Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/18/1997 12:00:00 AM

FUJIGOLPE II

Mientras sigue bajando su popularidad el presidente Fujimori enfila baterías contra la prensa peruana.

en medio de la incertidumbre y el descontento del país el presidente peruano Alberto Fujimori enfrenta una de sus mayores crisis políticas por las denuncias sobre amenazas a la libertad de expresión, los atropellos contra la nacionalidad y el descubrimiento de una sofisticada red de espionaje telefónico. Estos excesos de gobierno, a los que algunos analistas políticos califican como la 'pinochetización' del régimen, le han costado a Fujimori las renuncias del canciller Francisco Tudela y del ministro de Defensa, general Tomás Castillo, además de un estrepitoso descenso en las encuestas. La situación también ha generado desconcierto de los inversionistas. La Bolsa de Valores de Lima registró el martes pasado una caída de más del 5 por ciento, la baja bursátil más fuerte en lo que va del año. El clima de tensión empezó cuando la prensa local denunció el asesinato y descuartizamiento de Mariella Barreto y las torturas a Leonor La Rosa, ambas agentes del Servicio de Inteligencia Nacional _SIN_, que filtraron en algunos medios de comunicación información clasificada que compromete a miembros de las Fuerzas Armadas en actos delictivos. Las agentes revelaron además un siniestro plan de acoso a periodistas y políticos de oposición.La peor parte la llevó el empresario de televisión de origen judío Baruch Iveher, dueño de Frecuencia Latina, quien tuvo que refugiarse en Miami tras el hostigamiento de las Fuerzas Armadas que lo acusaban de un supuesto tráfico de armas con Ecuador. Fue Frecuencia Latina la que reveló la semana pasada la existencia de una vasta red de espionaje telefónico a periodistas, políticos y empresarios, llevada a cabo por militares del Servicio de Inteligencia Nacional. A las pocas horas de difundido el reportaje en una edición tardía del diario oficial El Peruano, una resolución directriz de migraciones dejó sin efecto el título de nacionalidad peruana otorgada a Iveher en 1984. La medida es considerada ilegal porque según las leyes peruanas la nacionalidad se obtiene o se pierde exclusivamente por decreto firmado por el propio presidente de la República.Estos acontecimientos generaron la preocupación de Estados Unidos, que califica el acoso a Baruch Iveher como un atentado a la libertad de prensa. Nicholas Burns, portavoz del Departamento de Estado, consideró que aparentemente el gobierno peruano le está quitando la nacionalidad a Iveher por motivos políticos. Fuentes diplomáticas consultadas por SEMANA en Lima dijeron que el pronunciamiento de la Casa Blanca se puede traducir de la siguiente manera: Estados Unidos no tolerará más prácticas antidemocráticas. Los detractores de Fijimori han cuestionado la democracia que pregona su máximo dirigente, presentándolo como un rehén de los propios militares que aún así mantenía hasta hace poco la simpatía de la población. Pero el retiro de la nacionalidad a Iveher y el escándalo del espionaje telefónico han colmado la paciencia de los peruanos y hoy diversos sectores del país emplazan al presidente, quien guardaba silencio hasta el cierre de esta edición, para que se pronuncie y ponga fin a estas irregularidades. En Lima, algunos medios de comunicación informan que el Servicio de Inteligencia contaría con cinco estaciones de intercepción telefónica clandestina, ubicadas en el Congreso de la República, los ministerios de Defensa y del Interior, el Poder Judicial y el Ministerio Público. Estas versiones no habían sido desmentidas el viernes pasado. Por el momento, en el Congreso de la República, parlamentarios de oposición han planteado la formación de una comisión investigadora para sancionar a los responsables de esta clandestina red de escucha telefónica. La Constitución establece penas de hasta siete años y la inhabilidad para que los funcionarios involucrados vuelvan a ocupar cargos públicos. Mientras tanto el presidente Fujimori ha comenzado a sentir, por primera vez en mucho tiempo, multitudinarias manifestaciones en su contra y en las de un gobierno que ha sido sin duda uno de los más controvertidos de la historia reciente del Perú.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.