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| 3/6/2005 12:00:00 AM

El superalcalde

Andrés López Obrador, un centroizquierdista que gobierna la ciudad más populosa del mundo, podría ser el próximo presidente de su país. Pero quieren detenerlo como sea.

El zocalo, la plaza principal de México D.F., es el principal escenario de las manifestaciones en defensa del jefe de gobierno de la ciudad, Andrés Manuel López Obrador. Decenas de manifestantes se dan cita día a día allí para gritar en contra de que el alcalde sea inhabilitado de aspirar a la presidencia de la República.

El caso es que López Obrador no solo se ha convertido en el 'mesías' de los ancianos y los pobres de México D.F., sino en el más firme candidato para suceder al presidente Vicente Fox en 2006. Lidera las encuestas por el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), con 34 por ciento de las intenciones de voto.

López Obrador siempre ha insistido en que la campaña legal en su contra fue fraguada desde Los Pinos, residencia del presidente Vicente Fox, del Partido Acción Nacional (PAN). El proceso en su contra, que lo inhabilitaría para aspirar a la primera magistratura, se basa en una acusación por desacato a una orden judicial en el caso de una compra de tierras para una obra pública. En México, la Procuraduría solo puede enjuiciar a un gobernante si se le levanta su fuero de inmunidad constitucional, pero la última instancia es el Congreso. "Cualquiera que sea el dictamen, no al desafuero o sí al desafuero, éste pasa al pleno de la Cámara, conformada por 500 diputados, lo que significa que la decisión será política y la mayoría de la Cámara es del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que aspira regresar a la Presidencia", afirmó a SEMANA Manuel Crespo, analista político.

"Por más injusto que sea el hecho de que me quieran quitar mis derechos políticos, no podría yo de ninguna manera apostar a dañar la estabilidad política del país. Eso no lo haría. Pero tampoco me cruzaré de brazos. Tengo que buscar una manera de protestar con los métodos de la resistencia civil pacífica. Hay evidencias de que se trata de un asunto político", dijo en una de sus conferencias de prensa matutinas López Obrador.

En efecto, la resistencia civil pacífica comenzó hace varios días. Y en esto de resistencias, López Obrador es un especialista. Así se fue forjando su liderazgo en México. Nacido en Tepetitán, estado de Tabasco, en 1953, López Obrador lideró la toma de pozos petroleros y encabezó movimientos de desobediencia civil (como no pagar impuestos) en la década del 90. Unos califican la política de Amlo, como llaman a López Obrador, de izquierda; los adversarios, de populista y otros, de pragmática. Pero el gran apoyo que tiene se debe a su agresivo programa social dirigido a la pobreza y a las obras de infraestructura que desde hace cuatro años inundan la capital.

El más publicitado de sus programas es el de los adultos mayores (hay 350.000 mayores de 70 años). Esta población recibe un subsidio de 62 dólares mensuales que se pueden gastar únicamente en centros comerciales. "Esto significa que los adultos están bien atendidos, sus familiares están agradecidos y los productores de los centros comerciales están contentos. Todo esto significa un golpe de opinión favorable para el jefe de gobierno; por eso tiene apoyo de todas las clases sociales", señaló a SEMANA un catedrático de la Universidad Autónoma de México que pidió no publicar su nombre.

A este programa de adultos se agrega el de las madres solteras, los jóvenes en alto riesgo, los desayunos escolares, el subsidio a los 75.000 discapacitados y el programa de construcción de 75.000 casas de interés social. Además, en una alianza sin precedentes con el hombre más rico de Latinoamérica, Carlos Slim, transformó el centro histórico de México.

Según la calificadora Standard & Poor's, México podría ser gobernado a partir de 2006 por un partido de izquierda, teniendo en cuenta los virajes que se han dado en los países latinoamericanos. El PRD, con López Obrador como candidato, podría conquistar la presidencia en 2006. Eso, si logra con sus movimientos de resistencia civil evitar las maniobras que se interponen entre él y la presidencia de México.
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