Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2009/11/09 00:00

El Muro de Berlín y el socialismo del siglo XXI de Chávez

A 20 años de haber caído el Muro de Berlín, la batalla ideológica sigue viva en zonas de América Latina. Económicamente, ¿correrá Venezuela la misma suerte que la desaparecida República Democrática Alemana?

Las tensas relaciones diplomáticas entre países latinoamericanos reviven las viejas posturas radicales entre capitalismo y socialismo.

Lejos de parecer acontecimientos lejanos en el tiempo y en la distancia, la caída del Muro de Berlín es vista como un hecho cercano en Venezuela, país que bajo la batuta de su presidente, Hugo Chávez, intenta revivir la utopía socialista que hizo aguas en la capital alemana aquel invierno (boreal) de 1989.
 
Chávez en alguna oportunidad lamentó la caída del bloque socialista y la desaparición de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), hecho que catalogó como una "tragedia", tal como lo hiciera en su momento su homólogo y amigo ruso, Vladimir Putin.
División de opiniones
 
Defensores y adversarios del "socialismo del siglo XXI" que impulsa Chávez expresaron reflexiones sobre aquellos acontecimientos ocurridos hace 20 años en Berlín y su visión de lo que deparará el experimento socialista en Venezuela.
 
Jerónimo Carrera, presidente del Partido Comunista de Venezuela (PCV), señala que "es curioso que se recuerde el 9 de noviembre y no el 7 de noviembre, cuando se gestó la madre de las revoluciones", en referencia a la llamada "Revolución Bolchevique", que llevó al poder a los comunistas en Rusia en 1917.
 
El líder comunista comentó que la caída del Muro de Berlín "fue un acontecimiento histórico, pero lo lamentable fue la forma como sucedió, porque Alemania iba a unificarse de todas maneras. Lo que sucede es que Estados Unidos minó la unidad de la República Democrática Alemana (RDA, el lado comunista) comprando gente", lo que explicaría la implosión del bloque oriental.
 
Al ser consultado sobre el Muro, Carrera asegura que lo consideró un "absurdo" desde un primer momento: "Yo llegué a Berlín pocos días después de la construcción de ese muro (1961) y pensé que era algo absurdo", rememoró.
 
"Caída de una dictadura"
 
Por su parte, el director académico del grupo de tendencia liberal Centro de Estudios para la Divulgación del Conocimiento Económico (Cedice), Trino Márquez, rescató un hecho que asegura "hay que celebrar como el día mundial de la libertad", ya que significó el principio del fin del bloque soviético.
 
"La caída del Muro de Berlín representó la caída de la dictadura comunista en todo el mundo, fue el principio de la transformación planetaria y el inicio de la caída del imperio soviético y el ideal comunista", destacó.
 
Al ser consultado sobre las razones que motivaron la caída del Muro, Márquez citó "el legado de represión, pobreza, violencia, atraso, violación de los derechos humanos y ausencia de libertad y Estado de derecho".
 
Recordó además que "no había derecho a la protesta, a la libertad de expresión, de huelga y de elección", principios que, según Márquez, sólo la democracia de libre mercado podría garantizar.
 
El sociólogo fue más allá y manifestó que "el único invento de relevancia que dejó la Unión Soviética para la posteridad fue el (fusil) AK-47", cuyo autor, el ingeniero ruso Mijaíl Kalashnikov, cumplirá 90 años este martes.
 
Carrera rechazó lo que calificó como "propaganda capitalista", recalcando que el ideal comunista sigue vivo en la actualidad en países como China, Cuba o Corea del Norte, que son dirigidos por partidos de esa ideología.
 
El modelo chino
 
"Allí está China, país que se puede decir que es el más rico del mundo porque hasta Estados Unidos es deudor de China. Cuba ha resistido 50 años el bloqueo (de Estados Unidos) y Corea de Norte se encuentra desafiando a Estados Unidos de tal manera que los americanos no saben qué hacer", explicó Carrera.
 
Márquez sostuvo que "si bien hay partidos comunistas en el poder en la actualidad, estos mantienen economías de mercado", por lo que en esos casos se trataría de "sistemas mixtos, dado que hay economía de mercado con represión en el campo político".
 
"Los comunistas chinos, al igual que los de Vietnam, se dieron cuenta de que es necesario que las economías se abran (a los capitales y las inversiones) y se respete la propiedad privada", abundó el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
 
Entre los hechos positivos que sucedieron a la caída del bloque socialista, Carrera subrayó la integración de algunos países ex comunistas en la Unión Europea, aunque acotando que defiende la integración de los pueblos siempre y cuando no beneficien a unos pocos.
 
"Defiendo la unidad europea y la integración de los países del Este a la Unión, como defiendo la unión de los pueblos latinoamericanos, incluso con los Estados Unidos, pero no con monopolios o de unos explotando a otros", subrayó.
 
No es socialismo
 
El presidente del PCV fue enfático al destacar que "el socialismo que se habla en América Latina -con la excepción de Cuba- no es el verdadero socialismo, sino más bien socialdemocracia", aunque aclaró que es defensor del proyecto de Chávez.
 
Carrera matizó que el legado del sistema socialista no puede ser medido por los más de 70 años de existencia de la URSS, ya que la transición desde el capitalismo hacia el comunismo es un proceso gradual que tardará siglos en materializarse.
 
"Se necesitaron 300 años para que la humanidad pasara del feudalismo al esclavismo y llevará muchos siglos para que la humanidad pase del capitalismo al socialismo en primer lugar, y luego, quien sabe cuántos siglos después, al comunismo", reflexionó.
 
Márquez lamentó que las políticas socialistas del mandatario venezolano hayan llevado a su país -una de las grandes reservas energéticas del mundo- a la situación de racionamientos de agua y electricidad que vive en la actualidad, tal como sucediera en varios países del ex bloque socialista.
 
"Con todos los recursos que ha tenido Venezuela podríamos ser un país moderno y desarrollado, pero en cambio nos ofrecen racionamientos de agua y electricidad. El balde de agua y la vela son la metáfora del Socialismo del siglo XXI", se lamentó el sociólogo.
 
Sin embargo, el integrante del "think-tank" liberal fue categórico al asegurar que "Venezuela no se va a dejar dominar", vaticinando que el experimento socialista venezolano correrá la misma suerte que sus predecesores en Europa Central y del Este.
 
Autor: Angel Alberto González (dpa)
Editor: Enrique López Magallón
Cortesía: Deutsche Welle

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