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| 9/6/1982 12:00:00 AM

¿GOLPE POST MORTEM?

La inesperada renuncia de Aristóteles Royo ha destado una amplia polémica sobre las perspectivas del torrijismo. SEMANA recoge en este informe los principales puntos de vista en conflicto.

Mientras mucha gente habla en estos días de que a Colombia llega un gobierno impregnado de fuertes aires populistas, en Panamá parece estarse dando un fenómeno inverso: la decantación de un proceso que incluía numerosos ingredientes de populismo tropical, instaurado desde comienzos de los 70 por el desaparecido general Torrijos.
La inesperada renuncia del presidente Aristides Royo el 30 de julio, bajo el pretexto de una dolencia en la garganta, desató amplias especulaciones en este sentido.
Lo que para algunos observadores fue un golpe de Estado constitucional que inaugura un giro más radical hacia la izquierda, para otros, generalmente de la izquierda latinoamericana comprometida, se trata de un viraje hacia la derecha, en concierto con la política norteamericana para Centroamérica.
Sin embargo, muchos de los hechos de estos días pueden ser invocados en favor de una u otra tesis.
Arístides Royo había sido elegido presidente en 1978 por la Asamblea Nacional de Corregimientos, creada por el general Torrijos. Lo paradójico de su renuncia es que se concretó en el mismo momento en que más de cien mil panameños, del social-demócrata Partido Revolucionario Democrático (PRD), del Frente Amplio Popular (Frampo) y del Partido del Pueblo (el PC panameño), todos ellos torrijistas, tomaban las calles de la capital en un claro plebiscito de apoyo a sus gobernadores. Sin embargo, el traspaso del poder al vicepresidente Ricardo de la Espriella, estuvo enmarcado por la irrupción del general Rubén Darío Paredes, jefe de la Guardia Nacional, quien anunció que la prensa escrita sería suspendida durante una semana, mientras se tomaban medidas para un nuevo rumbo del gobierno.
Días después de ese anuncio, fue reorganizado el Tribunal Electoral, con la inclusión de un representante de la oposición de derecha, en tácito reconocimiento de las exigencias de la Democracia Cristiana.
Además el golpe de timón estuvo precedido de una campaña de agitación política de la oposición burguesa contra el gobierno, sumada a una movilización sindical de maestros que durante un mes ganaron las calles acusando a Royo de ser "renuente al diálogo e intransigente ante el conflicto sindical" El nuevo presidente, el 42 años es un economista graduado en Universidades norteamericanas y se ha desempeñado como director del Banco Nacional. Pero el canciller Jorge Illueca, nombrado ahora vicepresidente fue uno de los más fogosos oradores en la ONU contra el papel del gobierno norteamericano ante el conflicto de Malvinas.
Días antes de su dimisión, Aristides Royo había propuesto en Venezuela la formación de una OEA "sin Estados Unidos", lo que hizo ver su caída como una represalia de Washington.
Sin embargo, para la cúspide de la Guardia Nacional (GN) lo que se abre ahora con el nuevo presidente es una etapa de reactivación del nacionalismo panameño. Este cambio, según algunos observadores, venía fraguándose hacía varios meses por los miembros de un grupo dentro de la GN llamado "el equipo de la lealtad", al que pertenecen el general Paredes, el coronel Manuel Antonio Noriega y el coronel Roberto Díaz Herrera, jefe del G-2, así como un grupo de oficiales jóvenes .
La primera acción de ese equipo, que pretende mantener vivo el pensamiento de Torrijos, fue desplazar de la jefatura de la GN al general Florencio Flórez, en marzo pasado, quien había empezado a fungir como posible candidato del PRD para las elecciones presidenciales de 1984.
La segunda tarea de ellos sería reactivar el torrijismo. El hombre fuerte de Panamá, según el "equipo de lealtad", había muerto sin lograr que el PRD tomara fuerza. El era partidario, de que la GN se retirara a los cuarteles y que la revolución fuera mantenida viva gracias a un movimiento político que agrupara todas las tendencias que apoyaron su revolución. Pero el general no pudo verlo. Aristides Royo, su hombre de confianza, fue incapaz de aglutinar esas fuerzas y terminó distanciando el poder ejecutivo de la GN y de la Asamblea de Corregimientos, los otros dos pilares del proceso panameño instaurado por Torrijos.
Desde ese angulo, el "golpe" del general Paredes aparece como un intento de vigorizar el torrijismo desde arriba, para que la GN pueda convertirse en la mayor fuerza del país y poder demostrarlo en las elecciones de 1984. (Ver entrevista con Moisés Torrijos).
Pero de otro lado también es significativo que el 4 de agosto, en carta al diario "Ya" el expresidente Arnulfo Arias quien es visto como "el octogenario hombre de Reagan en Panamá", diera su respaldo al presidente de la Espriella. Al día siguiente, Ernesto Pérez Balladares, secretario general del oficialista PRD afirmó que el nuevo gobierno "seguía el proyecto torrijista" y que el haber constituido
