Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/3/2011 12:00:00 AM

La plaza Tahrir, corazón y termómetro de Egipto

La céntrica plaza de El Cairo es el principal escenario de los acontecimientos que están cambiando al país. ¿Cómo es el lugar donde se mide el pulso de Egipto?

;
BBC
Los enfrentamientos de los últimos días entre manifestantes y los llamados grupos pro Mubarak han tenido como escenario principal la plaza de Tahrir. En este lugar emblemático se mide el pulso del país. Su nombre significa, literalmente, liberación.
 
El escritor Samir Raafat resumía su importancia en la revista Cairo Times: "Midan Tahrir no puede estar quieta. Ya sea para reflejar los humores de la ciudad o la agenda política de la dirigencia, la plaza más importante de la nación ha pasado de ser desde un falso Campo de Marte hasta un explanada estaliniana. Cuando un nuevo régimen siente que la capital necesita una nueva apariencia, Tahrir es el primer lugar donde comienza".
 
Fue una plaza estratégica desde el siglo XIII, conocida en el siglo XIX como Midan (plaza) Ismailia, que fue renombrada en 1954 por los militares que terminaron con la monarquía egipcia en 1952.
 
Los mismos que dieron pie a la República Árabe de Egipto y cuya presidencia sólo ha pasado en la práctica por tres personas provenientes de sus filas: Gamal Abdel Nasser, Anuar Sadat y Hosni Mubarak.
 
Por Tahrir entra uno al centro moderno de la capital egipcia, aquel construido por el Khedive Ismail y sus arquitectos franceses en el siglo XIX, y puede uno continuar hacia la plaza de la ópera y más adelante a El Cairo islámico.
 
Una "postal" cambiante
 
En este corazón de la ciudad, puede uno lustrarse los zapatos y leer los periódicos tomando café turco por menos de un dólar. En Tahrir desemboca la estación de metro Sadat y por ahí pasan un sinnúmero de autobuses, microbuses y taxis.
 
En días normales, muchos de ellos circulan alrededor de la enorme glorieta que conduce al centro de El Cairo y en donde coinciden varias arterias, rodeada de edificios simbólicos que todo cairota conoce de memoria.
 
Como el Mugamaa, ese mastodonte de corte soviético donde se enfrenta uno con la burocracia kafkiana egipcia para trámites administrativos, o la Liga Árabe, el edificio donde desfilan periódicamente los jefes de Estado de la región y frente al cual los guardias de seguridad aparcan sus Mercedes negros.
 
En Tahrir guarda Egipto parte de su pasado más remoto. Allí se encuentra el Museo Egipcio de Antigüedades, que alberga la máscara de Tutankamón y alrededor del cual se formó el pasado 28 de enero un cinturón humano de civiles para defender el patrimonio del país.
 
Y a un costado del museo, un símbolo del presente tumultuoso del país, el cuartel general del Partido Nacional Democrático, que fue incendiado el mismo día.

Primero Tahrir, depués Egipto
 
También desde Tahrir sale uno de los puentes más simbólicos e importantes, Kasr el Nil, con sus cuatro leones de bronce que flanquean la entrada y salida del puente sobre el Nilo.
 
Ahí fue donde el viernes 28 de enero se dio el primer enfrentamiento frontal entre manifestantes y las fuerzas policiales.
 
Tahrir también tiene edificios comerciales y de oficinas, desde cuyas azoteas pueden lanzarse proyectiles y sembrar pánico.
 
Se calcula que el centro neurálgico de la ciudad tiene unas doce entradas, contando avenidas y calles.
 
Hay muchas otras plazas cairotas para manifestarse y, sobre todo, para hacer marchas antagonistas y evitar enfrentamientos entre detractores y simpatizantes del presidente Mubarak. Pero se dice que quien controla Tahrir, controla la capital; y quien domina El Cairo lo hace en el resto del país.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.