Viernes, 20 de enero de 2017

| 1983/06/06 00:00

HABLA DANIEL COHN-BENDIT

SEMANA en forma exclusiva entrevistó en París a quien fuera en el Mayo francés de 1968 la figura más destacada. Hoy él milita con "Los Verdes" en Alemania Federal. He aquí sus explicaciones sobre ese novedoso movimiento.

HABLA DANIEL COHN-BENDIT


Para los partidos alemanes tradicionales (SPD, CDU, FDP) lo irremediable se produjo, el seis de marzo, durante las elecciones generales: más del 5% del electorado votó por "Los Verdes" permitiendo así la entrada de 28 de sus representantes al Bundestag.

La clase política alemana había contemplado pero no se había preparado a esa eventualidad: los liberales --no obstante ser menos numerosos que en 1980- así como los otros partidos, rechazaron desocupar algunas de sus dependencias para acoger a los nuevos diputados. ¿Cuál fue el resultado? La administración decidió desalojar una decena de sus oficinas para evitar el escándalo que hubieran causado "Los Verdes" reuniéndose en frente de los edificios del parlamento.

Otro tema de controversia fue el sitio que el nuevo grupo parlamentario debía ocupar en el Bundestag. "Su puesto es el extremo izquierdo (...) a lo largo de los diputados del SPD", dijo el presidente del parlamento, Richard Stucklen. "En absoluto", respondieron los amigos de Helmuth Schmidt, convencidos de que en política la posición geográfica también está cargada de símbolos.

"Los Verdes" obtuvieron, finalmente, después de numerosas transacciones, los puestos que habían reclamado: entre los social-demócratas y los cristiano-demócratas dirigidos por Franz Joseph Strauss. ¿Opción política? De ninguna manera. "Los Verdes" saben que el centro es simplemente el lugar en donde las cámaras de televisión se detienen con mayor asiduidad.

Estos dos hechos, casi anecdóticos, muestran que los 28 diputados ecológicos no sólo han cambiado algunas costumbres del parlamento sino que su entrada representa el hecho político más importante en Alemania en estos últimos años.

SEMANA: ¿Cuál es el origen de "Los Verdes"? ¿Cuáles son sus principales tesis políticas?
DANIEL COHN BENDIT: "Los Verdes" surgieron a fines de los años sesenta, gracias al reagrupamiento de varias tendencias ideológicas. En su seno, durante unos diez años, las corrientes alternativas, los autónomos, los pacifistas, el movimiento feminista etc., han reflexionado sobre los problemas actuales tratando de ir más lejos que la simple crítica a la sociedad de consumo cuyo desarrollo se basa en el crecimiento económico. En realidad, se puede decir que a través de la ecología, "Los Verdes" han planteado el problema de la sociedad alemana en su conjunto y de las sociedades en el mundo.

"Los Verdes" cuestionan, pues, la política tradicional de la extrema izquierda y muchas de sus nociones basadas en el marxismo o en otras teorías políticas. "Los Verdes" están tratando de elaborar una noción nueva de lo que es la política. Una política capaz de vivir las diferencias en términos no conflictivos.

"Los Verdes" son, por otro lado, fundamentalmente tercermundistas. Piensan que la confrontación con la Unión Soviética debe basarse en el establecimiento de nuevas relaciones con el Tercer Mundo. Los misiles Pershing no impedirán la influencia de la URSS en el Tercer Mundo. Esa influencia podrá ser reducida si se establece una relación de no explotación entre los países industrializados y los países en vía de desarrollo. "Los Verdes" buscan esta ruptura de la política de explotación del Tercer Mundo.

S.: ¿En qué se basa esa nueva noción de lo que es la política?
C.B.: El programa fundamental de "Los Verdes" es establecer una nueva autonomía para la sociedad civil frente a un poder de Estado más reducido. Ese programa político global se está elaborando. Es necesario tener en cuenta que "Los Verdes" es un movimiento joven con respecto a los otros partidos alemanes cuyos programas se han forjado a través de largos años de luchas y experiencias. Creo, sin embargo, que en "Los Verdes" se encuentra el embrión del partido político del futuro.

S.: ¿Cómo explica usted que ese movimiento haya logrado desarrollarse en Alemania hasta alcanzar una expresión parlamentaria?
C.B.: Alemania es una de las naciones industriales más viejas de Europa. Basta pasear un poco para ver que, vista la densidad de ese país, las críticas de la juventud contra la industrialización irracional son ampliamente justificadas.

