Lunes, 16 de enero de 2017

| 2009/11/25 00:00

Irán-América Latina: ¿una relación preocupante?

La gira del presidente iraní a América Latina pasa por Brasil, Bolivia y Venezuela. ¿Cómo se ve este viaje desde la perspectiva europea? Entrevista con un miembro del Parlamento Europeo.

El presidente de Brasil reconoció el derecho de Irán a desarrollar programas nucleares con fines pacíficos. Foto: AP

Después de visitar Brasil y Bolivia, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, aterriza en Venezuela, en lo que será la última parada de su viaje a América Latina. Acuerdos bilaterales comerciales y de cooperación son hasta ahora el bagaje que se lleva el líder de su visita a los países latinoamericanos. A ello se suman las “enormes coincidencias entre ambos países” que subrayó el presidente boliviano, Evo Morales. Además, consiguió el controvertido espaldarazo del mandatario brasileño al  programa nuclear iraní.

El canal alemán, Deutsche Welle, conversó con el diputado Wolfgang Kreissl-Dörfler, miembro del Parlamento Europeo, quien como integrante de diversas delegaciones ha acompañado las relaciones entre la Unión Europea y América Latina desde 1994.

Irán tiene derecho a su programa nuclear, opina el presidente brasileño Ignacio Lula Da Silva. ¿Cómo se ve este apoyo al controvertido programa de Teherán desde Europa?

Con sentimientos entremezclados. Por un lado, todo país tiene derecho a utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, ahí Lula tiene toda la razón. Por otro lado, hay que preguntarse por qué Lula se encuentra justo con Ahmadineyad.  El presidente Lula representa la postura de que a los Estados hay que incluirlos, no aislarlos. Es lo que hace con Hugo Chávez en Venezuela. Es evidente, por otra parte, que Lula quiere conseguir para Brasil una posición de global player.

Brasil pretende un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y quiere servir de mediador en el conflicto en Cercano Oriente. Con esta relación con Irán, ¿no arriesga el presidente Lula su imagen internacional?

No, no la arriesga; sin embargo, decisivos serán los próximos pasos que dé Lula. Pues si se acerca demasiado a Irán, sí que arriesgaría su buena fama y la imagen de Brasil. Pero a ese punto no hemos llegado todavía y yo no creo –conociendo como conozco al presidente Lula- que lo haga. El presidente brasileño es de la opinión que Brasil –como la quinta nación más grande del mundo y como uno de los principales actores globales- debe participar en el quehacer internacional.

También tiene razón cuando opina que Alemania y otros países tienen excelentes relaciones comerciales con Teherán –sólo que no las hacen oficiales- y entonces, ¿por qué no ha de  hablar con Ahmanideyad e incluso poder llegar a ejercer influencia en Cercano Oriente? Pero, hay que decirlo, es un cambio en la brújula con el que hay que andarse con cuidado.

América Latina es para Irán estratégicamente importante, opinan diversos analistas. Después de Brasil, el presidente iraní viajó a Bolivia y ahora a Venezuela. ¿Qué busca Irán en la región?

Irán quiere naturalmente ganar para sí valor internacionalmente. Ahmadineyad se siente aislado en muchos campos en el parqué internacional y necesita –también con vistas hacia su propia casa- puntos a favor en las relaciones internacionales. No se debe perder de vista, que –en mi opinión- Irán no es una democracia, basta mirar las últimas elecciones. Es decir, juntarse demasiado con Irán no es muy conveniente, pero aislarlo completamente tampoco es aconsejable. Irán intenta mejorar su imagen internacionalmente, pero yo dudo mucho que lo logre en compañía de Hugo Chávez.

Irán se relaciona con Venezuela, con Bolivia, y Brasil. ¿Pierde presencia y terreno con esto la Unión Europea?

No lo creo. Pues las relaciones a largo plazo, las relaciones más valiosas, serán con la Unión Europea. Bolivia tampoco será la excepción.

Autora: Mirra Banchón
Editor: Pablo Kummetz
DW-WORLD.DE

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