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| 1/2/1984 12:00:00 AM

LA ESPADA EN CASA

Con protestas callejeras y un boicoteo a los impuestos, Los Verdes se oponen a la instalación en la RFA de los euromisiles

El parlamento alemán aprobó el 22 de noviembre, por 286 sufragios contra 226, la implantación de los misiles Pershing-2 y Cruise en territorio alemán. Así, por primera vez, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, ese país poseerá cohetes atómicos capaces de alcanzar a la URSS en menos de diez minutos, un lapso similar al que emplearían los misiles soviéticos SS-20 cuya instalación se inició en 1977.
Por primera vez, igualmente, la opinión pública alemana se encuentra claramente dividida sobre un problema capital: el de su propia seguridad.
Sin embargo, el voto del parlamento no causó ninguna sorpresa. Los alemanes conocían las posiciones de la actual coalición gubernamental desde las recientes elecciones en las cuales se había discutido ampliamente el problema de los euromisiles. Eso explicó, sin duda, la discreta movilización de los pacifistas que no lograron reunir sino unos tres mil manifestantes durante los debates del parlamento. Pese a ello el despliegue de los misiles se efectuará contra la "voluntad popular", como recordó el líder socialdemócrata Hans Jochen Vogel.
Los sondeos prueban en efecto, que el 64% de los alemanes se oponen a los Pershing-2 y a los misiles Cruise. Otros sondeos muestran, no obstante, que la mayoría de los alemanes creen necesario pertenecer a la Alianza Atlántica, sin que ningun sondeo haya estudiado hasta ahora la aparente contradicción entre esos dos deseos.
Basados en las primeras cifras, los 27 diputados verdes pidieron un "referendum nacional" sobre el despliegue de los misiles, denunciaron que tal despliegue "viola la democracia", llamaron, en consecuencia a la "resistencia activa" mediante el "boicoteo de las impuestos" y presentaron una demanda ante el Tribunal Constitucional contra la decisión del parlamento que es, según ellos, "anticonstitucional". El veredicto se dará a conocer el 4 de julio de 1984.
Entretanto, los misiles serán instalados en Shaebisch, Gmunend y Bade Wurtemberg, si los Estados Unidos y las URSS no llegan a ningún acuerdo en Ginebra, perspectiva que es poco probable desde la suspensión de las negociaciones decidida por la URSS el 23 de noviembre, ante la llegada de los primeros misiles norteamericanos a Europa. Empero, tal retiro no fue indefinido. El 29 de noviembre, la delegación soviética regresó a la mesa de negociaciones con los Estados Unidos sobre limitación de armas nucleares de largo alcance, conocidas por la sigla inglesa START. Falta ver si harán los soviéticos lo mismo respecto de las conversaciones sobre los euromisiles, aunque la perspectiva es que no regrese a tales pláticas, en vista de que para ellos dichas conversaciones son ya "inútiles", según declaración de Víktor Karpov, jefe de los negociadores de la URSS "Como he explicado muchas veces, la posición norteamericana no es para llegar a un acuerdo" agregó Karpov. Un día antes de tal regreso a las negociaciones, el canciller soviético Andrei Gromiko había dicho a George Pearson, enviado especial del primer ministro canadiense Pierre Trudeau, que el gobierno soviético reiteraba su convicción de que es necesario "incrementar los esfuerzos para lograr un acuerdo urgente que disminuya las tensiones internacionales".
Los líderes oeste alemanes, por su parte, a pesar de su victoria, en el parlamento, no podrán ignorar las transformaciones acaecidas en su país desde que se inició el debate sobre los euromisiles. La conversión del Partido Social Demócrata (PSD) a las tesis pacifistas, inquieta a los responsables europeos. Muchos se preguntan si cuenta habida de la grave crisis internacional que se ha iniciado, los socialdemócratas alemanes mantendrán sus actuales posiciones en favor de la OTAN o preconizarán -como lo hacen los verdes y una pequeña parte de la socialdemocracia- retirar a Alemania de ese bloque militar.
Como quiera que sea, es el partido de Willy Brandt y no Los Verdes, se beneficia del pleno suceso de las tesis pacifistas. Los amigos de Petra Kelly aceptarán las alianzas locales propuestas por el PSD que deben desembocar, según los cálculos de Willy Brandt, en la formación de una mayoría "a la izquierda de la Democracia Cristiana". ¿Esperarán las próximas elecciones o intentarán acciones de tipo radical?
Aunque menos organizados, los movimientos pacifistas en otros países, como Italia, Inglaterra y Noruega encaran situaciones un tanto similares. En Inglaterra los pacifistas asistieron impotentes a la llegada de los primeros misiles Pershing-2. Los pacifistas noruegos vivieron de la misma manera, el voto de su parlamento que adoptó por 78 sufragios contra 77, el despliegue de los euromisiles.
En Francia, el miedo ante un conflicto nuclear se ha incrementado, en los últimos meses. Tal es la conclusión de los encargados del programa "La Hora de la Verdad" del segundo canal de la TV, quienes recibieron 56.000 llamadas durante la intervención del presidente Mitterrand el 16 de noviembre, en la cual fue interrogado por tres periodistas sobre los misiles y los peligros de guerra. El diario "Liberation" publicó, por otra parte, el 22 de noviembre, una carta confidencial -enviada hace un año, por el primer ministro a todos los prefectos- en la cual pide censar todos los sitios que adaptándolos pueden servir de refugio atómico. La verdad es que, en ese campo, Francia acusa un serio retraso con respecto a algunos países del norte y, a Suiza, en particular, que no esperó la aparición de una crisis internacional grave para pensar en la protección de sus poblaciones.
José Hernández, corresponsal de SEMANA en París.
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