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| 10/23/2014 12:00:00 AM

El misterioso joven que se coló en los círculos de poder en España

Ahora la historia es objeto de burla en las redes sociales. Así se 'infiltró' este joven en lo más íntimo del poder español.

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BBC
Antes de cumplir los 20 años y sin terminar su carrera universitaria, Francisco Nicolás Gómez Iglesias compartió un panel académico con el expresidente del gobierno español José María Aznar y fue uno de los 2.000 invitados a la proclamación de Felipe VI como rey.

También viajó en lujosos vehículos mientras proclamaba en sus conversaciones que era amigo de algunos de los empresarios más poderosos de España.

Pero esta historia de éxito precoz comenzó a desmoronarse el pasado 14 de octubre, cuando la policía española capturó al "Pequeño Nicolás", (llamado así por una tira cómica dibujada por el creador de Astérix, el galo), acusándolo de estafa, suplantación de identidad y usurpación indebida de un cargo público.

La acusación hacía énfasis en una alegación específica: el joven se había hecho pasar por asesor de la vicepresidenta del país, Soraya Sáenz Santamaría, para cobrar una comisión cercana a los US$30.000.

Y, cuando salió a la luz, la noticia corrió por los pasillos de las altas esferas del gobierno español con la misma diligencia que lo había hecho el Pequeño Nicolás durante varios años.

"No acierto a comprender cómo un joven de 20 años, con su mera palabrería (…) pueda acceder a las conferencias, lugares y actos a los que accedió sin alertar a ninguna autoridad", se puede leer en el documento de la jueza de instrucción que se encargó del caso de Gómez Iglesias.

El Pequeño Nicolás ahora está recluido en casa, mientras muchos en España se continúan haciendo la misma pregunta de la jueza: ¿cómo hizo?

Juventudes del PP

Al mejor estilo del talentoso Mr. Ripley, el personaje de las novelas de Patricia Highsmith, Gómez Iglesias, según la acusación, logró convencer a un gran número de poderosos personajes de que era alguien que en realidad no era.

¿Dónde empezó su historia? Según reportes de diarios locales como El Mundo y El Confidencial, Gómez Iglesias –de quien se sabe que vive con su abuela, pero poco más- comenzó a frecuentar la Fundación FAES, que dirige el expresidente del gobierno José María Aznar, hace cinco años.

Esta fundación es uno de los centros de pensamiento que alimenta el ideal político de la actual fuerza de gobierno, el conservador Partido Popular (PP).

En un evento, en el que compartió mesa con Aznar, Gómez Iglesias logró que le tomaran una fotografía junto al líder político.

Esa imagen, apuntan quienes investigan el caso, cambió su vida por completo: sería la base de lo que edificaría durante casi tres años.

La imagen de un joven que se rodea de gente poderosa.

"Este joven sí estuvo como asistente en un evento que fue liderado por el señor expresidente, pero nunca ha tenido una relación directa con la fundación", le confirmó a BBC Mundo una fuente de FAES.
"No hace parte del patronato, ni del directorio, ni tampoco es un empleado de FAES", añadió.

Fotos y lujos

La incursión del Pequeño Nicolás en el mundo de la política se da al mismo tiempo que la explosión de las redes sociales como Facebook, donde subió las fotos que iba consiguiendo con influyentes personajes.

Así, poco a poco, sus amigos se enteraron que conoció, por ejemplo, a algunas de las mujeres más importantes del país: la periodista Ana Rosa Quintana; la expresidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la actual alcaldesa de la capital, Ana Botella.

Ana Botella y Francisco Gómez

Con ellas posó en distintos actos sociales y eventos políticos, desde foros académicos hasta cenas de altos ejecutivos.

También documentó un acto importante donde compartió mesa con Juan Miguel Villar, dueño de OHL, una de las principales constructoras de España.

Y otra en la que se lo vio como un ejecutivo más al lado del exministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete.

Por supuesto, estar en los círculos más altos también le otorgaba ciertos privilegios, y por eso el Pequeño Nicolás no dudó en publicar su imagen en el palco del estadio del Real Madrid.

La fábula la perfeccionó al matricularse en el Colegio Universitario de Estudios Financieros, Cunef, como estudiante de la carrera de derecho: un centro de estudios de alto nivel, caro y exclusivo.
Pero lo que generó el asombro, primero de sus amigos en redes sociales y luego de los investigadores, es la foto del joven saludando con una reverencia a Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela. Ocurrió este mismo año, el día de su proclamación como rey de España.

Desenmascarado

Al verlo aparecer tan seguido, y sin cargo ni razón aparente, las autoridades de seguridad empezaron a sospechar.

Fue allí que comenzaron a investigar quién era este hombre con cara de adolescente que frecuentaba los actos políticos de Madrid.

Cuando Gómez Iglesias fue arrestado la semana pasada, se revelaron detalles de lo que en realidad estaba haciendo mientras acudía a los distintos actos y agasajos que publicaba en Facebook.

Según el informe hecho por la jueza de instrucción número 24 de Madrid y revelaciones del diario digital El Confidencial, Gómez Iglesias se hacía pasar como asesor de distintas entidades gubernamentales, como la vicepresidencia de Gobierno, para adjudicarse comisiones.

La causa que le llevó a tener problemas con la justicia es el cobro de US$30.000 a un empresario que quería vender un terreno en el municipio de Toledo, en el centro de España.

El Pequeño Nicolás, según el reporte judicial, se hizo pasar como asesor de la vicepresidenta española Soraya Sáenz Santamaría y ofreció sus supuestos servicios de mediador ante el gobierno, para facilitar los trámites de la transacción.

Pero este no es su único caso de presunta "fabulación".

Miguel Bernard, el director de la fundación Manos Limpias -que ha estado detrás de la acusación de corrupción que afecta a la hermana del rey Felipe VI, la infanta Elena- aceptó que se reunió con Gómez Iglesias dos ocasiones.

"Me dijo que era un emisario del rey Juan Carlos y me pidió que retirase la solicitud de imputación contra la infanta", dijo Bernard a los medios.

No es un estafador

En declaraciones varios diarios españoles, el abogado Israel Paz, quien es el representante de Gómez Iglesias, afirmó que el joven se encuentra "abrumado" por lo que ha ocurrido e insistió en su inocencia.

"Nicolás nunca se presentó con otro nombre, siempre mostró su documento de identidad y todas sus relaciones en las altas esferas de la política, que esgrimió ante la policía y la juez, son reales", dijo Paz.

Además explicó que las personas afectadas por sus acciones, como el empresario del terreno en Toledo, no han pensado en denunciarle.

Sin embargo, todavía quedan varias cosas por explicar, como por ejemplo por qué citaba como domicilio una mansión ubicada en el exclusivo sector del Viso en Madrid y que es propiedad del aristócrata Kyril de Bulgaria, quien dijo no conocer al Pequeño Nicolás.

Por lo pronto, los españoles se burlaron de la situación e inundaron las redes sociales con miles de memes, mientras los círculos del poder continúan inquietos con las andanzas del Pequeño Nicolás.

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