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| 3/8/1999 12:00:00 AM

LA MANO NEGRA

Un hombre aparece detrás de la mayoría de las acciones contra Bill Clinton. Es multimillonario y <BR>se llama Richard Mellon Scaife.

A medida que se acerca el final del proceso de impeachment contra el presidente
norteamericano Bill Clinton, previsto para este viernes 12 de febrero, parece más claro que su destitución es
prácticamente imposible. Y sin embargo, a menos de ocho días de la terminación del proceso y cuando las
posibilidades de éxito pare-cían cerrarse definitivamente, el fiscal especial Kenneth Starr anunció que
intentaría enjuiciar al presidente en la jurisdicción ordinaria aun antes de que terminara su período.
Esa manifestación convenció a muchos de que detrás de la destitución de Clinton hay mucho más que un
fiscal obsesivo. La insistencia en mantener viva a toda costa la amenaza contra el presidente pareció
comprobar, si no una conspiración, al menos la existencia de un esfuerzo orquestado para perjudicar al
mandatario demócrata. Y entre el cúmulo de supuestos conspiradores (ver SEMANA #857) sólo una figura
parece estar detrás de todo: se trata de un misterioso y multimillonario personaje de extrema derecha
llamado Richard Mellon Scaife.

Al primer plano
Aunque su participación en los ataques contra Clinton es un secreto a voces desde hace tiempo, el nombre
de Richard Mellon Scaife se oficializó como actor central del drama desde que en su número de enero
pasado la respetada revista George, de propiedad de John Kennedy Jr., publicó una rarísima entrevista con el
personaje en la que niega rotundamente sus vínculos con conspiración alguna. Sin embargo los recuentos de
las actuaciones de Scaife en muchos medios estadounidenses señalan la existencia de una telaraña de
eslabones de enorme complejidad.
Por ejemplo, se afirma que Scaife financió la demanda por la cual Paula Jones acusó a Clinton de acosarla
sexualmente cuando era empleada de la gobernación de Arkansas. Y también se señalan sus vínculos
indirectos con Linda Tripp, la amiga de Monica Lewinsky que, para muchos, es el personaje central de esta
historia pues habría sido 'sembrada' en la Casa Blanca con premeditación.
Los observadores independientes señalan que la señora Tripp, quien alega ser una persona común y corriente
pero tiene antecedentes en trabajos de inteligencia, ya estaba en contacto con la gente de Scaife cuando se
asoció con Lucianne Goldberg, una promotora editorial con antecedentes de espionaje y vinculada con la
North American Newspaper Alliance, una entidad de extrema derecha que recibe fondos de Scaife. Para
muchos sigue siendo sospechoso que fuera Tripp quien se hiciera amiga de Lewinsky y que luego grabara
sus conversaciones con ella e incluso le aconsejara guardar sin lavarlo el famoso vestido manchado de
semen.
Pero más sospechoso resulta que la Tripp le contara a Starr sobre la existencia del affaire entre Monica y
Clinton por consejo de tres abogados que habían trabajado en el caso de la Jones y que pertenecen a la
Federal Society, una fundación de derecha que recibe fondos de Scaife y del que es miembro,
curiosamente, el propio Starr. Los tres incluso le consiguieron un nuevo abogado a la Tripp, el también
miembro de la Federal Society James A. Moody.
Asimismo se señala que el propio Starr, además de pertenecer a varias organizaciones de Scaife, está
en profunda deuda personal con él porque el misterioso personaje donó un millón de dólares a la Universidad
Pepperdine para la facultad de estudios políticos con la condición de que la decanatura le fuera ofrecida a
Starr. Este no pudo aceptarla, pero se dice que el puesto le espera.
Como si fuera poco, se dice también que los vínculos de Scaife incluyen al representante Henry Hyde,
presidente del Comité Judicial que impulsó el impeachment. Hyde, quien se ha distinguido por el celo
con el que persigue a Clinton, es miembro de la Fundación Jamestown, 'hermana' de la Heritage,
financiada por Scaife. Y lo que es más llamativo, el Instituto CATO, que recibe fondos de Scaife, financió la
publicación de un libro de Hyde.
Los anteriores son apenas detalles de la maraña de influencias que se atribuyen a Richard Scaife, el hombre
que habría puesto su fortuna al servicio de un golpe de Estado secreto contra un presidente demasiado
liberal para el gusto de la extrema derecha norteamericana. Los historiadores tienen la palabra.

