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| 2/25/2014 12:00:00 AM

Los ‘gringos’ que llevan dos siglos en Brasil

A finales del siglo XIX una migración estadounidense fundó una comunidad en Brasil que aún conserva las tradiciones de hace casi dos siglos.

Actualmente existe en Brasil una comunidad de estadounidenses que conserva intactas muchas de las tradiciones americanas que existían a finales del siglo XIX. Gente con ojos azules, que habla inglés antes que portugués, que comen 'pie' de vinagre o pollo frito sureño. Así son los Confederados del siglo XXI, una cultura americo-brasileña que ha conservado las tradiciones de su país muy lejos del lugar donde nacieron.

La historia de esta exclusiva colectividad se remonta a la Guerra Civil Estadounidense, que tuvo lugar entre 1861 y 1865, y en la que se enfrentaron los estados del Norte (llamados la Unión), con los nuevos estados del Sur, denominados los Confederados. Cuando los estados sureños (entre los que se encontraban Alabama, Texas, Luisiana, Mississippi, Georgia y Carolina del Sur) perdieron la batalla, proclamaron su independencia y buscaron nuevos horizontes para rehacer sus vidas.

Debido a que perdieron su mano de obra fundamental: la esclavitud, tuvieron que migrar y buscar nuevas oportunidades en otros lugares. Algunos resolvieron hacer parte de los Estados victoriosos, pero otros, más orgullosos, aprovecharon los beneficios que les daba Suramérica, principalmente Brasil, donde la esclavitud aún no se había abolido.

Así nacieron los Confederados de Brasil: un grupo de unas 10.000 personas inicialmente (aún hay debate sobre las cifras, se habla de entre 8.000 y 40.000. En todo caso fue una de las emigraciones más altas en la historia de EE.UU.) que migró entre 1865 y 1880 y se ubicó en los alrededores del área metropolitana de Sao Paulo. Hoy, aunque ya se han distribuido alrededor de todo el país, quedan los pueblos de Santa Barbara d’Oeste y de Americana, que parecen más comunidades en Georgia o en Mississippi atrapadas en el siglo XIX, que ciudades brasileñas del siglo XXI.

La primera generación de Confederados seguía siendo una comunidad insular, es decir, la gran mayoría solo se había reproducido entre ellos. Naturalmente, después de la segunda y tercera generación ya muchos se habían mezclado con brasileños o los inmigrantes de otros orígenes nativos. Así, aprendieron portugués, se adaptaron a las otras costumbres y, poco a poco, entrelazaron las culturas.

Hoy en día, sólo unos pocos descendientes viven todavía en terrenos propiedad de sus antepasados. Lo sorprendente es como aún se conserva y se mezcla el vínculo con los sureños americanos de la época de la esclavitud con los tiempos modernos en Brasil.

En 1868 crearon Campo Cementerio, pues muchos de ellos eran protestantes y no podían enterrar a sus familiares en un cementerio católico. Luego, en 1954 crearon la “Fraternity of American Descendants”, una organización dedicada a la preservación de esta cultura mixta. Así mismo, fueron ellos quienes inauguraron las primeras iglesias baptistas y metodistas, religiones que hoy tienen millones de fieles alrededor de Brasil.
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