un gabinete "con sólo miembros del PRD" sería haber incurrido en sectarismo frente a los demás partidos. Y agregó a continuación que "Estados Unidos nunca va a perdonar que Omar Torrijos le haya quitado el Canal de Panamá "
Sin embargo, opositores de izquierda no comparten ese análisis.
Miguel Antonio Bernal, conocido periodista radical, declaró a SEMANA que "existen indicios que permiten suponer que hay compromisos entre la oposición burguesa y los militares para repartirse el poder, con miras hacia la consolidación de un estado fuerte, antipopular, más cercano a Washington, aunque por ahora no llegue a apreciarse un cambio en la política exterior que hoy es verbalmente favorable al Movimiento de Países no Alineados"
Hersato Reyes del Partido Socialista de los Trabajadores, dijo el 26 de julio a SEMANA que el torrijismo "está perdiendo apoyo entre las masas, pues ha apelado al caudillismo para reemplazar laSgura del general Torrijos. Eso lo explica el ascenso del general Paredes. Cualquier reforzamiento de él pasará por el aparato de gobierno y no--a diferencia de lo que ocurrió con Omar Torrijos--por el apoyo de las masas panameñas.
Finalmente y contradiciendo estos últimos estimativos, el Partido Comunista ha entrado a colaborar con el presidente De la Espriella, al aceptar que uno de sus dirigentes, Raúl Rodríguez Porcel, sea nombrado nuevo ministro de Vivienda. -
LO LLAMABAN "EL HOMBRE FUERTE"
El 31 de julio de 1981, el general Omar Torrijos Herrera, la figura dominante de Panamá de los ultimos trece años, encontró la muerte. Viajaba en un avión militar hacia Coclecito, un pueblo al occidente de Panamá, en una de sus innumerables visitas a la provincia del país. De repente, pocos minutos antes de aterrizar, su pequeno transporte se desplomó. Según testimonios de vecinos del área del occidente, dados a los investigadores de la Procuraduría General Panameña, dos explosiones en el aire se oyeron antes de que el aeroplano tocara tierra. Una tercera explosión se oyó segundos después. El origen de los estallidos nunca pudo ser detectado. Lo único que concluyeron los tecnicos del gobierno fue que los tanques del avión no habían estallado.
Según Olmedo Miranda, procurador general que ordenó la investigación sobre las circunstancias del insuceso, el piloto del avión se había comunicado con la torre de control segundos antes del colapso sin reportar emergencia alguna ni indicar que encaraba problemas de mal tiempo en la ruta.
Torrijos había llegado al poder en octubre de 1968, cuando como jefe de la Guardia Nacional derrocó a Arnulfo Arias, presidente electo y dirigente del conservador Partido Panameñista. Diez años después, Torrijos se retiró del gobierno, pero retuvo el cargo de jefe de la Guardia Nacional, ejerciendo considerable poder hasta su muerte ante la administración de Arístides Royo, quien fuera elegido presidente de la República en octubre de 1978, luego de haber sido nominado para tal cargo por Torrijos.
Torrijos se destacó internacionalmente cuando logró suscribir en septiembre de 1977, con el gobierno de Carter, un nuevo tratado sobre el Canal de Panamá. Ratificado por los norteamericanos en junio de 1978, dicho tratado prevé que Panamá adquirirá el control total del canal y de la zona del canal en el año 2000, dejando sin efecto el de 1903, mediante el cual Panamá cedia a "perpetuidad" a los Estados Unidos el control del canal y de una zona de 16 kilómetros de ancho a lo largo de tal via marítima.
Durante las negociaciones, el hombre fuerte de Panamá favoreció la realización de manifestaciones nacionalistas en apoyo del derecho de Panamá al Canal y como jefe del gobierno tomó algunas medidas de aliento social, lo que sumado a su gestión sobre el Canal, le deparó gran apoyo popular Sin embargo, durante su administración se ejerció una dura represión contra protestas estudiantiles y de algunos intelectuales de izquierda, al mismo tiempo que se implantó una draconiana legislación laboral. La banca internacional experimentó en ese decenio una expansión y penetración comercial notable en Panamá.
La política exterior de Torrijos fue independiente. Generalmente sostuvo buenas relaciones con Cuba y en 1978-79 su gobierno ayudó a los Sandinistas en lucha contra Somoza. Es conocida la actitud asumida por Torrijos en febrero de 1981 cuando el secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig, envió una nota diplomática al gobierno de Royo quejándose de que Cuba estaba usando a los Panamenos para enviar armas a El Salvador Según Gabriel García Márquez, Torrijos, ante la misiva de Haig, escribió una corta nota respondiéndole que su mensaje habíá sido enviado "a la dirección equivocada, pues debía enviarlo, más bien, a Puerto Rico" queriendo significar así que a Panamá no se le podia tratar como a una colonia. -
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