Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/12/2008 12:00:00 AM

“Los estadounidenses están muy divididos”

Joseph Nye, el respetado analista político que suena para secretario de Estado si gana Hillary Clinton, dio a SEMANA su visión sobre el proceso electoral de Estados Unidos

En Estados Unidos, los? analistas como Joseph Nye se cuentan con los dedos de una mano. De 70 años, este ex alto funcionario de los departamentos de Estado y de Defensa presidió el Consejo Nacional de Inteligencia y dirigió la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, donde es profesor de Relaciones Internacionales. Ha escrito varios libros sobre el tema en los que puso de moda el término 'poder blando', del que habla más adelante. Dicen que si Hillary Clinton resulta elegida, él sería el Secretario de Estado. "Son chismes de salón", le dijo sonriente a SEMANA, que lo entrevistó en Harvard.

SEMANA: Entre Hillary y Barack Obama, ¿quién será el candidato demócrata?
Joseph Nye: Eso está 50-50. La campaña de Hillary ha puesto el énfasis en la experiencia de la candidata y por eso su eslogan es que está lista para gobernar. Obama se apoya más en su frescura. Por eso afirma que el tiempo para el cambio ha llegado.

SEMANA: ¿Qué se impondrá al final? ¿El peso de la experiencia, o el mensaje de cambio?
J. N.: Hoy es difícil decirlo. Los estadounidenses están muy divididos. Para algunos, vale más la experiencia, para otros, el cambio. Los que quieren y prefieren la experiencia se preocupan de que, si Hillary resulta elegida, Estados Unidos tendrá en la Casa Blanca, por más de 20 años, a dos Clinton y a dos Bush. Los que prefieren el cambio se preocupan de que Obama carece de experiencia porque ha sido senador sólo por tres años.

SEMANA: ¿Le parece bien que una de las democracias más saludables del mundo llegue a tener por más de 20 años en la Presidencia a dos Clinton y a dos Bush?
J. N.: No, no me parece. Enviaría una señal de que las elites no se han refrescado. Pero también es verdad que si Hillary gana, sería la primera vez que este país elegiría a una mujer. Y eso constituiría un cambio indudable.

SEMANA: De los precandidatos republicanos ¿cuál le llama la atención?
J. N.: Me impresiona John McCain. Es honesto y experimentado. Sería el mejor. Tiene décadas de experiencia en política exterior y en cuestiones de seguridad nacional. Los otros no. Mike Huckabee fue gobernador de Arkansas y Mitt Romney lo fue de Massachusetts, y no son experimentados. Rudolph Giuliani fue alcalde de Nueva York. Le pasa lo mismo.

SEMANA: ¿Qué asuntos dominarán la parte final de la campaña? ¿La guerra en Irak? ¿La economía? ¿La inmigración?
J. N.: De momento, todo indica que el país está a punto de entrar en una recesión. Si eso ocurre, la economía se convertirá en el asunto determinante y los demócratas saldrán favorecidos. Pero ¿qué pasaría si se produce otro atentado terrorista? Pues que el terrorismo será el tema predominante en la agenda y que los republicanos serían los favorecidos.

SEMANA: ¿Cuáles son las principales tareas del próximo presidente?
J. N.: Bush le dejará varios problemas a su sucesor. En política exterior están claros: la guerra en Irak, los líos con Irán, los tropiezos con Pakistán. El nuevo presidente debe manejarlos, pero también impedir que estos determinen exclusivamente la política exterior. Otra tarea clave será un cambio de estilo. Hay que hacer más consultas con los demás países y prestarle más atención al 'poder blando', que es la capacidad de influir en otros países por nuestra capacidad de atracción.

SEMANA: ¿Sacaría usted las tropas de Irak?
J. N.: Sí. El problema es qué tan rápido. Yo creo que, siendo realistas, estaríamos hablando de un par de años.

SEMANA: Michael Reid, editor para América Latina de 'The Economist', dice en su libro 'El continente' olvidado que a las grandes potencias no les importa esta región porque no es demasiado pobre, ni demasiado rica, ni demasiado peligrosa.
J. N.: Eso es un error. América Latina sí importa. El problema es que Latinoamérica fue otra víctima del 11 de septiembre. Desde entonces la atención se volcó hacia Oriente Medio. Yo espero que el próximo presidente tenga más equilibrio en eso.

SEMANA: ¿Debe preocuparse más el próximo gobierno por lo que hacen el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y sus socios políticos?
J. N.: No directamente. El próximo presidente debería dejar claro que a los países les sirve trabajar con Estados Unidos, y que Chávez y Morales pagarán un precio si toman su propio camino. Además, mientras más atención se les preste, más fortalecidos saldrán y eso será útil para ellos. Estados Unidos debería enfocarse más hacia Brasil, o Chile, o Colombia, y asegurar que las buenas relaciones son benéficas para esos países.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1830

PORTADA

En la cuerda floja

La economía avanza a paso muy lento. Se necesita con urgencia un estartazo, pero el desánimo y el pesimismo limitan las posibilidades de una recuperación.