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| 4/5/2011 12:00:00 AM

El nuevo roce entre Ecuador y EE.UU.

El gobierno de Ecuador pidió a la embajadora Heather Hodges abandonar el país al no dar explicaciones sobre sus comentarios filtrados por WikiLeaks.

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BBC
La relación entre Ecuador y Estados Unidos sufrió este martes un duro revés. El gobierno ecuatoriano pidió a la embajadora Heather Hodges abandonar el país "en el menor tiempo posible", tras declararla "persona no grata", un hecho que tensa aún más una relación que ha pasado por momentos difíciles en los últimos años.
 
La decisión de Quito se produce como reacción a la revelación por parte de WikiLeaks de un cable diplomático de la embajada de Estados Unidos en Ecuador, de 2009, en el que se habla de supuesta corrupción propiciada por el excomandante de policía ecuatoriano, Jaime Hurtado Vaca, y del posible conocimiento que habría tenido de aquello el presidente Rafael Correa.
 
En dicho cable, la embajadora señala que Jaime Hurtado Vaca había usado su cargo como comandante de la Policía Nacional y su influencia personal para extorsionar, apropiarse de dineros públicos, facilitar el tráfico de personas y obstruir la investigación y enjuiciamiento de colegas corruptos.
 
Según el cable de WikiLeaks, difundido por el diario español El País, las acciones de corrupción de Hurtado eran tan conocidas dentro de la cúpula policial "que algunos funcionarios de la embajada creen que el presidente Correa debe haberlas conocido cuando hizo el nombramiento. Estos observadores creen que Correa puede haber querido tener un jefe de policía al que pudiera manipular fácilmente".
 
"Indignación"
 
"Esto es absolutamente inaceptable, y el gobierno de Ecuador expresa su indignación por el contenido de estos cables", dijo este martes el canciller ecuatoriano, Raúl Patiño, quien el día anterior había citado a su despacho a la embajadora Hodges, la cual, a decir del ministro, se había limitado a señalar que el cable mencionado se trata de una documentación robada y que por lo tanto no tenía nada que comentar al respecto.
 
En dicho cable, la embajadora señala que Jaime Hurtado Vaca había usado su cargo como comandante de la Policía Nacional y su influencia personal para extorsionar, apropiarse de dineros públicos, facilitar el tráfico de personas y obstruir la investigación y enjuiciamiento de colegas corruptos.
 
Según el cable de WikiLeaks, difundido por el diario español El País, las acciones de corrupción de Hurtado eran tan conocidas dentro de la cúpula policial "que algunos funcionarios de la embajada creen que el presidente Correa debe haberlas conocido cuando hizo el nombramiento. Estos observadores creen que Correa puede haber querido tener un jefe de policía al que pudiera manipular fácilmente".
 
"Enfriamiento"
 
No obstante, analistas consultados por BBC Mundo coincidieron en que la decisión de Quito enfriará las relaciones entre los dos países.
 
"La expulsión de la embajadora es una medida muy grave desde el punto de vista diplomático e implica un enfriamiento de las relaciones entre los dos países", señaló el exvicecanciller Marcelo Fernández de Córdova.
 
Este analista consideró como "lamentable" la reacción del gobierno ecuatoriano, al manifestar que Quito pudo haber buscado otras salidas diplomáticas "con el principal socio comercial que tiene Ecuador".
 
En ese sentido, Fernández de Córdova recordó que Ecuador mantiene en discusión con Estados Unidos temas como la renovación de un acuerdo de preferencias arancelarias.
 
Para el analista de temas internacionales Carlos Estarellas, la decisión de expulsar a la embajadora Hodges "enfría unas relaciones con Estados Unidos que no han sido muy fluidas en el gobierno de Rafael Correa".
 
Consecuencias
 
En 2009, cuando Jaime Hurtado Vaca era comandante de Policía, dos funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Quito fueron expulsados por el gobierno ecuatoriano, en medio de acusaciones de interferir en asuntos de seguridad interna por medio de la obtención de información clasificada de la Policía ecuatoriana.
 
Ambos países buscaron mejorar sus relaciones por medio de las visitas que efectuaron a Quito, en 2010, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y el secretario de Estado Adjunto de Estados Unidos para América Latina, Arturo Valenzuela.
 
A decir del internacionalista Estarellas, "las relaciones entre Ecuador y Estados Unidos nunca han estado en un muy buen momento", dada la política internacional llevada a cabo por el gobierno ecuatoriano. "Creo que decisiones como las que ahora se han tomado pueden llevar a empeorar estas relaciones", dijo Estarellas a BBC Mundo.
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