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| 2/26/2014 12:00:00 AM

Ley discriminatoria genera protestas en Arizona

La semana pasada se aprobó una ley que permite que los propietarios de negocios se nieguen a prestar sus servicios a los clientes por cuestiones religiosas.

Desde hace unos días, centenares de personas se manifiestan frente al Capitolio de Arizona, en la ciudad de Phoenix (EE.UU.), para protestar contra una ley aprobada la semana pasada que permite a los propietarios de negocios negarse a prestar sus servicios por cuestiones religiosas. La norma, afirman sus críticos, hará que se pueda discriminar contra los clientes homosexuales.

Los defensores de la ley, que la semana pasada recibió el visto bueno del Senado y la Cámara de Representantes de Arizona, aseguran que esta sólo pretende preservar la "libertad religiosa" de los ciudadanos. Sin embargo, tres de los senadores republicanos que votaron en favor, enviaron este 25 de febrero una carta a la gobernadora Jan Brewer en la que la llamaron a vetarla. 

La supervivencia de norma depende ahora de la gobernadora Brewer
-conocida por sus duras políticas contra los inmigrantes-, quien debe firmarla para que entre en vigor.

Según BBC Mundo, varios colectivos de empresarios de Arizona han pedido a Brewer que vete la ley ya que esta podría dañar los negocios en el estado.

Que el dueño de un restaurante se niegue a servir el menú en una boda de dos hombres, que una modista rechace diseñar el vestido de novia de una lesbiana o que un gay tenga problemas para que le vendan un anillo de compromiso. Todo eso podría ocurrir en EE. UU. de prosperar este tipo de iniciativas estatales.

El derecho a objetar y no participar en celebraciones matrimoniales de parejas del mismo sexo sólo lo tienen, por el momento, las autoridades y organizaciones religiosas de ese país, pero la medida que está en la agenda de los parlamentos estatales de Arizona, Tennessee y Oregón quiere extenderla al sector privado.

Manifestantes sostienen carteles con consignas como "(la ley) SB 1062 #MalaParaElNegocioDeArizona", "Exterminen el odio" y "Arizona, el gran cañón intolerante". Foto: AP.
Que la gobernadora firme o no es todavía una incógnita, puesto que a pesar de su conservadurismo, el año pasado vetó una iniciativa similar con el argumento de que no era más que una distracción de las verdaderas prioridades que debía abordar el parlamento del estado, como el presupuesto anual.

Independientemente del futuro de esta ley y otras similares en otros estados, el hecho mismo de que se ponga sobre la mesa la posibilidad de negar servicios a un grupo de personas por sus preferencias sexuales ya ha soliviantado a los sectores más progresistas y las organizaciones de derechos humanos de ese país.

La norma también ha molestado a numerosos ciudadanos de Arizona, cansados de que su estado esté siempre en el centro de las polémicas más espinosas y temerosos de que se repita una situación similar al boicot que ya sufrieron los empresarios a raíz de la dura y controvertida ley de inmigración que aprobó su parlamento.

Estos grupos consideran que la ley no pretende "defender la libertad religiosa" como esgrimen sus partidarios, sino que, 
en realidad, busca dar amparo legal a la discriminación contra los homosexuales.

De hecho, el dueño de una pizzería de Tucson ha saltado a la palestra nacional al colgar un irónico cartel de protesta contra la ley. "Nos reservamos el derecho de negar el servicio a los legisladores de Arizona", puede leerse en la puerta de su negocio, reportó EFE.

Las parejas homosexuales de EE. UU. pueden casarse en 17 estados y el Distrito de Columbia. Asimismo, en otros 24 hay demandas pendientes para legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo.

A pesar del progreso en este sentido, sobre todo a partir de una sentencia histórica del Tribunal Supremo el año pasado, en los estados más conservadores se continúan proponiendo o permanecen vigentes leyes que limitan los derechos de los homosexuales.

Uno de los diarios más prestigiosos del país, The Washington Post, publicó recientemente un artículo muy comentado que enfatizaba que ocho estados tienen leyes similares -aunque no tan duras- a las de Rusia para prohibir lo que los legisladores de esos territorios denominan "propaganda homosexual".

Las leyes rusas en este sentido, a las que ha dado mayor repercusión internacional la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi, han recibido un frontal rechazo de organizaciones defensoras de los derechos humanos en todo el mundo, también en Estados Unidos.

Sin embargo, lo que muchos estadounidenses no sabían es que ocho de sus estados tienen leyes que también limitan la libertad de expresión sobre la homosexualidad.

En estados del sur y limítrofes como Alabama, Arizona, Luisiana, Misisipi, Oklahoma, Carolina del Sur, Texas y Utah existen normas que prohíben, por ejemplo, presentar la homosexualidad "como un estilo de vida alternativo y positivo" o enseñar a los jóvenes que "existen métodos seguros para practicar sexo homosexual".

La propuesta que ahora se discute en Arizona fue patrocinada por el Centro para Políticas de Arizona (CAP), un grupo conservador que se opone al aborto y los matrimonios gay. 

Si esta es vetada, se verá como una importante derrota para el CAP que es considerado una poderosa influencia en la escena política de Arizona, según Associated Press. El grupo sufrió una fracaso similar el año pasado cuando trató de conseguir que la legislatura adjuntase una cláusula contra el aborto en una ley de expansión del programa Medicaid que la gobernadora Brewer promueve.



Con agencias.
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