenta el país. En medio de la tensa situación Maduro ha contado con el apoyo de la Asamblea Nacional, que es controlada por el oficialismo, el Poder Judicial y las fuerzas armadas.

Durante una conferencia de prensa también el lunes los estudiantes descartaron la oferta del fin de semana de Maduro para dialogar.

"Señor Nicolás Maduro, señor Diosdado Cabello (presidente de la Asamblea Nacional) van a tener que sacar 60 millones de militares para que nosotros abandonemos las calles de Venezuela", manifestó Juan Requesens, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela.
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