Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2016/05/03 15:43

La pelea de Maduro con la mayor empresa de alimentos en Venezuela

Mientras el Gobierno y Empresas Polar cruzan acusaciones por la escasez, a los venezolanos les cuesta cada vez más encontrar harina y ahora cerveza.

La pelea de Maduro con la mayor empresa de alimentos en Venezuela Foto: Archivo SEMANA
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AFP

El antiguo choque entre el gobierno de Venezuela y Empresas Polar, mayor productora de alimentos y bebidas del país, escaló esta semana. Mientras cruzan acusaciones por la escasez, a los venezolanos les cuesta cada vez más encontrar harina y ahora cerveza.

"Polar no nos ha depachado cerveza desde hace dos semanas", aseguró a la AFP este martes un empleado de una licorería del distrito capitalino de Chacao, donde hay pequeñas existencias de otras marcas.

El pasado sábado, Polar paró cuatro fábricas de cerveza -que abastecen 70% del mercado-, argumentando que el gobierno de Nicolás Maduro no le ha permitido acceder a divisas para importar cebada, dentro del severo control de cambio impuesto en 2003 por el entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013).

Maduro ordenó "tomar" las industrias que cesen operaciones, tras lo cual funcionarios, escoltados por militares, inspeccionaron el lunes las plantas de cerveza y malta que Polar paralizó en San Joaquín (estado de Carabobo, norte) y Maracaibo (Zulia, noroeste).

Según Polar, la paralización de las plantas cerveceras afectará 10.000 empleos directos y unos 300.000 indirectos. Pero la disputa también divide a los trabajadores.

"¡Sin materia prima no hay producción!", gritó este martes un grupo de empleados que apoyan a la empresa, frente a la entidad que regula la entrega de divisas.

Al contrario, en el mitin de Maduro, con uniformes que exhibían la insignia de la empresa junto a la firma de Chávez, otros trabajadores corearon "Polar está tomada", cuando el presidente dijo: "industria parada, industria tomada".

La guerra también se libra en radio y televisión, donde se difunden anuncios en los que el gobierno acusa a Polar, por ejemplo, de sacar a la venta mantequillas, refrescos y champú sólo en envases grandes, para desestimular la compra al ser más costosos, y dar sensación de escasez.

"¡Mentira!", "¡Queremos que digan la verdad!", dicen trabajadores en otro anuncio donde aparece una pujante producción de mantequillas en envases pequeños.

"El pelucón mayor"

Maduro asegura que el cierre de plantas es parte de la "guerra económica" que genera la escasez e inflación que sufren los venezolanos, y que atribuye a la oposición y "empresarios de derecha" como el presidente de Polar, Lorenzo Mendoza, para desestabilizarlo.

Llamado el "pelucón (ricachón) mayor" por Maduro, Mendoza es para el gobierno el ícono de los "oligarcas" y un "hijo de papi" que nació en cuna de oro, heredero del gigante empresarial y la riqueza de una de las familias más tradicionales de Venezuela.

El empresario de 50 años y quien estudió ingeniería y administración en Estados Unidos, ocupa el puesto 1.198 de la lista Forbes de las personas más ricas del mundo, con una fortuna de 1.500 millones de dólares.

En octubre pasado, fue acusado por diputados oficialistas ante la Fiscalía de "traición a la patria" y usurpación de funciones, por haber presuntamente suplantado al gobierno en aparentes tratos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que intervenga en la crisis del país.

Las divergencias no son nuevas, pues varias veces Chávez, que nacionalizó varias compañías, amenazó a Mendoza con quitarle "toditica la Polar" si seguía "escondiendo" sus productos, pero la convivencia se ha impuesto.

Arepas más pequeñas y delgadas

Del Grupo Polar, creado hace 75 años, salen la mayoría de los productos que consumen los venezolanos: mantequilla, arroz, salsas, pasta, detergente o la muy buscada harina Pan (de maíz) con la que hacen las arepas, su plato típico por excelencia.

"Ahora las hago de yuca. Llevo 15 días sin harina Pan", cuenta Susana Longo, una abogada de 31 años casada con un empleado de Polar, en cola en un supermercado del este de Caracas a la espera del anunciado arribo de un camión con el producto.

Dilia García, una enfermera de 38 años en fila en otro supermercado para adquirir arroz, relata que ahora hace las arepas "más pequeñas y delgadas". "Empeora la situación, si el gobierno no les da (a Polar) lo que piden", agregó.

El país con las mayores reservas de petróleo del planeta tiene la inflación más alta del mundo (180,9% en 2015) y una escasez de dos tercios de los alimentos y las medicinas.

Según analistas, el desabastecimiento podría agravarse ante la caída del ingreso petrolero y el mantenimiento del control de precios, que aseguran desalienta la producción y estimula el contrabando. Un kilo de harina cuesta 20 bolívares al precio controlado, pero hasta mil en la reventa.

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