Los cuerpos de
Michael Roark, de 19 años, y el de su novia,
Tiffany York, de 17, fueron encontrados el pasado 5 de diciembre con dos disparos en sus cabezas. Unos pescadores hallaron los cadáveres en una zona boscosa del condado de Long, al sur de la ciudad de Savan
nah.
Según la investigación del caso, los jóvenes fueron asesinados por los
soldados Isaac Aguigui, Christopher Salmon y Michael Burnett, y el
sargento Anthony Peden.
La desaparecida pareja sabía sobre los planes terroristas que tenían en mente los militares, quienes decidieron matar a los jóvenes por el temor a ser delatados. Fue el militar Aguigui, el más joven de todos, quien decidió aniquilar a su compañero.
En la
base militar de Fuerte Stewart, la milicia se dotó de
un arsenal de armas y explosivos valorado en 87.000 dólares para llevar a cabo sus ataques.
Planearon sembrar el caos con varios
episodios terroristas que culminarían en la
muerte del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Los cuatro acusados operaban bajo el nombre de
Forever Enduring Always Ready (Siempre Duraderos Siempre Preparados), cuyo acrónimo es
FEAR, miedo en inglés.
Uno de lo ellos, el soldado de primera
Michael Burnett, se declaró este jueves
culpable de homicidio voluntario en la corte estatal de Georgia, en
Atlanta, y decidió delatar la milicia y cooperar con la justicia.
Durante su declaración, Burnett dijo que Roark se había enterado sobre la existencia de la milicia durante su servicio en el Fuerte Stewart, por lo que quisieron acabar con "ese cabo suelto", explicó la asistente del fiscal Isabel Pauley. Burnett testificó además que Roark ayudó a la milicia en la compra de armas pero, desencantado con sus compañeros, abandonó la trama.
En la audiencia, el fiscal del distrito del condado de Long, en Georgia, aseguró que se presentarán
13 cargos por homicidio y pertenencia a banda criminal. En la diligencia, la Fiscalía pública norteamericana pidió la
pena de muerte para tres de los soldados, mientras que el cooperante se enfrenta a 10 años de prisión, según el ente acusador.
Heather Salmon, esposa de uno de los soldados, también enfrenta cargos por homicidio, aunque no se pedirá la pena de muerte.
Según Pauley,
el objetivo de la milicia era derrocar el Gobierno estadounidense al asesinar a Obama y atacar su propia base militar.
La investigación también asegura que la milicia contempló
envenenar una cosecha de manzanas en el estado de Washington y
colocar explosivos en una plaza de Savannah.
En criterio de la Fiscalía,
el ideario de los militares es "anarquista". "
Decían querer devolverle el poder al pueblo", indicó el Ministerio Público.
Ahora Aguigui, el líder de la milicia, es investigado por la muerte de su esposa, que ocurrió en julio del 2011. Por el deceso de su compañera, el soldado cobró un seguro de vida de 500.000 dólares, dinero que invirtió en la compra del armamento.
Aunque los acusados son soldados, les juzgará la justicia ordinaria. El País de España recuerda que "la justicia militar no ejecuta a un reo desde 1961, aunque hay ocho uniformados norteamericanos que esperan en el corredor de la muerte, en la prisión de la base de Fuerte Leavenworth, en Kansas". El mismo diario asegura que la pena de muerte en Georgia es legal. "Allí se ajustició el año pasado a Troy Davis, un reo que defendió su inocencia, en un juicio por homicidio plagado de irregularidades, hasta el momento mismo de su muerte".