Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/08/06 22:48

El primer debate de los aspirantes republicanos

En el primer debate organizado por la cadena Fox se habló de reformas económicas, del matrimonio igualitario y del acuerdo nuclear con Irán.

El debate arrancó a las nueve de la noche en el pabellón Quicken Loans Arena. Foto: Archivo Particular

El primer debate entre los diez aspirantes republicanos de un total de 17 mejor situados en las encuestas se celebra en Cleveland (Ohio), organizado por la cadena Fox y en medio de una gran expectación mediática.

El debate arrancó a las nueve de la noche en el pabellón Quicken Loans Arena, el mismo lugar donde tendrá lugar el próximo año la convención para elegir al candidato republicano a la Casa Blanca.

La mayoría de los precandidatos republicanos que participaron hoy en el primer debate televisivo en EE.UU. coincidieron en que, si llegan a la Casa Blanca, su receta para hacer crecer la economía sería eliminar la reforma sanitaria del presidente Barack Obama y aplicar rebajas de impuestos.

El senador Marco Rubio, de origen cubano, prometió revocar esa reforma sanitaria, conocida como "Obamacare", y también la ley Dodd-Frank de reforma del sistema financiero promulgada por Obama, de la que dijo que está "destripando" a los pequeños bancos.

El gobernador de Wisconsin, Scott Walker, prometió igualmente anular la "Obamacare" y también aplicar "impuestos más bajos", al defender el éxito de sus políticas en el estado que gobierna.

Mientras, el gobernador de Ohio, John Kasich, comentó que "el crecimiento económico es la clave de todo", al igual que "recortar impuestos" y "balancear presupuestos".

Por su parte, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, señaló que uno de los principales problemas del país es que el sistema del Seguro Social "está roto" y hace falta "un líder fuerte que diga la verdad y lo arregle".

Duros con el aborto pero más flexibles con matrimonio gay


Los aspirantes a la candidatura del Partido Republicano se mostraron duros contra el aborto, pero bajaron el tono con respecto del matrimonio homosexual, legalizado recientemente por el Tribunal Supremo.

Los aspirantes Jeb Bush, exgobernador de Florida; Marco Rubio, senador por Florida; y Donald Trump, magnate inmobiliario, se posicionaron contundentemente como "provida" y Trump, a quienes algunos acusan de tener posiciones más liberales en cuestiones sociales, aseguró que "odia el aborto".

Bush recordó que como gobernador de Florida eliminó fondos de Planned Parenthood, una organización de planificación familiar sin ánimo de lucro, y que fomentó que se aumentaran las adopciones, por lo que calificó su historial personal de "completamente provida".

A Bush le preguntaron los moderadores por su etapa en la fundación filantrópica del millonario y exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, que donó fondos a Planned Parenthood, a lo que el exgobernador de Florida respondió que no conocía esas donaciones y que él no votaba los programas individualmente.

Por su parte, Marco Rubio aseguró que "todas las vidas humanas, en todas sus etapas, merecen protección", independientemente de "si pueden hablar o no, de si pueden contratar a un abogado o no".

El debate sobre el aborto, uno de los temas que más polariza la opinión pública en EE.UU., se ha reactivado al conocerse que Planned Parenthood vende tejido de fetos abortados para propósitos de investigación.

La polémica tiene su origen en cuatro vídeos grabados con cámara oculta y editados por un grupo antiabortista, en los que miembros de Planned Parenthood hablan sobre la venta, a investigadores médicos, del tejido de los fetos abortados en sus clínicas.

En contraposición a la dureza mostrada contra el aborto, los aspirantes conservadores se mostraron mucho más suaves con respecto del matrimonio homosexual, legalizado el pasado 26 de junio por el Tribunal Supremo en una decisión histórica que anuló la potestad de los estados para prohibir las uniones entre personas del mismo sexo.

"Fui a una boda de un amigo mío que es gay. Si una de mis hijas fuese lesbiana, por supuesto que la amaría y la aceptaría. Hay que tratar a todo el mundo con respeto. Amaré a mis hijas independientemente de lo que hagan", respondió el gobernador de Ohio, John Kasich, a la pregunta de si aceptaría que una de sus hijas fuese lesbiana.

El senador por Kentucky Rand Paul, de tendencia libertaria, dijo que no quiere que "su matrimonio o sus armas estén registradas en Washington", e insistió en que el Gobierno no debe interferir en las creencias religiosas.

El primer debate entre los diez aspirantes mejor situados para ser el candidato del Partido Republicano en las elecciones presidenciales de 2016 en EE.UU. se llevó a cabo hoy en Cleveland (Ohio) en medio de una gran expectación mediática.

Prometieron poner fin a acuerdo nuclear con Irán


Los 17 candidatos de las primarias republicanas en EE.UU. se opusieron hoy en bloque al acuerdo nuclear con Irán en los dos primeros debates de las elecciones de 2016 y prometieron poner fin a ese pacto inmediatamente si un conservador consigue llegar a la Casa Blanca en las elecciones de 2016.

Tanto en el debate principal, con los diez candidatos más populares, como en el de los siete más rezagados, el asunto del acuerdo nuclear con Irán se zanjó sin apenas discusión, ya que todos los aspirantes se oponen sin ambages al pacto.

"Irán no es un lugar en el que deberíamos negociar. Mi primer día en la Casa Blanca yo podría fin al acuerdo nuclear, pediría al Congreso más sanciones y convencería a nuestros aliados de hacer lo mismo", dijo Scott Walter, gobernador de Wisconsin y tercero en los sondeos.

"Este acuerdo es malo respecto a Irán y también respecto al EI (Estado Islámico). Está todo unido. Es un ejemplo de la política fallida de Obama", añadió Walter en el debate principal, emitido por la cadena conservadora Fox en horario de máxima audiencia.

El exgobernador de Florida y segundo en las encuestas, Jeb Bush, defendió que para honrar a los que murieron en la Guerra de Irak (2003-2011), iniciada por su hermano y anterior presidente George W. Bush, se debe eliminar el acuerdo con Irán y combatir a los yihadistas del EI "con todas las herramientas posibles".

En la misma línea se pronunció el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee, quien aseguró que la férrea oposición republicana al acuerdo nuclear no es partidista sino que el desacuerdo radica en que Obama "no ha conseguido nada e Irán lo ha conseguido todo".

El único matiz lo introdujo el senador por Kentucky y político libertario Rand Paul, al afirmar: "no creo que el presidente Obama negociara desde una posición de fuerza, pero yo no renuncio a negociar, lo que le pasó a él es que dio mucho y demasiado pronto".

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