Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/06/06 00:00

EEUU acusa a pareja de espiar para Cuba

EEUU acusa a pareja de espiar para Cuba

WASHINGTON (AP) — Un trabajador retirado del Departamento de Estado y su esposa han sido detenidos y acusados formalmente de espiar para Cuba durante las últimas tres décadas, una falla de seguridad que un funcionario calificó de "increíblemente grave".

La acusación presentada el viernes por el Departamento de Justicia en Washington dice que Walter Kendall Myers logró ascensos y acceso a documentos cada vez más secretos en sociedad con su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, como agentes clandestinos tan valorados por el gobierno cubano que en una ocasión tuvieron una reunión de cuatro horas con el presidente Fidel Castro.

El vocero del Departamento de Estado, Philip Crawley, dijo que los Myers eran investigados desde hacía tres años y que la secretaria Hillary Rodham Clinton ordenó una "evaluación exhaustiva de los daños" para determinar qué información transmitieron a los cubanos.

La detención de los Myers podría restar apoyo del Congreso a la política del presidente Barack Obama de intentar aliviar las tensiones con la isla.

La acusación dice que la pareja se reunió con Castro en la isla caribeña en 1995, y viajaron a través de México bajo nombres falsos. Presuntamente hicieron otros viajes a Latinoamérica y el Caribe para reunirse con agentes cubanos.

David Kris, adjunto del secretario de Justicia para seguridad nacional, dijo que el presunto espionaje de la pareja en favor del gobierno de Cuba es "increíblemente grave".

Documentos judiciales indicaron que la pareja recibió muy poco dinero por sus labor de espionaje, aunque dijo haberlo hecho por el profundo amor y devoción que sentía por Cuba, Castro y el sistema comunista isleño.

Al parecer Myers simpatizaba con el comunismo y la ideología revolucionaria cubana que puso a castro en el poder. Los documentos judiciales indican que en 1978 escribió en su diario personal: "No veo valor alguno que se ha perdido a causa de la revolución. ... La revolución ha aflorado un enorme potencial y ha liberado al espíritu cubano".

Además, ensalzó a Castro como un "líder brillante y carismático" que es "uno de los mejores líderes políticos de nuestro tiempo". Y consideró a los Estados Unidos "explotadores" que regularmente asesinaban a los líderes revolucionarios cubanos.

Kendall Myers, actualmente de 72 años, trabajó en el Instituto de Servicio Extranjero del Departamento de Estado, donde se especializó en asuntos europeos, antes de retirarse en el 2007. La acusación formal dice que, en su último año de empleo, tuvo acceso a más de 200 reportes de inteligencia relacionados con Cuba.

El gobierno dijo que Gwendolyn Myers confesó ante investigadores que sus sitios favoritos para pasar información eran tiendas de comestibles del área de Washington, D.C.

La denuncia indica que los cambios tecnológicos persuadieron a Gwendolyn Myers a abandonar lo que consideraba una forma fácil y segura de pasar información a los cubanos, mediante el cambio de carritos de la compra en un supermercado. El documento sostiene que la mujer decidió no utilizar más esa estrategia porque "ahora tienen cámaras, aunque no las tenían entonces".

Kendall Myers era conocido por la inteligencia cubana como el agente 202, y su esposa era conocida como agente 123 y como agente E-634, de acuerdo con la acusación.

Los Myers no habían mantenido contacto con sus manejadores cubanos desde hace tiempo, según los documentos judiciales. la pareja dijo que vivía "con temores y ansiedad desde hace mucho tiempo". Kendall Myers temía además que en 1995 su jefe lo incluyó en una lista de personas que debían ser vigiladas. Indicaron al agente del FBI que no estaban ya interesados en labores regulares de espionaje aunque ayudarían en lo que pudieran.

Las autoridades indicaron que tras ello se reunieron en tres ocasiones con el agente, durante las cuales expusieron sus opiniones sobre los funcionarios del presidente Barack Obama que acababan de hacerse cargo de la política latinoamericana. Además, aceptaron un objeto para cifrar futuros correos electrónicos. El agente encubierto propuso una cuarta reunión para el jueves en un hotel de Washington, donde la pareja fue detenida.

La pareja se declaró el viernes inocente ante un juez federal. Fueron encarcelados hasta su próxima comparecencia judicial, el miércoles. Su abogado, Thomas Green, no formuló comentarios y una llamada telefónica efectuada al domicilio de la pareja no fue respondida.

Los Myers vivían en una apartamento de lujo en un complejo situado en el noroeste de Washington y en el que, con el correr de los años, residieron miembros del gabinete, jueces, representantes y senadores, entre ellos el fallecido Barry Goldwater.

La pareja fue acusada de asociación delictuosa para actuar como agentes ilegales del gobierno cubano y de pasar información secreta a las autoridades de La Habana. Cada uno de ellos es acusado de actuar como agente ilegal del gobierno cubano y de fraude usando redes de comunicación inalámbricas.

De acuerdo a la acusación, ambos poseían una radio de onda corta que usaban para transmitir mensajes cifrados al Servicio de Espionaje de Cuba a base de código morse. En años recientes, dijeron los documentos, se comunicaban por correo electrónico usando nombres falsos.

Kendall Myers tomaba notas con frecuencia o aprendía de memoria los documentos secretos para evitar el riesgo de retirarlos, aunque llegó a ocultar algunos que retiró en dos figurillas para sostener libros, según las declaraciones juradas.

En abril, un agente encubierto del FBI se puso en contacto con la pareja alegando que era un espía cubano. Documentos de un tribunal señalaron que la pareja cayó en la trampa y comenzó a reunirse con el agente del FBI en hoteles de Washington.

La acusación dijo que ambos acordaron convertirse en espías en 1979 luego de reunirse con un funcionario del gobierno cubano mientras vivían en Dakota del Sur. Bajo órdenes de los cubanos, Kendall Myers intentó obtener empleos que le dieron acceso a información secreta, señaló la acusación.

El encausamiento solicita la devolución de los 1,7 millones de dólares que Kendall Myers gano a lo largo de su carrera en el Departamento de Estado y 174.867 dólares de una cuenta de ahorros de jubilación. Según un agente policial, al parecer lo único que recibieron del régimen comunista cubano fueron modestas sumas de dinero para gastos y la radio que obtuvieron en la década de 1980.

Además de Cuba, los Myers viajaron a Trinidad y Tobago, Jamaica, México, Brasil, Ecuador y Argentina para entrevistarse con agentes cubanos, según el encausamiento.

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