Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/28/2013 12:00:00 AM

En Venezuela se libra una guerra informativa

La salida de varios periodistas de 'Globovisión' muestra la puja por el control de la información.

Justo al cumplirse 6 años del aniversario del cierre del canal RCTV por parte del gobierno Chávez, los venezolanos se enteraron que uno de los programas de mayor audiencia no iría más. Se trata del programa de opinión 'Buenas Noches', transmitido por el canal Globovisión, que fue comprado hace unas semanas por un grupo de empresarios del sector de seguros, Juan Domingo Cordero, Gustavo Perdomo y Raúl Gorrín, que tendrían vínculos con el gobierno.

Desde que se anunció la compra de Globovisión, hubo nervios al interior del medio de que se fuera a modificar la línea editorial. El canal es considerado el único canal de tendencia “opositora” que queda en Venezuela. Y aunque los nuevos dueños anunciaron que no harían grandes cambios en la programación, y que mantendrían a la planta de periodistas del canal, esta semana quedó claro que el canal no será el mismo.

La primera alerta surgió hace dos semanas cuando el periodista Vladimir Villegas, quien se supone iba a ser uno de los directores del canal, se echó para atrás, argumentando que no había logrado ponerse de acuerdo con los dueños sobre algunos aspectos de control editorial. Luego, la semana pasada, hubo una reunión entre miembros de la junta directiva de Globovisión con el presidente Nicolás Maduro en Miraflores.

Según un empleado del canal, en la reunión estuvieron presentes, además de Maduro, miembros claves del oficialismo, incluido el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, y en ella se habló del programa ‘Buenas Noches’. Luego a la planta de personal les comunicaron que no seguirían haciendo transmisiones en vivo ni del líder opositor Henrique Capriles, ni del oficialismo. Pero es poco creíble que no vayan a transmitir en directo actos gubernamentales porque el mismo Maduro le ha pedido mayor cobertura de su gestión al canal.

“Cómo es que a un canal de noticias se le prohíbe transmitir en vivo la inmediatez de la noticia. ¿Qué tipo de periodismo es ese, por Dios”, criticó Francisco Bautista, el principal conductor del programa Buenas Noches, más conocido como ‘Kiko’ y quien anunció que le habían pedido la renuncia por haber retransmitido declaraciones de Henrique Capriles el pasado Viernes en la noche.

‘Buenas Noches’ es un programa de producción nacional independiente, es decir que es un programa de propiedad de Bautista en asocio con Globovisión. Al salir Bautista, sale el programa. Los otros dos comentaristas del programa, que sí son de planta del canal, Carla Angola y Pedro Luis Flores, también renunciaron en un acto de solidaridad.

Bautista también criticó publicamente que el canal hubiera decidido cancelar la participación del diputado opositor, Ismael García, quien aparecía gratuitamente y sin contrato, como comentarista en otro programa de opinión. García es el diputado que reveló la escandalosa grabación de Mario Silva la semana pasada (ver artículo ‘Silva-gate’).

María Nela Balbi, directora del Instituto de Prensa y Sociedad en Venezuela, dice que más allá de los desaciertos que pudo haber tenido Globovisión en algunos espacios que respondían más a agendas políticas que periodísticas, como la presencia de Ismael García en uno de los programas, lo que hay es un intento por controlar la única ventana que queda para la mitad de Venezuela, que reconoce el liderazgo de Henrique Capriles como líder de la oposición. "Esa ventana ha estado abierta a denuncias y reclamos de otros sectores", añade.

Balbi cuestionó que el canal haya decidido parar las transmisiones en vivo. "No podemos ser ingenuos. ¿Por qué estás cortando esa posibilidad? Porque necesitas ver previamente lo que va a decir un vocero importante," dice. Desde los días posteriores a las elecciones, el presidente Maduro mostró una actitud agresiva contra los medios de comunicación, especialmente con los canales de televisión, y empezó a exigirles que debían estar con la patria o con el golpe.

A los pocos días de haberse posesionado convocó a los empresarios de los canales, a los nuevos dueños de Globovisión, pero también a los Cisneros, dueños del canal con más audiencia, Venevisión, y al grupo Camero, dueños del canal Televen, a reunirse con él en Miraflores con la idea de pedirles apoyo para una campaña de paz en Venezuela y comentar como estaban cubriendo su “gobierno de calle”. “Sentimos que hay una intensión de presionar y emplazar a los medios a que tomen posiciones”, dice Balbi sobre estas reuniones del presidente con los canales.

Para Carlos Correa, director de la ONG de monitoreo de medios Espacio Público, la actitud del gobierno muestra una evidente preocupación por tratar de controlar que la precariedad del gobierno no se escape por lo que cuentan los medios. Señala el uso reiterado de las cadenas por parte de Nicolás Maduro, algunas de ellas se han producido al mismo tiempo en que la oposición hacía denuncias importantes por televisión.

