Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2015/08/13 09:29

El horrendo crimen que conmociona a España

La Policía busca al exnovio de una de las dos jóvenes halladas muertas cerca de un río en Cuenca. Un colombiano preso en España fue interrogado.

El horrendo crimen que conmociona a España Foto: Archivo particular

El nacimiento del río Huécar, en Palomera, provincia de Cuenca, en España, fue el escenario de un hallazgo dantesco. Cubiertos en cal y debajo de la tierra removida, yacían los cuerpos de Marina Okarynska y Laura del Hoyo, de 26 y 24 años, dos jóvenes que estaban desaparecidas desde el jueves de la semana pasada.
 
A partir de que se practicara el levantamiento de los cuerpos, las autoridades españolas comenzaron a sospechar del exnovio de Marina. Se trata de Sergio Morate Garcés, sobre quien ya pesa una orden internacional de captura. Según el diario El País, de Madrid, el joven tiene antecedentes por maltrato y retención ilegal.
 
A Morate lo buscan en Europa como aguja en un pajar. Según las investigaciones iniciales, un colombiano preso en España, viejo amigo de Morate y a quien solo identifican como Alexánder, está siendo interrogado. Para los días de la desaparición de las jóvenes, el colombiano estaba disfrutando de un permiso, aunque en Alicante, una zona muy distante de donde se encontraron los cuerpos.
 
La Policía de España reportó que Morate Garcés, quien suele movilizarse en un automóvil Seat Ibiza, verde, de matricula 1062 CPF, pudo haber salido rumbo a Italia. No descartan que hubiese querido ir a Colombia o a Paraguay.
 
El asesinato de Okarynska y del Hoyo tiene conmocionada a España. El ayuntamiento de Cuenca decretó tres días de duelo; más de 4.000 personas salieron a las calles de esa provincia para repudiar los asesinatos, y hasta Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, se pronunció: “Horrible tragedia en Cuenca. Todo mi afecto para las familias y amigos de Laura y Marina, os acompañamos en vuestro dolor”.
 
En las últimas horas se conoció una dura carta que el periódico Voces de Cuenca adjudica a la familia de Morate. En la misiva, ellos mismos hacen responsable a Morate del asesinato:
 
En nombre de las familias Morate y Garcés queremos dedicar unas palabras.
 
A Sergio:
 
No sabemos qué diablo o terrible demencia se apoderó de ti pero debes ser consciente de que no sólo asesinaste a esas niñas, has matado a su familia y a la que fue tuya, no existe excusa ni perdón para una atrocidad así, ojalá te localicen y encierren pronto indefinidamente, y ojalá entonces tu mente perturbada se recupere para darte cuenta de que también te mataste tú.
 
A la Policía:
 
Gracias, nos habéis tratado en todo momento con suma amabilidad y tacto, en nuestro deteriorado estado de ánimo supuso una gran ayuda, por otra parte, vuestro amplio despliegue de agentes, la forma de proceder meticulosa en interrogatorios y durante los rastreos nos inspiraba bastante confianza. Qué lástima terrible el desenlace, estamos seguros que conseguiréis atrapar al culpable o culpables.
 
A los periodistas:
 
Nos ha costado muchísimo esfuerzo mantenernos en silencio hasta ahora, la localización de las jóvenes era primordial y seguimos fielmente los consejos policiales para no correr el menor riesgo de entorpecer sus investigaciones. Fue muy duro permanecer callados mientras algunos medios de comunicación difundían mentiras miserables que añadían daño donde ya no cabía más dolor, en el corazón de todos los familiares y sus seres queridos.  A esos periodistas, con su ética en riesgo, os suplicamos que recapacitéis con los métodos, la sociedad por desgracia como comprobamos una vez más con este drama,  está ya sobrada de monstruos, ayudad  en contra de ellos con noticias bien contrastadas, por favor sed admirables profesionales.  
 
A los padres y hermanas de Marina y Laura:
 
Cuando la angustia, la incertidumbre, y el sufrimiento constante por cada larguísimo día que pasaba sin apenas noticias resultaban insoportables, pensábamos en vosotros y nos daba hasta vergüenza quejarnos, si tanto era nuestro dolor resultaba inimaginable vuestra agonía tras el discurrir de indicios tan sombríos, a pesar de ello aferrándonos a la esperanza manteníamos la fe.
 
Estábamos los hermanos juntos tras una concienzuda jornada de búsqueda por parte de la policía en nuestra finca, aliviados del resultado nulo y después en sólo unos segundos el mundo se hundió, habían sido halladas sin vida, rompimos a llorar desconsoladamente por ellas.
 
Pensamos que no es conveniente acompañaros en vuestros actos de luto, lo que os pueda recordar de alguna manera a esa abominación de hombre estará de sobra en esos momentos, pero aunque no podamos estar en persona estaremos conectados siempre por el profundo sentimiento de dolor que nos deja sus irreparables pérdidas”.


Foto: archivo particular

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