Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2003/10/13 00:00

La conexión siria

Con el ataque de Israel en territorio sirio y las amenazas de Damasco sube la tensión en el Oriente Medio . ¿Es posible que estalle una nueva guerra?

El ejército israelí patrulla la ciudad de Tulkarem, en la Franja de Gaza.

El temor a una nueva guerra ronda como un fantasma al Oriente Medio . El domingo 5 de octubre el ejército israelí, en retaliación por un atentado suicida que causó 19 muertos en Haifa, atacó en territorio sirio un supuesto campamento militar del grupo terrorista Jihad Islámica. De inmediato el gobierno de Damasco llevó el caso al Consejo de Seguridad de la ONU con la intención de conseguir una resolución que condenara a Israel. Pero el órgano, en una sesión extraordinaria que se extendió hasta la madrugada, no pudo llegar a un acuerdo por la oposición de Estados Unidos. De un momento a otro la posibilidad de que renazca un conflicto latente desde hace décadas despertó la preocupación del mundo.

Lo que pocos saben es que Israel no sólo acusa a Siria. En declaraciones oficiales las autoridades israelíes denunciaron también a Irán de apoyar y financiar a los grupos terroristas palestinos. "La Jihad Islámica, según dice el informe, disfruta del apoyo y el patrocinio de países en la región, sobre todo de Irán y Siria". Y las tensiones siguen subiendo. El lunes un soldado israelí fue dado de baja en la frontera con el Líbano en un supuesto enfrentamiento con el grupo armado Hezbollah, y un niño libanés murió cuando un misil cayó sobre su casa, localizada en un pueblo de esa frontera.

Para muchos lo más preocupante es la posición de Estados Unidos, que no sólo se abstuvo de condenar a Israel sino que, además, justificó el ataque y acusó a Siria de estar "en el lado equivocado en la guerra contra el terrorismo". ¿Está el Oriente Medio ante la expansión del conflicto entre Israel y los palestinos con la participación de Estados Unidos?

Las razones de un ataque inesperado

"El gobierno israelí no considera el ataque como una expansión del conflicto. De hecho, Siria, Líbano e Irán, entre otros, hacen parte del conflicto palestino-israelí desde hace tiempo, pues apoyan a los grupos terroristas con armas y entrenamiento", dijo a SEMANA Don Radlauer, del Instituto de política internacional para el contraterrorismo en Herzliya, Israel. En muchas ocasiones Israel ha acusado a Siria de proteger a los grupos terroristas palestinos, como la Jihad Islámica, Hamas y el Frente Popular de Liberación Palestina (Fplp). Incluso varias veces ha denunciado a Siria de apoyar directamente a la Jihad Islámica y de servir como intermediario entre el gobierno de Irán y Hezbollah.

Algunos, como Radlauer, llegan a afirmar que Hamas también recibe financiación de la conexión chiíta Irán-Siria-Hezbollah a pesar de ser un grupo de orientación sunita que nació del conflicto entre Arabia Saudita e Israel. Desde esta perspectiva, antes que extender el conflicto, la incursión israelí en territorio sirio buscaría llamar la atención del mundo árabe para que desempeñe un papel más claro en el conflicto palestino-israelí.

Para otros, sin embargo, esta no es la única razón. Según dijo a SEMANA el periodista de The Cairo Times y experto en el Oriente Medio , Christopher Walker, "Ariel Sharon, a pesar de su dura política de seguridad, no ha sido capaz de parar los atentados suicidas. Israel parece estar quedándose sin opciones militares. Y no puede expulsar o matar a Arafat porque Washington se lo ha prohibido por el momento". Desde este punto de vista Sharon necesitaba reducir la presión sobre su gobierno luego del atentado del sábado en Haifa, que exacerbó una vez más los ánimos de muchas voces importantes en Israel. Con el ataque a Siria, y ante la falta de objetivos militares por su exitosa política de asesinatos selectivos, el primer ministro israelí pudo satisfacer el deseo de acción de gran parte de la opinión pública.

Ni paz, ni guerra abierta

La verdad es que Siria e Israel son viejos enemigos. El conflicto entre los dos países empezó en 1967, cuando Israel invadió la región fronteriza conocida como los Altos de Golán. Sin embargo, en 1973, Siria logró recuperar parte de esos territorios en la guerra del Yom Kipur y desde entonces Damasco ha optado por mantener un estado de relativa calma en la frontera y evitar los enfrentamientos directos. El ataque del domingo, a pocos kilómetros de Damasco, sucedió justamente cuando los sirios se encontraban celebrando el aniversario número 30 de la guerra, que consideran una gran victoria militar y una fiesta nacional. La relativa calma se rompió.

Según Walker, el ataque "es esencialmente la aplicación de la doctrina Bush, es decir, acciones preventivas en defensa propia en contra de terroristas y sin importar las fronteras o los tratados internacionales". Israel sabe que Siria no es precisamente el santo de la devoción de Estados Unidos, como lo han demostrado las declaraciones de Bush. De hecho, el régimen de Damasco desde los tiempos de la Guerra Fría ha sido un claro objetivo de los 'halcones' en Washington, como el vicepresidente, Dick Cheney, y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. Así que Sharon no dudó en llevar a cabo un ataque con la misma lógica con que su aliado empezó la guerra en Irak.

Del otro lado, y a pesar haber amenazado con responder militarmente si Israel volvía a atacar, Siria no está en capacidad de entrar en una guerra. Su estrategia ha sido la de atacar por intermediación de otros países, como Egipto o el Líbano, o a través de la financiación de grupos como el Fplp y Hezbollah. "Lo cierto es que nadie puede hacer mucho en la actual situación. El ejército de Siria es demasiado débil para atacar a Israel, tanto como el del Líbano, Egipto y Jordania juntos. En todo caso ninguno de ellos quiere una guerra. La ONU está maniatada porque Estados Unidos vetará cualquier moción en contra de Israel. Así que por ahora Sharon puede hacer lo que quiera. Es una situación muy peligrosa y desestabilizadora. Podría provocar que los enemigos de Israel se equiparan con mejores armas y más poderosas", afirma Walker. Por eso lo más probable es que el conflicto siga como una guerra de baja intensidad, que de tanto en tanto adquiere características de un conflicto mayor. De ahí que su peligrosidad no deba ser descuidada por el sistema internacional.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.