Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/2/2013 12:00:00 AM

El espionaje de EE.UU. a México y Brasil

Ya se produjeron las reacciones por la interceptación de las comunicaciones de Dilma Rousseff y Enrique Peña Nieto.

La política de vigilancia de Estados Unidos sigue levantando ampolla en todo el mundo. Esta vez, el espionaje del gobierno norteamericano estuvo dirigido a la presidente de Brasil, Dilma Rousseff, y al primer mandatario de México, Enrique Peña Nieto. 

El espionaje fue revelado el domingo por la noche en el noticiario televisivo Fantástico, de la red Globo, por el periodista estadounidense Glenn Greenwald con base en documentos obtenidos por el ex agente de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), Edward Snowden.

Los documentos revelan que esa entidad interceptó comunicaciones de Rousseff y del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.

Según el reportaje de Globo, los sistemas utilizados por la NSA le permitieron a los servicios de inteligencia de Estados Unidos conocer el contenido de conversaciones telefónicas y correos electrónicos intercambiados por Rousseff con decenas de asesores pero no relevan el contenido de la información a la que se tuvo acceso.

En el caso de Peña Nieto, el espionaje electrónico se realizó antes de que fuera presidente y continuó después de que ganó las elecciones del 2012, lo que le permitió a la NSA saber los nombres de algunos ministros con anterioridad a su nombramiento oficial.

El gobierno brasileño no tardó en actuar. Rousseff modificó su agenda de la mañana del lunes para reunirse con el ministro de las Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva, y con el secretario general del gobierno, Gilberto Carvalho, para analizar el espionaje de sus comunicaciones.

En tanto, el ministro de las Relaciones Exteriores, Luiz Alberto Figueiredo, se encontró en horas de la mañana con el embajador estadounidense Thomas Shannon, quien fue convocado a dar explicaciones sobre las revelaciones.

Ninguna de las partes hizo declaraciones públicas después de las reuniones en Brasilia.

El diputado Nelson Pellegrino, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la cámara, calificó de "gravísimas" las denuncias y apoyó la decisión del gobierno de convocar a Shannon.

"En caso de que se confirme que la presidenta Dilma (Rousseff) fue espiada, tenemos un episodio inaceptable de violación a la soberanía nacional", dijo Pellegrino a periodistas.

Agregó que "por lo que sabemos, Estados Unidos no acepta ningún tipo de acuerdo que preserve la privacidad de personas comunes y de autoridades. Ellos se consideran legalmente amparados y esta postura es inadmisible".

Tras las primeras revelaciones, Brasil y Estados Unidos acordaron iniciar un "diálogo bilateral" sobre asuntos de espionaje, que la semana pasada llevó al ministro Cardoso a Washington para conocer el alcance de la actuación de los servicios estadounidenses en su país.

Con información de AP y EFE. 
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.