La estructura política de Alemania también ayuda. Las elecciones proporcionales en las que se requiere el 5% de votos para entrar al parlamento permite la emergencia de partidos como "Los Verdes". No creo, sin embargo, que sea un caso típico de Alemania. Estoy convencido de que Francia, por ejemplo, conocerá el mismo fenómeno dentro de unos cinco años.

S.: ¿Qué significa, para la sociedad alemana, la entrada de "Los Verdes" al Bundestag?
C.B.: La elección de "Los Verdes" cuestiona la estructura institucional de ese país gobernado desde la segunda guerra mundial por tres partidos: el Social Demócrata, el Demócrata Cristiano y, como árbitro, el partido Liberal.

Existe, por otra parte, la posibilidad de que en este país, a fines de los años ochenta, se dé el nacimiento de una nueva mayoría social-ecológica. La entrada de "Los Verdes" al Bundestag significa, pues la puesta en marcha de esa posibilidad que vería "deslizar" a Alemania hacia una nueva izquierda. Pero es sólo una posibilidad.

S.: ¿Frente a esa estrategia, ¿cómo van a actuar "Los Verdes" para evitar convertirse en un partido tradicional?
C.B.: Es nuestra gran incógnita. Nosotros no sabemos aún si el partido será capaz de mantener esa federación de autonomías reagrupadas y si podrá, al mismo tiempo, encontrar métodos que le permita ser políticamente eficaz.

S.: ¿Pero se puede decir que "Los Verdes" aceptan el marco institucional alemán y el papel de las elecciones como único medio de obtener la legitimidad?
C.B.: Sí y no. El movimiento se dio cuenta de que la oposición extraparlamentaria tiene sus límites. Y que es necesario competir con los partidos tradicionales en el terreno electoral que es donde se obtiene la legitimidad popular.

El movimiento comprendió que, a partir del momento en que se obtiene cierta representatividad electoral, se alcanza otra consideración por parte de la sociedad. Sin embargo, "Los Verdes" no han renunciado a la movilización extraparlamentaria. Van a utilizar las dos. Pero creo que sí hay una nueva orientación del movimiento.

S.: ¿Cuáles son los objetivos de "Los Verdes" a corto plazo?
D.C.B.: Teniendo en cuenta la representación de "Los Verdes" en el Bundestag (28 diputados sobre 498) creo que el partido se limita cuestionar y a debatir la política del gobierno. En el fondo, el problema de "Los Verdes" es definir cómo van a utilizar el parlamento, formulando propuestas políticas válidas eficaces, capaces de reagrupar en torno al partido verde no cinco sino 10% del electorado dentro de cuatro años, obligando así a la social democracia a pensar la alternancia en términos de coalición social-ecológica.

Por lo pronto, creo que "Los Verdes" buscarán impedir, gracias a acciones extraparlamentarias, el despliegue de los misiles Pershing en Europa.

S.: Se tiene la impresión de que "Los Verdes" cuestionan únicamente la presencia norteamericana en Europa pero no la soviética. O menos...
D. C. B.: Es una parte del movimiento pacifista la que da esa impresión. Pero "Los Verdes" y una fuerte mayoría del movimiento pacifista no se limitan a cuestionar el despliegue de los misiles norteamericanos sino que van más lejos: cuestionan Yalta, es decir, la división del mundo entre los dos bloques.

Pero es verdad que entre los pacifistas, el mayor problema sigue siendo el despliegue de los Pershing. "Los Verdes" también consideran que, de todas maneras, esos misiles no sirven para nada pues lo que está en juego es la desnuclearización de Europa y, a largo plazo, una reivindicación simple en la cual podría iniciarse la "desyaltacización" del mundo: que los ejércitos permanezcan en sus países. Con todo, creo que una parte de los pacifistas subestiman el papel de la URSS, pero "Los Verdes" tienen conciencia total de la naturaleza del totalitarismo soviético.

Por esto es ridículo hablar de manipulación. "Los Verdes" no pueden ser asimilados al antiguo movimiento de la paz dirigido por organizaciones comunistas tradicionales, "Los Verdes" son un movimiento autónomo que está elaborando una ideología política radicalmente diferente al proyecto socialista clásico. Habrá errores y nosotros debatimos, pero no hay manipulación. Naturalmente que la URSS trata de influir pero no posee, por ahora, una gran influencia.
Jose Hernández, Corresponsal de SEMANA en Europa.

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