La preocupación -hasta cierto punto obsesiva- del chavismo por la imagen que proyecta no es nueva y es heredada del mismo Chávez. Correa recuerda que el PSUV, partido de gobierno, en alianza con el Ministerio de la Información hizo un estudio antes de morir el presidente Chávez en el que calificaba a cada uno de los medios como opositor, neutral o aliado. El problema, dice, es que consideraban "opositores" a medios o periodistas críticos que simplemente estaban haciendo un trabajo periodístico con rigor y contraste de la información. Al mismo tiempo, la pauta que se impone en los canales públicos, es la propagandística, por encima de la informativa.

Maduro contra CNN

Al escándalo de los cambios en Globovisión se suman ahora las declaraciones del presidente Nicolás Maduro, quien dijo el martes que la cadena de televisión CNN en Español estaba promoviendo un golpe de estado contra su gobierno. "CNN en Español se ha convertido en la punta de lanza para promover una intervención en contra de nuestra patria. Transmite 24 horas del día no para informar sobre el mundo (...) para ‘malponer’ (dejar en mala posición) a Venezuela", dijo Maduro.

El presidente ha dicho que hay una especie de conspiración de los medios nacionales e internacionales contra su gobierno y hasta se quejó de que un diario ecuatoriano publicara una caricatura mofándose de la disputa interna que habría al interior del chavismo.

Tras conocer las declaraciones de Maduro, la cadena internacional emitió un comunicado en el que rechazaba las afirmaciones de Maduro y en el que insistía en la negativa del gobierno de Venezuela de aceptar un encuentro con este medio de comunicación “En varias ocasiones, CNN en Español ha invitado oficialmente al presidente Maduro a participar en nuestro aire para compartir, no sólo con Venezuela sino también con el resto del mundo, sus políticas para mejorar la situación de su país. Hasta el momento no hemos recibido respuesta a nuestras reiteradas invitaciones”.

Son pocos los medios internacionales que tienen realmente acceso al gobierno venezolano desde hace años. El presidente Chávez fue cerrando los espacios a corresponsales extranjeros que reporteaban algunas fallas de su gestión. Antes de morir, sin embargo, Chávez dio una rueda de prensa a la que asistieron varios medios extranjeros que durante años se habían quedado “por fuera”, incluida la misma CNN.

Se esperaba que el presidente Maduro buscara abrir esos espacios nuevamente, pero parece haber adoptado la misma postura cerrada de su antecesor. Excepto por las agencias de noticias, y cadenas como Telesur, considerada aliada del gobierno, los medios internacionales no tienen las puertas abiertas con Maduro.

Medios regionales en peligro

La guerra informativa también se está lidiando a nivel regional. La semana pasada se conoció que al canal regional Atel TV de Maracaibo, que se podía ver a nivel nacional por la señal de otros cable operadores como Movistar o Directv, les cancelaron la señal, según el propietario y director del canal Ricardo Bravo, por amenaza de Conatel, el ente regulador del gobierno. Este no se ha pronunciado al respecto.

Otro canal de Maracaibo, Ciudad TV, lo cerraron por órdenes de un alcalde local, que argumentó falta de pago de tributo, aunque el canal dice que paga sus impuestos a nivel nacional y no tiene por qué hacerlo a nivel local. Aún no es claro si la salida del aire de estos dos canales está relacionada directamente con decisiones que se están tomando a nivel central o si son rencillas políticas locales.

Por otro lado, el diario Panorama de Maracaibo, pero de amplia circulación en todo el país, fue atacado ayer con un artefacto explosivo y una lluvia de panfletos por un grupo de tendencia "bolivariana", pero este incidente aislado no tendría nada que ver con el clima de intimidación y presiones a los medios que hay por parte del gobierno directamente. No obstante, este sería el quinto ataque a la sede de un medio de comunicación en lo que va corrido del año por parte de grupos que en algunas ocasiones se han identificado abiertamente como chavistas.

La batalla por ‘Twitterzuela’

Hasta el momento, el oficialismo ha mostrado que tiene como ganar la batalla comunicativa en los medios tradicionales, y de mayor impacto, como la televisión. Pero la información en Venezuela también circula de otros modos más difíciles de controlar por parte del gobierno. Los mensajes de texto, el pin del BlackBerry y WhatsApp, los portales de noticias en internet, y las redes sociales, especialmente el Twitter, son cada vez más importantes en el país.

'Twitterzuela' cuenta con cerca de 3 millones de usuarios. Es uno de los países en donde esta red social es al mismo tiempo medio de información pero también de desfogue de comentarios políticos.

