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| 10/27/2012 12:00:00 AM

Elecciones en EE. UU.: Operación Casa Blanca

Con poco más de una semana para las votaciones, Obama y Romney siguen cabeza a cabeza. Por su sistema electoral arcaico, el remate de la carrera promete ser frenético y definirse por un puñado de votos. Así se decidirá la presidencia de Estados Unidos.

En Estados Unidos llegó la batalla final, y ya no hay tiempo que perder. Después de tres debates, dos mega convenciones y cientos de discursos, para el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney empezó el último asalto de cara a las elecciones presidenciales del 6 de noviembre. Al cierre de esta edición estaban empatados con 47 por ciento de las intenciones. Los próximos días prometen ser de furia y frenesí, una guerra relámpago en la que los candidatos se van a gastar sus últimos millones de dólares para arañar votos claves, tonificar su base y convencer a los últimos indecisos.

Hay estados donde los juegos están definidos desde hace tiempo. Tradicionalmente la Costa Este, la Costa Oeste y los Grandes Lagos son demócratas (azules) y el Sur y el Oeste son republicanos (rojos). En esas regiones casi no hay campaña, pues ya se sabe quién va a ganar. Por eso la pelea termina centrándose en diez estados indecisos, los swing states, que definen la contienda, y hay consenso en que, en este contexto, Ohio será el estado clave. En lo que llamó "nuestra espectacular maratón en el cielo", Obama va a visitar ocho estados en menos de 48 horas. Los demócratas además imprimieron 3,5 millones de folletos con su programa para inundar los buzones de los electores. Romney no se queda atrás. Programó hasta tres mitines diarios a lo largo y ancho de Estados Unidos y su equipo anunció un bombardeo publicitario de 18 millones de dólares en los territorios decisivos.

La Casa Blanca está en juego, pues ni los debates, ni las metidas de pata, ni la publicidad negativa, ni sus propuestas lograron desempatar a los dos rivales. Aunque en Estados Unidos las elecciones siempre son apretadas, hay que remontar a la polémica carrera de 2000 entre Al Gore y George W. Bush para tener un combate tan reñido. Ese año la Presidencia se definió por solo 547 votos en Florida y por una ardua pelea en la Corte Suprema de Justicia. Desde ya las campañas tienen equipos de abogados en caso de que sea necesario recontar los votos.

Es el resultado de un sistema electoral casi tan arcaico como criticado. Al final los analistas consideran que no más de 100.000 personas, en 30 condados de 10 estados, definen el combate por el trono de la primera potencia del mundo. Y cuando el margen entre los dos candidatos es tan reducido, hasta las cosas más pequeñas hacen una diferencia.
 
Un sistema vetusto
 
Desde el siglo XVIII los estadounidenses tienen el mismo sistema electoral, que es ahora anticuado e incluso antidemocrático por darle un peso desproporcionado a estados pequeños e indecisos. Los ciudadanos no votan por los candidatos, sino que lo hacen indirectamente, a través de 578 delegados que representan a los 50 estados, más Washington D.C., en el Colegio Electoral. El ganador tiene que llegar a la cifra mágica de 270 votos en el Colegio Electoral. Cada estado tiene la misma cantidad de delegados que de congresistas. Este número puede variar en función de cambios demográficos. Los estados más poblados tienen más votos en el Colegio Electoral, aunque el sistema favorece a los pequeños, que tienen un peso sobredimensionado.

Casi todos los estados le dan la totalidad de sus votos en el Colegio Electoral al que gane, sin importar con qué diferencia. Por eso los indecisos son claves. Así, no solo es importante convencer votantes a nivel nacional, sino que también hay que ganar en el mayor número de estados, así sea con un margen muy estrecho. Los inconvenientes del sistema quedaron al descubierto en las elecciones de 2000, donde Al Gore ganó la elección popular por 550.000 votos, pero perdió frente a George W. Bush en el Colegio Electoral por cinco votos. Esto también ocurrió en 1876 y 1888.
 
Los estados para vigilar
 
Los sondeos solo muestran una tendencia nacional. Para predecir el ganador, hay que centrarse en los swing states. Hace ocho años Obama sorprendió al ganar varios estados de tradición republicana gracias a cambios demográficos (más jóvenes y latinos) y al optimismo que generó.

Ohio 18 votos Ventaja Obama

Desde 1960 el que se lleva este estado crucial gana las elecciones. En otras palabras, la dirección que toma Ohio es la misma que toma Estados Unidos. Por eso en los último 30 días la campaña Obama visitó el estado 10 veces y la de Romney 21 veces. Entre los dos se han gastado 90 millones de dólares. Ohio es un microcosmos de Estados Unidos, con centros industriales, grandes ciudades y una composición demográfica similar a la del país. La clase obrera le agradece a Obama haber salvado el sector automotor, aunque algunas minas de carbón y plantas eléctricas tuvieron que cerrar por regulaciones federales. Lo que definirá el estado es la capacidad de cada partido de movilizar sus tropas y lograr una gran participación electoral.

Florida 29 votos Ventaja Romney
Aquí se decidieron las elecciones de 2000. Sus 19 millones de habitantes han sido golpeados por la crisis inmobiliaria, el desempleo es del 8,8 por ciento y solo 46 por ciento aprueba a Obama. Hay tres bloques claves: los judíos, la tercera edad y los latinos.

Virginia 13 votos Empate


En 2008 Obama logró un milagro en este estado republicano. Hoy el electorado está dividido. Allí viven muchos funcionarios federales. Pero hay bases militares y astilleros, donde se teme por los recortes al Pentágono anunciados por el presidente.

Nevada 6 votos Ventaja Obama


Hace cuatro años Obama barrió con 12 puntos de diferencia. Pero tiene la tasa de desempleo más alta del país y una profunda crisis hipotecaria. Obama espera que los latinos, el 26 por ciento, voten en masa por él.

Los otros estados claves

Pensilvania –20 votos– Ventaja Obama
Carolina del Norte –15 votos – Ventaja Romney
New Hampshire –4 votos – Empate
Iowa –6 votos - Ventaja Obama
Wisconsin –10 votos – Ventaja Obama
Colorado –9 votos – Empate

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