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| 9/18/2012 12:00:00 AM

Hasta Colombia llegan protestas chinas contra Japón por diferendo

Decenas de ciudadanos chinos protestan en la mañana del martes en el corazón financiero de Bogotá sin hechos de fuerza, aunque quemaron banderas niponas.

Un viejo diferendo territorial entre China y Japón fue el motivo de varias manifestaciones que se presentaron este lunes alrededor del mundo en contra de legaciones diplomáticas niponas en varias partes del mundo, incluso en Bogotá.
 
Decenas de ciudadanos chinos protestaron en la calle 72 con carrera Séptima, en pleno corazón financiero de Bogotá y sitio donde se encuentra la embajada japonesa en Colombia.
 
Las protestas se adelantaron de manera pacífica y sin interferir con el tráfico vehicular, aunque sí hubo quemas de banderas.
 
Miles de chinos en Beijing protestaron el martes contra la compra a su propietario privado, por parte de Tokio, de unas islas reclamadas por China en en elmarco del aniversario 81 de la invasión japonesa que China nunca ha olvidado, con lo que las heridas añejas amplificaron la indignación por la disputa territorial actual.
 
Frente a la embajada japonesa en Beijing, miles de manifestantes gritaron consignas patrióticas y exigieron el boicot de las mercancías japonesas. Algunos quemaron banderas japoneses y arrojaron manzanas, botellas de agua y huevos de la embajada, que estaba fuertemente custodiada por tres anillos de la Policía militar y barricadas de metal.
 
"Creemos que tenemos que declararles la guerra debido a que los demonios japoneses son demasiado malvados. ¡Abajo el pequeño Japón!" dijo Wang Guoming, un soldado retirado y vendedor de materiales de construcción. Dijo que llegó a la embajada desde Linfen, en la provincia de Shanxi, a 600 kilómetros de distancia, para desahogar su frustración.
 
En otra parte de la capital, el secretario de Defensa estadounidense Leon Panetta tuvo una larga reunión con el ministro de Defensa chino, el general Liang Guanglie, durante un viaje de tres días que, según funcionarios estadounidenses, Panetta planea aprovechar para presionar a China a buscar la manera de resolver pacíficamente sus disputas territoriales.
 
Las protestas también tuvieron lugar en Guangzhou, Wenzhou, Shangai y otras ciudades chinas. La agencia japonesa de noticias Kyodo reportó protestas en al menos 100 ciudades, y dijo que las personas lanzaron ladrillos y piedras contra el consulado japonés en Shenyang, en el noreste de China. Sin embargo, la Policía de Shenyang dijo por teléfono que no había disturbios.
 
El autoritario gobierno de China rara vez permite las protestas, y la oleada de manifestaciones antijaponesas claramente han recibido algún grado de aprobación oficial.
 
Muchas empresas japonesas en China cerraron como medida de precaución después de las recientes protestas que se tornaron violentas, con incendios y saqueos de fábricas y tiendas de capital japonés.
 
Las islas son pequeños peñascos que han sido un punto de conflicto entre China y Japón durante décadas. Japón ha reclamado las islas desde 1895. Estados Unidos asumió la jurisdicción después de la Segunda Guerra Mundial y la trasmitió a Japón en 1972.
 
El desacuerdo se intensificó la semana pasada cuando el gobierno japonés anunció la compra de algunas de las islas a su propietario privado.
 
Beijing ha enviado naves de patrulla a aguas reclamadas por los japoneses alrededor de las islas, y algunos medios de comunicación estatales han instado a los chinos a mostrar su patriotismo al boicotear los productos japoneses y cancelar sus viajes a Japón.
Las protestas desde la compra de Tokio han sido las mayores manifestaciones antijaponesas desde 2005.
 
Cada 18 de septiembre, China conmemora el incidente de 1931 que Japón utilizó como pretexto para invadir Manchuria, lo que desató una brutal ocupación japonesa que sólo terminó al final de la Segunda Guerra Mundial. Las manifestaciones no son rutinarias, pero este año, al igual que la furia por la compra japonesa la semana pasada de unas islas disputadas en el Mar Oriental de China, se extendieron por todo el país.
 
China hace advertencias
 
Beijing advirtió el martes que se reserva el derecho a tomar nuevas medidas contra Japón en la disputa por unas islas deshabitadas en el Mar Oriental de China.
 
De pie junto al secretario de Defensa estadounidense Leon Panetta, el ministro de Defensa chino, general Liang Guanglie, dijo que Japón debe asumir toda la responsabilidad por la controversia que ha provocado violentas protestas en China contra los japoneses. Panetta ha estado presionando tanto a Liang como a los funcionarios de defensa en Japón para encontrar la manera de resolver el problema de manera pacífica y diplomática.
 
Liang, sin embargo, dejó en claro durante una conferencia de prensa que si bien a China aún le gustaría ver una solución negociada, espera que el gobierno japonés "deshaga sus errores y regrese al buen camino de las negociaciones". Las tensiones sobre la cadena de islas, conocidas como Senkakus en Japón y Diaoyu en China, escalaron la semana pasada cuando el gobierno japonés anunció la compra de algunas de las islas a su propietario privado.
 
La agencia oficial de noticias china Xinhua informó que durante sus conversaciones privadas, Liang dijo a Panetta que China se "opone firmemente" a la inclusión de las islas dentro de los términos del tratado de defensa mutua entre Estados Unidos y Japón, un acuerdo firmado en 1951, cuando Washington ayudaba a la reconstrucción del país del sol naciente después de la Segunda Guerra Mundial.
 
Liang dijo que China espera que Estados Unidos cumpla su compromiso de mantener una postura neutral, informó Xinhua.
 
La disputa por las islas ha sido un tema candente durante la gira de una semana de Panetta por la región Asia-Pacífico, pero su sesión con Liang también tocó una amplia gama de temas en momentos en que Washington y Beijing intentan encontrar una manera de mejorar su relación militar.
 
Las relaciones de Estados Unidos con China han sido inestables, sobre todo por el apoyo y la venta de armas del país norteamericano a Taiwán, la isla autónoma que Beijing reclama como propia. Estados Unidos también ha criticado a China por su falta de transparencia en cuanto al aumento de su sector militar.

Con AP
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