Entre los trending topics mundiales aparecen con frecuencia temas políticos venezolanos. Desde el 2011 la encuesta Latinobarómetro registraba que los vecinos eran los principales tuiteros de la región y según la firma francesa Semiocast, Venezuela ocupa hoy el puesto 12 entre los 20 países más tuiteros del mundo.

El pasado domingo en la noche, Henrique Capriles cuestionó por su cuenta de twitter -que tiene más de tres millones de seguidores, lo que lo convierte en el político latinoamericano más popular de esta red social y por encima de muchos presidentes- las decisiones de los nuevos dueños de Globovisión de no transmitir en vivo sus actos o declaraciones.

Sus mensajes no solo empezaron a ser retuiteados de manera viral sino que los demás usuarios empezaron a aportar información en instantes sobre los vínculos de algunos de los nuevos dueños con personajes vinculados al gobierno. La psicóloga y analista política Colette Capriles trinó en su cuenta esa noche que "el medio era el mensaje".

Como coletazo de las denuncias de Capriles y de los periodistas de Globovisión, la cuenta de twitter del canal empezó a perder seguidores. Por primera vez en tres años, perdió el primer lugar de ranking como canal informativo del país, al perder más de 250.000. El hashtag #Globovisionyanoteveomas se volvió trending topic a las pocas horas y comenzó un duro cuestionamiento por parte de los tuiteros a los periodistas del canal, si pensaban quedarse o renunciar.

Los comentarios de tuiteros de un bando y otro en Venezuela son imparables y a veces pareciera que las decisiones y principales temas del país salen de allí. Todos los políticos son activos y no sólo descargan sus comentarios contra sus adversarios por esa vía sino que también dan noticias importantes. Ante las críticas contra Capriles por parte de miembros del gobierno que su viaje a Colombia en las próximas horas era para reunirse con paramilitares, Capriles respondió, vía Twitter, que por ese medio estaría enviando fotos de su agenda "transparente" en el país.

Para contrarestar la popularidad de Capriles y seguidores opositores en Twitter, el oficialismo creó la Tropa (Twitteros revolucionarios organizados para la patria) un grupo de militantes en las redes que lograron posicionar como trending topic mundial la etiqueta #Caprilesfascistaasesino a finales de abril. Ellos respondían a los anuncios de Mario Silva, quien desde su programa 'La Hojilla' lanzaba las etiquetas y temas que debían posicionar en la red. Anoche se confirmó que tras el escándalo del audio, del que se ha anunciado que la segunda parte será revelada en las próximas horas, 'La Hojilla' salía del canal VTV, donde se emitía todas las noches.

Escape virtual

La realidad virtual, a pesar de que no tiene todo el impacto ni abarca a todos los venezolanos, es cada vez más poderosa, a tal punto que diarios como El Universal, lanzaron su propio canal online.

En Venezuela también han aparecido un sin número de portales web de tendencias tanto opositoras como chavistas, Aporrea o La Patilla por mencionar algunos, que cuentan con cientos de miles de lectores. Es previsible que ante la clausura de dos programas importantes en televisión para ambos bandos como lo fueron 'La Hojilla' y 'Buenas Noches', muchos de sus seguidores pasen a internet y a las redes sociales. De hecho, como antecedente, cuando el gobierno cerró RCTV hace 6 años, hubo un incremento de 20 por ciento de internautas en el país, señala Carlos Correa.

"Se va a producir un reacomodo y un proceso de recomposición de audiencias", dice Correa. Añade que aunque las redes no pueden sustituir a los medios tradicionales, la información política tiene tan alto interés para los venezolanos que buscarán otras vías de escape. Balbi coincide en que se abrirán nuevos espacios de manera espontánea en la web, pero recuerda que es un arma de doble filo que puede contribuir también a la desinformación ya que en internet hay menos controles que en los medios tradicionales sobre el tipo de información que se emite, la confiabilidad en las fuentes, entre otros parámetros.

El gobierno es consciente de que las redes y los medios online son mucho más difíciles de controlar, pero ya ha mostrado algunos indicios de querer poner una tranca allí también. La empresa estatal Cantv, proveedor principal de la señal de internet, ha bloqueado algunas páginas web para Venezuela en el pasado, como el portal Análisis24 de Argentina. También existe un mal precedente reciente, pues argumentando que estaban ‘hackeando’ las cuentas de algunos personajes del gobierno -y según la grabación de Silva el sistema electoral había sido atacado- el gobierno ordenó suspender el servicio a internet.

El presidente Maduro insiste permanentemente en la legitimidad de su gobierno porque en democracia es el pueblo el que manda, y él lo eligieron, así hubiera sido por un estrecho margen. Pero una democracia no empieza ni termina en las urnas, el acceso y el pluralismo en la información, la libertad de expresión y prensa, y el respeto por la diversidad de opiniones son también un termómetro de qué tan democrática o no es una sociedad.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.