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| 5/7/2013 12:00:00 AM

Las tres jóvenes secuestradas hace 10 años fueron dadas de alta

Amanda Berry, Gina DeJesus, y Michelle Knight, fueron trasladadas a un lugar en los suburbios cuya ubicación no fue revelada.

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EFE
Tres jóvenes que desaparecieron en casos separados entre los años 2002 y 2004 fueron encontradas vivas anoche en una vivienda de Cleveland (Ohio, EE.UU.), cuyo propietario fue arrestado, junto con otros dos sospechosos, según informó la policía local.

Amanda Berry, desaparecida en el 2003, Gina DeJesus, en el 2004, y Michelle Knight, en el 2002, fueron encontradas después de que una mujer que aseguraba ser la primera de ellas llamara a la policía para pedir ayuda mientras su secuestrador había salido de la casa.

Las mujeres han sido trasladadas a un centro médico local y tanto la policía local como el FBI planean interrogarlas cuando les den el alta, según indicó el diario local The Plain Dealer de Cleveland.

Las autoridades arrestaron en un McDonald's cercano al propietario de la casa, identificado como Ariel Castro, un hombre hispano de 52 años que residía en la vivienda desde 1992.

Las mujeres fueron encontradas después de que dos hombres acudieran ante los gritos de auxilio de una de ellas, rompieran parte de la puerta y llamaran a la policía. Aparentemente, Castro huyó de la vivienda después de que un vecino, Charles Ramsey, escuchó a Berry gritando "ayúdenme".

El vecino rompió parte de una puerta, permitiendo que Berry saliera, con una niña pequeña, según relató al diario el propio Ramsey. Fue entonces cuando la joven llamó a la policía, (Escuche a continuación el audio).



Charles Ramsey y Ángel Cordero fueron los primeros en acudir a la casa para ayudar a liberar a Berry, que cuando desapareció en el 2003 tenía 16 años. Berry apareció junto a una niña de 6 años, de la que la policía no ha revelado su identidad o relación con las personas en la casa.

Ramsey asegura que conocía a Castro, le veía todos los días y nunca habría imaginado que pudiera retener a las jóvenes en su casa.

A continuación, otros dos hombres fueron detenidos. La policía de Cleveland, que ha convocado una rueda de prensa para las 09.00 hora local (13.00 GMT) evitó confirmar los nombres de los tres detenidos y se limitó, en su página de Facebook, a afirmar que se trataba de "hombres hispanos, de 50, 52 y 54 años".


Como ya se mencionó, Berry, la primera de las mujeres en salir, desapareció en abril del 2003, un día antes de su 17 cumpleaños, y las autoridades habían emprendido sin éxito varias búsquedas de su cadáver. Según la cadena CNN, podría haber dado a luz a una niña, que hoy tendría unos cuatro años, durante su reclusión.

En la conversación telefónica con la policía una desesperada y nerviosa Berry asegura: "He sido secuestrada, he estado desaparecida por 10 años. Estoy aquí, ahora soy libre".

DeJesus, de 23 años, tenía 14 cuando desapareció en el 2004, mientras caminaba desde la escuela hasta su vivienda, en el mismo barrio donde fue hallada.

Por último, Knight tenía 21 años cuando desapareció en el 2002, algo que algunos familiares atribuyeron a un enfado porque había perdido la custodia de su hijo.

El alcalde de Cleveland, Franck Johnson, indicó en un comunicado que aún hay "muchas preguntas por responder" sobre el caso y deberá investigarse a fondo.

La comunidad alrededor de las Avenida Seymour de Cleveland es predominantemente hispana y los vecinos siguen sin poderse creer que un vecino pudiera haber mantenido durante tantos años a tres chicas secuestradas.

Pistas insuficientes 

Las autoridades no informaron si las mujeres estaban atadas dentro de la casa o si alguna de ellas había sido violada. La policía indicó que intenta ser cuidadosa al interrogar a las mujeres, dado el trauma que soportaron.

Los investigadores también dijeron que no tienen registros de ninguna pista o llamada que hubieran recibido para denunciar presuntas actividades delictivas dentro de la casa en los años posteriores a la desaparición de las víctimas, pero indicaron que aún están verificando sus registros.

Sin embargo, dos vecinos dijeron haber estado lo suficientemente preocupados por lo que vieron en la casa como para llamar a la policía en dos ocasiones.

Elsie Cintrón, que vive a tres casas de distancia, dijo que su hija vio en una ocasión a una mujer desnuda que andaba a gatas en el jardín trasero hace varios años y llamó a la policía.

"Pero ellos no se lo tomaron en serio", afirmó.

Otro vecino, Israel Lugo, dijo que escuchó golpes en algunas de las puertas de la casa de Castro, que tenían bolsas de plástico en las ventanas en lugar de cristales, en noviembre de 2011.

Lugo dijo que los agentes tocaron en la puerta principal, pero nadie respondió. "Caminaron a un costado de la casa y luego se fueron", señaló.

Los vecinos también dijeron que a veces veían a Castro irse caminando con una niña pequeña a un área de juegos infantiles en el vecindario. Y Cintrón recordó que una vez vio a una niña pequeña que se asomaba por la ventana del ático de la casa.

Las tres mujeres, que parecían gozar de buena salud, fueron trasladadas a un hospital para que se les evaluara y se reunieran con sus familiares. Fueron dadas de alta del Centro Médico Metropolitano el martes por la mañana. La policía dijo que fueron trasladadas a un lugar en los suburbios cuya ubicación no fue revelada.

Un letrero afuera de la casa de los padres de DeJesús decía "Bienvenida a casa Gina".

"Esas niñas, esas mujeres son tan fuertes", afirmó. "Lo que hemos hecho en 10 años no es nada en comparación con lo que esas mujeres han hecho en 10 años para sobrevivir".

Los investigadores celebraron la noticia casi tanto como los familiares.

"Para la familia de Amanda, para la familia de Gina, para la familia de Michelle, las oraciones por fin han encontrado respuesta. La pesadilla ha terminado", dijo Stephen Anthony, director de la oficina del FBI en Cleveland. "Estas tres damas jóvenes nos han proporcionado la máxima definición de supervivencia y perseverancia. Ahora pueden empezar a sanar".

"Las palabras no pueden describir la emoción que todos sienten. Sí, los profesionales de la policía sí lloran", agregó.

El vecino Juan Pérez declaró a la cadena televisiva NBC que pocas veces vio a Castro o a nadie más en la vivienda.

"Yo creía que la casa estaba vacía. Pensaba que probablemente él tenía otra propiedad y sólo venía a ver que todo estuviera bien", señaló Pérez. "Ni siquiera sabía que alguien vivía allí".
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