Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1990/02/19 00:00

EN LA CUERDA FLOJA

Jurado negro y juez hostil, los protagonistas del juicio contra Lozano.

EN LA CUERDA FLOJA

El proceso se adelantó con inusitada rapidez. A comienzos de año pasado, en menos de una semana, la Fiscalía del estado de la Florida y la Policía de Miami encausaron a William Lozano, oficial de la entidad de origen colombiano. El cargo: asesinato no premeditado de dos hombres negros el 16 de enero de 1989.

De entonces a hoy, las cosas se han ido enturbiando cada vez más. Interferencias polítícas y raciales han rodeado el juicio, cuyo fallo definitivo será el próximo 24 de enero.

EL CASO
El caso se abrió por iniciativa de las mismas autoridades de Miami a raíz de un incidente durante el cual Lozano disparó contra Clement Lloyd, de 24 años, cuando este escapaba a toda velocidad ignorando la orden de detenerse, que el oficial le había dado cuadras antes. Herido de muerte Lloyd perdió el control de la moto, se estrelló contra un automóvil, que posteriormente causó la muerte del parrillero, Allan Blanchard, de 23 años.

A los pocos minutos de los hechos Overtown, el barrio negro donde cayeron Lloyd y Blanchard, se amotinó. Así lo que comenzó como una protesta callejera derivó en violentos disturbios que se extendieron a otras barriadas negras. Algunos almacenes fueron saqueados y ottos incendiados, y varios policias y civiles salieron heridos de las revueltas. El fuego estaba vivo por varias circunstancias: la conmemoración de la muerte del líder negro Martin Luthel King y un sentimiento de discriminación racial agazapado durante mucho tiempo en las minorías negras, que han visto, a través de los años, cómo su ciudad va siendo "tomada" poco a poco por otras minorías: colombianos, exiliados nicaraguenses y salvadoreños, cubanos..., grupos que por una u otra circunstancia, han ido desplazando a los negros y restandoIes oportunidades de empleo y de auxilios oficiales.

En este ambiente caldeado se abrió el proceso. A base de recaudaciones, rifas y ventas de flores colombianas la familia de Lozano reunió 47 mil dólares para pagar sólo el primer paso de la defensa de William. En la gestión inicial, el abogado Roy Black intentó inutilmente convencer al juez, Joseph Farina, de que el juicio debía adelantarse fuera de Miami, pues el clima social estaba cargado con fuertes sentimientos raciales y antihispánicos. Existia también el temor con respecto al jurado, pues segun Black era virtualmente imposible seleccionar un jurado de conciencia que no estuviera de alguna manera "con taminado" con las presiones y prejuicios raciales.

Los temores se han ido confirmando. En primer lugar, el juicio se adelantó en Miami ante un jurado cuya conformación le tomó al juez tres semanas. En segundo lugar, la composición del mismo --seis miembros dos de ellos negros-fue recusada por el abogado de la defensa, que alegó que uno de los jurados, Ezra Simmonds, de raza negra, tenía una hoja de vida marcada por actitudes y comportamientos racistas. Sin embargo el proceso continuó y se llegó al fallo del jurado: culpable.

LUNARES NEGROS
La sentencia de Lozano está fijada para el próximo 24 de enero y Black, del bufete de Miami "Black y Furci" ya ha tomado acciones y piensa pedir un nuevo juicio al día siguiente de la sentencia, en caso de que el juez confirme el fallo del jurado, lo cual parece bastante probable.

Aunque Simmonds no aparecera en la Corte de Apelaciones del Distrito Tercero de la Florida, la atención se ha centrado en él. No le han faltado propuestas de televisión para contar su vida y ha dado declaraciones a algunos medios de comunicación. "No le puedo decir al señor Black lo que debe hacer, pero su apelación insiste en que yo estoy sesgado y tengo prejuicios. En eso esta definitivamente equivocado en lo que a mi concierne.
Mi decisión ha estado libre de prejuicios, no ha sido tendenciosa. !No señor! No importa lo que diga el señor Black, yo no estoy sesgado".

El caso pues, esta rodeado de problemas. Además de la recusación del jurado y del hecho de que se haya adelantado en una Corte de Miami, que segun los defensores no garantizaba neutralidad alguna, también hay interrogantes sobre las razones que asistieron al juez Farina para desechar algunas evidencias, como los antecedentes delictivos de Lloyd.

Actuó correctamente y de acuerdo con la ley el juez a cargo del proceso de Lozano?
Este es el interrogante que rodea el caso. La Corte de Apelación debe decidir si Farina debió aceptar la evidencia presentada por Black sobre los prejuicios raciales de Simmonds y conformar un nuevo jurado, o si procedió debidamente al permitir que Simmonds se sentara en el estrado del jurado que finalmente condenó a Lozano. Tambien debera decidir si Farina estaba en lo correcto al rehusarse a llevar a cabo fuera de Miami, donde se presentaron asonadas despues de los sucesos del 16 de enero del año pasado. Algunos abogados consultados sobre el caso en Miami, han dicho que, con excepción de la recusación del jurado, los otros aspectos que han rodeado el caso no son tan importantes como para sentar jurisprudencia .

Sin embargo, al final de cuentas, las Cortes tendrán que determinar si el controvertido remedio aplicado por Farina --mantener su posición de conservar a Simmonds en el jurado- fue realmente necesario o si fue un placebo para una enfermedad imaginaria. Para decidirlo, los jueces deben tener en cuenta la hoja de vida de Simmonds.

Las evidencias acumuladas en su contra incluyen declaraciones juradas de algunos compañeros de trabajo:

-"Es mi firme opinión y mi creencia, que el señor Simmonds tiene prejuicios contra los blancos y los hispánicos. Ademas, creo que el no puede dar un veredicto justo, sin sesgo, sobre un acusado blanco o de origen hispanico", dijo Charles Madden, quien ha trabajado con Simmonds.
- "Creo que Simmonds será un jurado hostil con el señor Lozano, ya que tiene una opinion formada sobre el caso. Finalmente lo hallara culpable. Es suficiente para el que el hombre que disparó y mato al negro sea blanco y que el otro muerto sea negro, para que su fallo sea de culpabilidad", afirmó también en declaración jurada Vern Jenkinson, otro compañero de trabajo de Simmonds.

- Una mujer que no se identificó llamó a la oficina de Black y dijo que su hija trabajaba con Simmonds y que cuando ella lo vió en televisión dijo: "Mamá, ese hombre está lleno de prejuicios. Odia a los blancos". La mujer dijo que su hija tenía miedo de dar su nombre y presentarse, ya que Simmonds tenía poder y podía buscar retaliación.

El abogado de la defensa ha dicho que hay más de 15 llamadas como esta y ha afirmado, como para echarle más leña a la hoguera, que "Farina se dejó influenciar por razones políticas.
Para hacer aceptable el juicio para la comunidad negra de Miami, intenta poner tantas caras negras en el jurada como le fue posible. Ha sido una cuestion de ingeniería social y nada más. Si Farina fuera alcalde de Miami sería magnifico. Pero sucede que es un juez".

Farina, pues, tiene la palabra el 24 de enero.-

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