Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/03/09 14:23

La libertad de expresión amordazada en Turquía

La nueva víctima de la censura del presidente Tayyip Erdogan es el diario Zaman, el cual era el principal medio opositor del país. Serkan Kökmen habló con Semana.com y analizó la situación.

La libertad de expresión amordazada en Turquía Foto: Montaje SEMANA

Usando cañones de agua, autos blindados y un helicóptero los policías turcos cercaron el edificio del periódico Zaman el pasado 4 de marzo, para proceder con la expropiación de uno de los diarios más importantes de Turquía.

Este rotativo se suma a la lista de medios de comunicación opositores que el gobierno de Tayyip Erdogan, presidente de Turquía, ha tomado bajo su control acusándolos de “proveer de recursos a la estructura paralela -que dirige Gülen-”, el mayor representante de la oposición turca, quien se exilió a EE. UU.

Con hechos de esta naturaleza la libertad de expresión en el país peligra. Los periodistas que no sigan los lineamientos también sufren las consecuencias. Según la Asociación de Periodistas Progresistas de Turquía hay 33 reporteros en prisión.

Las acciones del mandatario han provocado protestas e indignación mundial. Para entender el panorama Semana.com habló con Serkan Kökmen, coordinador internacional de la Cámara de Comercio Colombo-Turca y docente en el Centro de Estudios de Turquía de la Universidad del Rosario.

Semana.com: ¿Por qué quieren callar a los medios y perseguir a los opositores?

Serkan Kökmen: Lo que quieren es asustar a los movimientos para que no hagan más llamadas contra el gobierno. Están haciendo eso porque la idea del presidente es cambiar el sistema de Turquía, actualmente es el parlamentario, y lo quiere transformar en un súper presidencial, como un clásico dictador del medio oriente.

Semana.com: ¿En qué consiste la “estructura paralela” que supuestamente alimentan los detractores de Erdogan?

S. K: Es un invento de Erdogan que salió después de los escándalos de corrupción que se conocieron en el 2013, en los que se vieron envueltos ministros de su gabinete y su propio hijo. Ellos se defendieron diciendo que los policías que investigaron la corrupción son miembros del “estado paralelo”, pero no hay pruebas porque no existen.

Semana.com: ¿En qué consiste la expropiación de un medio en Turquía?

S. K: El gobierno toma el control del medio. Normalmente la expropiación se justifica cuando un medio entra en quiebra, pero lo que están haciendo es expropiar a los que están bien económicamente, entonces cuando intervienen los jefes del Estado el medio rápidamente se quiebra económicamente y después lo cierran. Zaman cuando pierda su política editorial crítica va a perder sus lectores y entonces es posible que quiebre y lo cierren, esa es la idea.

Semana.com: ¿Qué pasa con los trabajadores de los medios que expropian?

S. K: Primero echan a los editoriales y después a los demás funcionarios.

Semana.com: A raíz de la expropiación de Zaman se han presentado disturbios, ¿hasta qué punto llegará esta resistencia?

S. K: En este momento las manifestaciones son pacíficas porque los lectores y funcionarios de Zaman son personas pacíficas, no creo que lleguen a ser más violentas.

Semana.com: ¿Queda algún medio opositor en pie?

S. K: Sigue La República, para ellos existe un riesgo de expropiación. El otro que queda es Sözcü, que traduce “vocero”, pero ellos hacen una crítica sin argumentación, entonces no queda mucho.

Semana.com: ¿Qué ha dicho la comunidad internacional sobre este ataque a la libertad de expresión?

S. K: Hubo algunas reacciones pero lamentablemente no tan fuertes como esperábamos. Por ejemplo, la Unión Europea dice cosas pero superficiales, su posición es pasiva por los refugiados, ellos saben que Erdogan los puede amenazar con abrir todos los puertos de Turquía para que puedan entrar los refugiados a Europa.

Semana.com: ¿Hay alguna fuerza política opositora lo suficientemente fuerte para contrarrestar el poder de Erdogan?

S. K: El problema de la política en Turquía es que no tenemos una fuerza eficaz contra la política de Erdogan. La sociedad turca está polarizada, un 50% apoya al presidente y el otro 50% no. Erdogan está acusando a sus detractores y usa su poder. La situación es bastante preocupante, estamos a punto de vivir una explosión social.

Semana.com: ¿Hay censura en las redes sociales y en internet?

S. K: Las páginas que estén en contra de Erdogan las cierran. También cierran las redes sociales de quienes están en contra de sus ideas y expresan su posición política, eso pasa porque hay algunos funcionarios del Estado que están espiando.

Semana.com: ¿Qué consecuencias traen dichas expropiaciones?

S. K: Erdogan va a hacer más propaganda sobre sus ideas. En Turquía al prender la televisión no existirá ningún canal que vaya en su contra. No habrá ninguna noticia sobre lo que está pasando en la zona kurda, ni información sobre los civiles muertos.

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