Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1997/05/19 00:00

LOS NUEVOS RUSOS

Un escándalo por los millones del primer ministro Chernomyrdin pone en primer plano el que la corrupción y el crimen organizado se tomaron a Rusia.

LOS NUEVOS RUSOS

La llegada del capitalismo a Rusia, celebrada como la redención popular, sólo ha beneficiado a unos pocos, que son llamados "los nuevos rusos". Lo peor es que, de éstos, muchos se han lucrado del caos resultante de la desaparición de la Unión Soviética, queha permitido el florecimiento de la corrupción y el crimen. La cosa ha llegado a tal punto que en Rusia rico es casi sinónimo de mafioso. El último escándalo afectó a una figura respetada, el primer ministro Viktor Chernomyrdin, y estalló cuando el periódico francés Le Monde reveló que su fortuna alcanza los 5.000 millones de dólares. El matutino Izvestia reprodujo el artículo, cuya fuente es una sesión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos realizada hace un año con la participación de los jefes de la CIA y el FBI. En el curso de la sesión se dijo que la fortuna personal de Chernomyrdin nació gracias a su participación en grandes negocios petroleros y gasíferos. Todos a una, los medios progubernamentales pusieron el grito en el cielo por la 'traición' de Izvestia. El primer ministro resolvió vengarse contra la sociedad propietaria de Izvestia, Lukoil, la gigante petrolera, al suspender el otorgamiento de derechos en los nuevos yacimientos de Kazajstán. Cuando Chernomyrdin anunció la medida, los representantes de la firma petrolera decidieron cambiar al director del diario y someter a la plantilla periodística a su control.
Un Estado criminal
Ante la arremetida contra la libertad de prensa los periodistas de Izvestia publicaron las partes centrales de la sesión de la Cámara. Según dijo el republicano Benjamin Gilman, "se tienen pruebas de que el crimen organizado en Rusia es la rama de la producción que más rápido se desarrolla_ Como resultado, en muchos casos es imposible trazar la frontera con el Estado ruso. En muchos aspectos el Estado ruso es una cleptocracia a gran escala, orientada solamente a enriquecer a quienes están en el poder y a sus amigos". "En nuestra sociedad se está formando una cruel estructura oligárquica que despiadadamente ha separado a la mayoría absolutamente pobre de los intereses y preocupaciones de la minoría absolutamente rica, casi como en los tiempos del Partido Comunista, pero con una fabulosamente rica nomenklatura y elementos de mercado en la forma de pequeños contrabandistas y comerciantes", concluyó Serguei Afonov, editorialista de Izvestia.
El 'padrino del Kremlin'
El año pasado el presidente Boris Yeltsin nombró como vicesecretario del Consejo de Seguridad a Boris Berezovski, que es llamado por la revista norteamericana Forbes "el padrino del Kremlin". Berezovski se enorgullece de controlar, junto con otros seis hombres de negocios, el 50 por ciento de la economía rusa. Amasó su fortuna en Logovaz, la mayor firma comercializadora de autos Lada del país. "Es como si Lucky Luciano fuera presidente de la Chrysler", dijo un norteamericano que le vende partes a Autovaz. En 1993 Berezovski lanzó un proyecto para construir una nueva fabrica automotriz, vendió 50 millones de dólares en acciones pero no hizo ninguna inversión durante tres años ni repartió dividendos. Berezovski, que se precia de tener acceso a la familia presidencial, controla la mayor cadena de televisión, ORT, de la cual compró un 15 por ciento de las acciones por solo 320.000 dólares. Hace un año el presidente de ORT, el popular periodista Vladislav Listiev, (el 'Pacheco' de la televisión rusa) fue asesinado. Listiev acababa de suspender los comerciales para desmontar los negociados de las compañías de publicidad, que pagaban casi regalado el tiempo de la televisión y lo vendían a precios fabulosos. El primer sospechoso fue Berezovski, cuyas relaciones con la publicidad eran conocidas. Pero el tiempo pasó y nunca se descubrió al culpable. "Rusia es un caldo hirviente de organizaciones criminales, Sicilia a escala gigante. El año pasado 40.000 personas fueron asesinadas y 70.000 desaparecieron. La tasa de asesinatos es tres a cuatro veces la de Nueva York", comenta la revista Forbes. En esta situación, la designación de Berezovski en el Consejo de Seguridad fue, al decir de la revista, como "poner a un zorro a cuidar los pollitos".
El capital financiero
Vladimir Potanin hasta hace poco era viceministro. Utilizó sus contactos en el gobierno para fundar el Banco Oneksimbank en 1993. Hoy el banco es el tercero del país con 3.000 millones de dólares en activos. Potanin convenció al gobierno de entregar a los bancos las acciones del Estado en las más grandes compañías del país a cambio de préstamos para cubrir el déficit presupuestal. Como resultado, los bancos Oneksimbank y Menatep obtuvieron el control de enormes empresas. Menatep (2.000 millones de dólares de activos), nacido por iniciativa de los dirigentes de la Juventud Comunista, fue fundado por Mijail Jodorovski, de 33 años, que inició el negocio con la ayuda de fondos gubernamentales. Hoy controla Yuganskneftegaz, la quinta compañía del mundo gracias a sus reservas probadas de gas, una gran flota naviera, empresas productoras de titanio, cobre, madera, textiles y procesamiento de comida. Se podría continuar con ejemplos sin fin: Vladimir Gusinski, 45 años, hace poco era teatrero y ahora es el dueño del Mostbank, que maneja los dineros de la Alcaldía de Moscú, propietario del canal privado televisivo NTV, del periódico Sevodnia y de una importante emisora. Posee una guardia privada de 3.000 personas formada por ex miembros de la KGB. Se sabe, pero no se dice, que el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, recibe enormes beneficios de los grandes negocios inmobiliarios de la ciudad. El derroche El país está aprendiendo, o resignándose, a convivir con los nuevos rusos, con sus gustos estrafalarios, sus Cherokee negros o sus Rolls Royce, sus palacios en las afueras de Moscú, sus botas texanas, sus camisas negras con la marca de Versace bien a la vista y sus vendettas sangrientas en pleno centro de la ciudad. A principios de siglo Suiza era el escondrijo de los revolucionarios rusos, encabezados por Lenin. Ahora el país alpino es la meca de los grandes magnates. Las pensiones más exclusivas, donde antes solo estudiaban los hijos de los jeques árabes, están abiertass para los 'pequeños nuevos rusos'. Cuentan que el director de un banco ruso que viaja con frecuencia a Ginebra fletó un vuelo charter en un gran Boeing. No acostumbradas todavía a los hábitos de los nuevos rusos, las azafatas de Swiss Air estaban muy preocupadas porque a 30 minutos del vuelo no había pasajeros. "No se preocupen, les contestaron, solo viaja una persona". Es imposible trazar la frontera del crimen organizado con el Estado ruso, según un representante de E.U.

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