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| 3/23/1998 12:00:00 AM

LA PRINCESA INDIA

La familia Gandhi,los Kennedy de la India, regresa a la política en las actuales elecciones parlamentarias con una nueva estrella: Priyanka.

Ella sólo dijo unas pocas palabras: "Ellorum Congresikku Vote podungal", algo así como "Todos ustedes votarán por el Congreso". Pero fueron suficientes para que la multitud reunida en la localidad de Sriperumbudur estallara en ovaciones para esa joven de sonrisa amplia que, con una seguridad sorprendente, hablaba por pri-mera vez desde el podio en una manifestación política. Priyanka Gandhi estaba allí sólo para acompañar a su madre, Sonia, quien desde diciembre pasado aceptó a regañadientes hacer proselitismo en favor del Congreso Nacional Indio, el partido al que ha pertenecido su familia por generaciones. Pero los asistentes adivinaron en la joven de 27 años las condiciones de liderazgo de su padre Rajiv, de su abuela Indira y de su bisabuelo Jawaharlal Nehru, todos ellos primeros ministros del país. Porque Priyanka parece ser la verdadera heredera de una dinastía que ha reinado en la democracia más grande del mundo durante 40 de sus 50 años de existencia.
El regreso a la política de los Gandhi, apartados de la luz pública desde el asesinato de Rajiv en 1991, comenzó en diciembre pasado, cuando Sonia, su viuda, aceptó la petición de la jerarquía del partido, alarmada por el avance del partido ultranacionalista Bharatiya Janata, del líder Atal Bihari Bajpayee. Los postulados del Janata se basan en la supremacía de los 700 millones de fieles hinduistas sobre minorías como la musulmana, de 120 millones de personas. Por eso, su eventual triunfo es visto por el Congreso como un peligroso avance hacia la intolerancia en un país profundamente dividido por su diversidad étnica y religiosa. Para poder evitarlo, sin embargo, el Congreso necesitaba a alguien capaz no sólo de detener su decadencia electoral (que llegó a su punto más bajo en 1996) sino de hacer renacer el fervor popular luego de las acusaciones de corrupción que lo llevaron a la ruina. Sólo un apellido podría hacer el milagro: Gandhi. La sola mención de esa familia sigue teniendo un efecto mágico en la India y Sonia no ha sido inferior al reto. Pero ella tiene graves inconvenientes: aunque hoy es ciudadana india, es italiana de nacimiento, no habla bien el hindi y, por añadidura, es católica. De ahí que en ausencia de interés político en Rahul, su hijo mayor, los ojos se hayan centrado en Priyanka, cuya atractiva figura quedó grabada en la gente desde que acompañó estoicamente a su madre en los funerales de Rajiv en 1991.
"Priyanka tiene una voluntad de hierro, como mi madre", dijo una vez Rajiv en una entrevista, y lo cierto es que su presencia en los actos políticos ha sido la de una heredera consciente de su papel y segura de su poder. La joven, que se casó el año pasado en una boda fastuosa con el hombre de negocios Robert Vedra, se ha negado hasta ahora a aceptar un puesto en la dirección de su partido, pero pocos dudan de sus ambiciones políticas. Los consejeros de Sonia Gandhi piensan que Priyanka jugó un papel fundamental para convencer a su madre de ingresar a la política y es quien escribe sus discursos, prepara sus estrategias y hasta escoge su ropa. Pero lo que es más significativo es que Priyanka proyecta una imagen fuerte que recuerda mucho a su abuela Indira, la populista primera ministra asesinada en 1984. A diferencia de su madre, que ha presentado la imagen de una viuda adolorida, obligada a asumir el papel del esposo muerto, la joven Gandhi respira confianza.
Aunque pocos creen que el Congreso Nacional Indio logre detener la marcha triunfal del Janata en los comicios que terminarán el 7 de marzo, el futuro político de Priyanka es brillante. Los comentaristas indios señalan que sus planes dependerán en el corto plazo de la familia Vadra, a la que se unió por matrimonio. Piensan que por lo pronto vendrán algunos hijos que perpetúen la saga, pero que a mediano plazo, Priyanka ingresará por la puerta grande a la actividad de sus mayores. Porque no se trata de cualquier familia, sino de los Gandhi, los Kennedy de la India. Y lo que se hereda, no se hurta.

Motilal Nehru: el fundador Nacido en 1861, Motilal Nehru fue uno de los primeros adherentes del Congreso Nacional Indio, fundado en 1885 con el objetivo de convertirse en germen de la India independiente.
Jawaharlal Nehru Hijo del anterior, el 'Pandit' Nehru condujo con el 'Mahatma' Gandhi el movimiento que culminó con la independencia india del Imperio Británico en 1948 y fue su primer gobernante.
Indira Gandhi La hija del 'Pandit', Indira, se convirtió en Gandhi por matrimonio, aunque la familia no tiene relación con la del Mahatma. Como primera ministra restringió la oposición y reprimió a la secta de los sikhs, uno de los cuales la asesinó en 1984.
Sanjay GandhiHijo menor de Indira, Sanjay no llegó a asumir su papel de heredero de la dinastía porque pereció cuando el avión acrobático que piloteaba se desplomó cerca de la capital, Nueva Delhi, en 1980.
Rajiv Gandhi Con la muerte de su hermano, Rajiv debió dejar su apacible vida como piloto de Indian Airlines y asumir una carrera política. Al ser Indira asesinada, Rajiv fue elegido primer ministro.
Sonia Gandhi Italiana de nacimiento, la esposa de Rajiv, Sonia, nunca quiso la política. Su ingreso podría estar motivado por la necesidad de iniciar a Priyanka para que la dinastía no muera.
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