Un hombre misterioso
Richard Mellon Scaife es el bisnieto del fundador de la Gulf Oil, Richard Beatty Mellon, y es uno de los
hombres más ricos de Estados Unidos, con un patrimonio estimado de más de 1.000 millones de dólares.
Extremadamente tímido, su reciente entrevista con la revista George fue la primera vez en 15 años en que
hablaba con la prensa.
Scaife parece movido por una suerte de fundamentalismo de derecha y encuentra un enemigo en todos los
políticos de diferente tendencia. Privado de la administración de las compañías de su familia, Scaife parece
haber decidido dedicar su vida a influir en la política norteamericana desde comienzos de los años 70. Por
esa época su dinero comenzó a apoyar al movimiento de la 'Nueva Derecha' (New Right).
Su interés por la política parece haber nacido en los años de la Segunda Guerra Mundial, cuando la familia se
trasladó a vivir de su nativa Pennsylvania a Washington. Durante ese tiempo su padre, Alan Scaife,
trabajó con la OSS, antecesora de la CIA. Esta circunstancia parece haberle creado también una
fascinación por las conspiraciones.
Desde entonces Scaife, hoy de 65 años, decidió dedicar sus esfuerzos a influir en la política. Fundó varios
periódicos y se centró en controlar las varias fundaciones sin ánimo de lucro iniciadas por su madre.
Pero su interés en intervenir en política nunca se materializó a pesar de que donó un millón de dólares a la
campaña de Richard Nixon en 1972.
Según algunos, fue su amistad con Glenn Campbell, director del ultraderechista Instituto Hoover, y Frank
Barnett, del National Strategy Information Center, un oscuro personaje con vínculos con la CIA, lo que le llevó
a comenzar a dedicar las enormes cantidades de dinero a su disposición para apoyar a los grupos de
extrema derecha. Inicialmente se trataba de luchar contra la 'amenaza soviética'. Poco a poco Scaife se
convirtió en el principal financista de la Nueva Derecha y tomó parte con sus millones en la creación de la
Heritage Foundation y de varios foros destinados a promover las ideas ultraconservadoras.
Scaife vivió su momento de gloria con la elección de Ronald Reagan, quien encarnaba el regreso a esos
valores tradicionalistas tan queridos por él. Pero menos de una década después cayó la cortina de hierro y con
ella la justificación de la lucha de Scaife. Pero como sucedió en la mayoría de los casos, otro enemigo pronto
sucedió al 'Imperio del Mal'. Ya no era la amenaza externa del comunismo ateo sino la interna de las ideas
liberales, abiertas y poco 'norteamericanas'. De ahí que muchos se expliquen que Scaife haya visto en
Bill Clinton la nueva encarnación del mal. Un hombre que eludió el servicio militar y de paso la guerra del
Vietnam, que reconoció haber fumado marihuana y que era conocido por sus tendencias mujeriegas era
demasiado.
Visto desde ese ángulo resulta explicable que, como han dicho los principales medios estadounidenses, fue
Richard Mellon Scaife quien lanzó el 'Proyecto Arkansas', desde su revista The American Spectator,
dedicado a desenmascarar los vicios secretos de Clinton, y que más tarde, cuando por ese medio apareció el
caso de Paula Jones, financió su demanda contra Clinton, quien para entonces ya era presidente. Los
medios de Scaife promovieron también los rumores de que Vincent Foster, el amigo de Clinton que se
suicidó cuando era asesor de la Casa Blanca, habría sido realmente asesinado para que callara la corrupción
que había encontrado en la presidencia.

Algunos beneficiarios de Scaifel
'Judicial Watch', del periodista Larry Klayman, que tiene 18 demandas contra Clinton.
- Revista 'American Spectator', que desenterró el caso de Paula Jones.
- 'Precisión en los medios' (Accuracy in the media), dedicada a promover la historia de Jones.
- 'Landmark Legal Foundation', que proporcionó el primer abogado para la Jones.
- 'Free Congress Research', que compró una gigantesca valla en Little Rock, Arkansas, para llamar a las
mujeres que hubieran sido acosadas por Clinton.
- 'Western Journalism Center', que promovió la teoría de que Vincent Foster, el amigo de Clinton, fue
asesinado.
- La Federalist Society (Sociedad federalista), entre cuyos miembros están Kenneth Starr y dos abogados
clave en los casos de Jones y Lewinsky.
- Pepperdine University, que supuestamente tiene listo un puesto de decano para Starr una vez concluya el
asunto Lewinsky
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