Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1992/12/28 00:00

Exportar la revolución

Los ojos del Medio Oriente se dirigen a Irán, que parece dispuesto a todo para ejercer la mayor influencia en el Islam.

Exportar la revolución

Exportar la revolución
LAS ACCIONES DE LOS FUNdamentalistas islámicos se multiplican por todo el mundo arabe. En Egipto los activistas de esa tendencia han convertido al Alto Nilo en zona de peligro para los turistas occidentales que se atreven a ir a lugares tan habituales en el pasado como Luxor. Los cristianos coptos de la región se han convertido en refugiados en su propia tierra, porque hasta salir a la calle a hacer las compras puede encerrar un peligro mortal.
Un poco más al sur, en el Sudán, una guerra civil despiadada enfrenta a los hahitantes del sur, de religión principalmente cristiana y animista, contra el gobierno fundamentalista de Khartum. Argelia, un país con fuertes vínculos con Europa en general y con Francia en particular, está literalmente cercada por el fundamentalista Frente de Salvación Islámica, que llevó al gobierno a decretar la ley marcial y a protagonizar una represión solo recordada en la época de la guerra de independencia de los años 50. Marruecos, Túnez, Jordania y hasta el Libano son escenario de la pugna fundamentalista por llegar al poder y convertir a esos países musulmanes pero de régimen secular, en estados religiosos en los que la ley islámica rija hasta en los más mínimos detalles de la vida de las personas.
Detrás de todo ello se señala la presencia de un país que lucha por asumir el papel de principal potencia de la región. No es arabe pero si musulmán, y la revolución que tuvo lugar allí en 1979 lo convirtió en el primer país gobernado por clérigos chiitas: Irán.
El apoyo al gobierno de Sudan y a los grupos revolucionarios chiitas no es sino un aspecto de la nueva actitud de Irán. El otro es su enorme programa de rearme, que busca recuperar para el país la potencia militar que tenía antes de la devastadora guerra contra Irak, terminada en 1988. Para ello, Teherán cuenta con los ingresos proenientes de su segundo lugar en las exportaciones mundiales de petróleo detrás de Arabia Saudita, que e reportaron el año pasado 20.000 millones de dólares en ingresos. Se trata de por lo menos tres submarinos comprados a Rusia, cientos de misíles Scud de origen norcoreano, gran número de tanques pesados provenientes de Europa Oriental escuadrillas completas de aviones de combate MiG y Sukhoi .
Esta nueva actitud del gobierno de Hashemi Rafsanjani marca una interesante evolución a partir de los últimos años del régimen. Rafsanjani se lanzó a una campaña de modernización del país, mediante la contratación de cientos de tecnócratas y el levantamiento de muchas prohibiciones de comerciar con gobiernos "explotadores". Los analistas occidentales anotaban con agrado que el "nuevo Irán", posterior a la muerte del ayatollah khomeini, quería entrar con pie derecho en la comunidad de naciones.
Pero hace pocas semanas el gobierno elevó el monto de la recompensa por el asesinato de Salman Rushdie, el novelista británico acusado de blasfemia, y ocupó por si y ante si la isla de Abu Musa, situada en el Golfo Pérsico y que administró durante años con los Emiratos Arabes Unidos. Por otra parte, Rafsanjani no apoya oficialmente a los movimientos fundamentalistas, pero de ello se encargan las poderosas bonyads o fundaciones islámicas, entes de derecho privado que asumieron la administración de las mayores fortunas de la época del Sha Reza Pahlevi. La influencia crece también en el area de las antiguas repúblicas soviéticas del Asia Central, donde Irán está haciendo grandes inversiones Por todo ello Irán es el país del Golfo que debe observarse con más cuidado en el próximo futuro, porque con su archienemigo Irak en un receso obligado, la balanza de poder se inclina pronunciadamente a su favor. Tanto, que Israel ya ha declarado oficialmente que el mayor enemigo del proceso de paz del Medio Oriente es Irán.-

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