Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/1/2011 12:00:00 AM

El que paga los platos rotos

Quién es Giorgios Papandreou, el primer ministro griego, que desde que asumió, en octubre de 2009, ha tenido que sobrellevar la peor crisis de su país, la cual podría descarrilar la economía mundial.

Ha tenido que conver-tirse en el malo del paseo, en el portador de las peores noticias, pero alguien tenía que hacerlo. Alguien debía intentar recuperar la inestable y caótica economía griega, que tiene a la Unión Europea y al mundo entero al punto de la quiebra. Se trata de Giorgios Papandreou, el primer ministro griego, a quien los países ricos ven como el culpable de la crisis y sus compatriotas, como el tirano que les ha aumentado los impuestos y recortado los salarios y las pensiones. Hoy por hoy, cada movimiento de este hombre de 59 años es registrado por los medios del mundo, que buscan una respuesta a la pregunta de si Grecia será capaz de salir del atolladero en que se encuentra.

Sin embargo, ninguno de estos parece recordar que fue Papandreou quien sacó a la luz pública, pocas semanas después de asumir el cargo, lo que muchos sabían pero no habían sido capaces de asumir: la economía griega estaba colapsando. El anterior gobierno, del conservador Kostas Karamanlis, no solamente había dejado de pagar su deuda, sino que además había maquillado las cifras que presentaba a la Unión Europea en Bruselas, en complicidad con la firma Goldman Sachs. El déficit griego real no era del 3,7 por ciento del PIB, como se había sostenido, sino del 15,4 por ciento, muy por encima del compromiso de mantenerlo por debajo del 9 por ciento. Ante estas revelaciones, las consecuencias no tardaron en desencadenarse. La Unión Europea empezó a indagar y las agencias de evaluación de riesgo Fitch, Standard and Poor's y Moody's le bajaron la calificación al país. Comenzaba la tragedia griega.

Papandreou no es ajeno a los avatares del poder. Su abuelo paterno, Giorgios, y su padre, Andreas, fueron también primeros ministros de Grecia. Una de las críticas que le hacen sus paisanos es que hable mejor el inglés que el griego. En efecto, nació en Estados Unidos, donde su padre había ido a estudiar y terminó casado con una norteamericana. Desde pequeño tuvo que soportar situaciones difíciles, como durante el golpe de Estado de 1967, cuando agentes especiales entraron en su casa y le apuntaron con una pistola en la cabeza preguntándole por el paradero de su padre. Después de este episodio, su familia se exilió en Suecia y Canadá. Como era de esperarse dado su origen, Papandreou comenzó su vida parlamentaria en 1981 y desde entonces pasó nueve años frente a ministerios como el de Educación y el de Relaciones Exteriores, y seis en posiciones de ministro alterno y viceministro. Aunque en un principio su personalidad sonriente y amable dio a pensar que le faltaba firmeza para gobernar y liderar su partido socialista Pasok, con su aplastante victoria en 2009 les demostró a sus detractores que sí podía y que era un político de talla. Sin embargo, le ha pesado ser hijo de Andreas, pues muchos piensan que el Estado clientelista y burocrático que forjó su padre es una de las razones de la situación actual del país.

Después del estallido de la crisis, Papandreou se convirtió en el mandatario menos popular en la historia del país helénico, pero esto no se debe a su falta de gestión sino al estricto plan de austeridad, que ha incluido recortes de nómina oficial, aumento de impuestos, y liberalizaciones y privatizaciones que han enardecido a la gente.

Lo cierto es que la situación en Grecia está cada vez peor. Todos los días estalla una nueva huelga, y una nueva manifestación se toma las calles. La economía parece no recuperarse y todo indica que el préstamo de 110.000 millones de euros que le hicieron la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional no ha sido suficiente. Sin embargo, este hombre sigue intentando solucionar la caótica situación pese a que la oposición y gran parte de la gente le han pedido varias veces su renuncia.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.