Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 6/4/2011 12:00:00 AM

La mala hora de 'il Cavaliere'

Después de perder en Milán las elecciones municipales, muchos creen que el final de la carrera política del otrora poderoso Silvio Berlusconi está cerca.

El primer ministro italiano anda de capa caída. En los últimos meses, Il Cavaliere ha sido protagonista de múltiples escándalos por cuenta de sus excesivas fiestas y de los cuatro procesos que tiene pendientes ante la justicia de su país. A esta mala racha ahora se suma la dura derrota que sufrió en las elecciones municipales, en las que perdió el poder en Milán y Nápoles, un hecho histórico que algunos expertos analizan como el principio del fin de su carrera política.

Su desastre en Milán es, sin duda, el más significativo. La capital económica de Italia siempre ha sido el fortín político de Berlusconi, pues es su ciudad natal y el lugar en el que empezó a construir su emporio. Históricamente, además, Milán ha marcado la tendencia a nivel nacional. Todos los movimientos políticos fuertes han tenido su origen en esa ciudad y el berlusconismo, por supuesto, no es la excepción. De ahí que el columnista italiano Gian Antonio Stella, al analizar los resultados de las elecciones, se haya atrevido a decir que "todo tiende a empezar en Milán, desde el resurgimiento hasta el socialismo, el fascismo y las investigaciones contra la corrupción. Silvio Berlusconi nació acá y es posible que su era también termine acá".

Berlusconi, más que nadie, tenía clara la importancia de las elecciones municipales en Milán y por eso se las jugó como propias. Más que darle apoyo a su candidata a alcaldesa, Letizia Moratti, transformó los comicios en un referendo sobre su gobierno. Y por eso el fracaso fue tan rotundo. Fiel a su estilo, lideró una campaña agresiva y marcada por el juego sucio y la propaganda. Ni siquiera las llamadas de su propio partido para pedirle que bajara el tono de sus declaraciones lograron que Il Cavaliere se contuviera. En un solo día pronunció discursos en cinco canales de televisión, con lo que violó claramente las reglas electorales. Tanto es así que fue sancionado con multas por 800.000 euros.

En medio de sus ataques frontales, el primer ministro llegó a afirmar que cualquier persona que votara por los candidatos de centro-izquierda "habría dejado su cerebro en casa". Y advirtió que si ganaba el candidato opositor, Giuliano Pisapia, "Milán se convertirá en un pueblo musulmán, una villa de campamentos gitanos, una ciudad sitiada por los extranjeros". El juego sucio llegó a tal extremo que el propio Pisapia denunció que alguien había contratado falsos gitanos para que se pararan en los mercados callejeros a gritar y repartir volantes a su nombre, mientras falsos trabajadores iban de puerta en puerta anunciándoles a los ciudadanos que si él ganaba, una gigantesca mezquita sería construida junto a sus casas.

Nada de esto dio resultados. En los comicios, que se llevaron a cabo la semana pasada, Pisapia le sacó 11 puntos de ventaja a Moratti y acabó con más de 15 años de dominio de la derecha en Milán. Y como si esto fuera poco, los candidatos de Il Cavaliere también fueron derrotados en Nápoles (por treinta puntos), Cagliari, Trieste y Novara.
 
Berlusconi, quien no perdía una contienda electoral desde 2006, recibió los resultados en Bucarest y lanzó una dura advertencia: "Se arrepentirán", dijo, al tiempo que les recomendó a los milaneses "rezar al buen Dios para evitar que les suceda algo negativo".
 
Pero más allá de la humillación personal, lo que más debe preocuparle a Berlusconi son las repercusiones que esta derrota puede tener en la coalición de gobierno, pues fue precisamente en Milán donde Il Cavaliere consolidó la alianza con la Liga del Norte, un partido populista, regionalista y antiislamista que le brinda un apoyo vital a su gobierno. Aunque Umberto Bossi, su líder, todavía no se ha pronunciado al respecto, es posible que el partido decida quitarle el apoyo a Berlusconi ya que muchos de sus miembros lo responsabilizan directamente del pobre desempeño de la coalición en Milán y en otras ciudades.

Los escándalos de Berlusconi son los directos responsables de esta debacle electoral. Las revelaciones sobre sus bacanales han hecho que muchas mujeres se sientan ofendidas y humilladas. "Estamos cansadas de ser maltratadas y de tanta vulgaridad", le dijo al diario El País Lara Graziania, una milanesa que votó contra el primer ministro en los comicios municipales. Como ella, miles de ciudadanos, cansados de la propaganda, de los insultos y de la forma de hacer política de Il Cavaliere, mostraron su descontento en las urnas y eligieron al candidato opositor.

Los cálculos de Berlusconi fallaron desde el momento en el que resolvió jugarse las elecciones a título personal. También se equivocó al creer que la gente valoraría su decisión de presentarse ante la justicia para colaborar con los cuatro procesos que tiene pendientes en Milán, tres por corrupción y uno por pagarle a una prostituta menor de edad para tener relaciones con ella y usar su poder oficial para tratar de encubrir el hecho. Pero fueron pocos los que acudieron a animarlo a la entrada de los tribunales. Y los resultados de las elecciones dejan claro que para los italianos pesan más las acusaciones que las supuestas buenas intenciones.

El próximo fin de semana, los italianos volverán a las urnas para decidir, a través de un referendo, si quieren tener centrales nucleares en el país. Será un nuevo examen electoral para el primer ministro, que todavía no logra reponerse de su descalabro. La pregunta que muchos se hacen, sin embargo, es si logrará recuperarse, pues es evidente que su imagen y su carrera política están camino al abismo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.