Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1990/01/08 00:00

LOS TRAPOS SUCIOS

Arrestado Honecker y destituido Krenz al revelarse escándalo de corrupción en el gobierno comunista.

LOS TRAPOS SUCIOS

Como van las cosas, el gran derrotado con los cambios del Este no es el comunismo. A juzgar por los últimos acontecimientos ocurridos al tenor del poscomunismo en Alemania Democrática, es posible que el absoluto perdedor sea el "chanchullerismo".

Las noticias sobre las mansiones palaciegas de las máximas autoridades del PSD, los cotos de caza con miles de hectáreas, las abultadas cuentas corrientes en los bancos suizos y un largo etcétera de irregularidades de tipo económico y moral, hacen pensar que la cúpula dirigente del desgraciado Partido Comunista germano democrático va a pasar a la historia, no como enemigo de la libertad y de la democracia, ni como representante de la ortodoxia marxista-leninista, sino como amiga del serrucho, la corrupción y el enriquecimiento a base de actividades delictivas.

Las cosas no daban para menos.
Erich Honecker, el hombre que durante años dirigió el Partido Comunista y el régimen en Alemania Oriental, se encontraba la semana pasada bajo arresto domiciliario. Hacía unas pocas semanas había sido depuesto de sus altos cargos, el domingo antepasado expulsado del partido y el miércoles anterior estaba privado de libertad.

Pero no ha sido solamente el anciano dirigente el llamado a cuentas por la historia que se escribe velozmente en estos días en Alemania Oriental. Alexander SchalckGolodkowski, quien hasta el antepasado fin de semana era el firme candidato a la secretaría económica del Comité Central del Partido Comunistá Unificado (SED) y estuvo sonando también como viceprimer ministro del país, también cayó en desgracia.
Hoy en día cuenta con una orden de captura en su contra por los delitos de evasión de impuestos y tráfico ilegal de armas. Al final de la semana se hablaba de que se encontraba huyendo del país.

La lista de los sospechosos de esta clase de chanchullos es interminable y se afirma que puede llegar a un número cercano a los 120 entre miembros y amigos de la cúpula. El abogado especialista en cuestiones humanitarias del régimen, Wolfganag Vogel, fue capturado bajo las acusaciones de chantaje. El ex secretario general del sindicato oficial, Harry Tisch, aparece vinculado con "la pandilla" y es posible que las investigaciones cobijen al propio Wolfganag Vogel, jefe de la policía de seguridad, la temible STASI, quien se vio obligado a dimitir el jueves pasado ante las acusaciones de negligencia frente a la inmoralidad del régimen de Honecker.
El mismo pequeño paraiso capitalista que los jerarcas comunistas de la RDA se construyeron para su disfrute en Wandlitz, en las afueras de Berlín, al que rodearon con muros para evitar que el pueblo que decía representar fisgoneara, se convirtió en lujosa pero temporal prisión de varios miembros del buró político que al parecer estarán muy pronto ante los tribunales.

Pero si los alemanes más o menos se habían tranquilizado con la caída del muro de Berlín, al enterarse de que existía otro muro de la hipocresía y la inmoralidad, volvieron a envalentonarse. Las movilizaciones populares se improvisaron nuevamente con el único objetivo de impedir que se desaparecieran, como ya se habla de que lo hizo el fugitivo SchalckGolodkowski, las pruebas que puedan comprometer a la cúpula decadente. Las manifestaciones obligaron al fiscal general, Gunter Wenland y a su segundo en línea, Karl Heinrich Borchert, a presentar las renuncias a sus cargos por no haber iniciado las investigaciones contra "la pandilla".

Ni siquiera el propio Egon Krenz quien trató de lucirse como un verdadero travesti político pudo escapar a la indignación popular. A mediados de la semana tuvo que renunciar al cargo que alcanzó a ostentar por 49 días, en el que había reemplazado a Honecker al frente del Consejo Nacional de Defensa (jefatura de las fuerzas armadas) y que alternaba con el de jefe de Estado de la República Democrática de Alemania, después de que el domingo antepasado hubiera dimitido de su puesto como Secretario General del Partido Comunista.

La furia de las multitudes estealemanas llegó a tal grado que ahora lo que quieren es que se disuelva el Partido Comunista, que el gobierno no tenga que ver con los comunistas, o por lo menos con los de la vieja escuela, y los ánimos reunificadores volvieron a ponerse sobre el tapete.
En reemplazo de Krenz fue nombrado el liberal democrático Manfred Garlach, quien se convierte de esta manera en el primer jefe de Estado que no pertenece al Partido Comunista. Lo primero que anunció fue una amnistía para todos los delitos, excluyendo tan sólo a los delincuentes más peligrosos.

Lo cierto es que las inclinaciones capitalistas de los ortodoxos del marxismo le ponen un nuevo ingrediente a la revolución que se vive en los países del Este. Y automáticamente comienzan a preguntarse en los otros paises que han sufrido un proceso parecido si lo que tienen que hacer no es comenzar a revisar las cuentas de los ex camaradas dirigentes.

Porque lo que parece es que para este pais lo que se necesitaba no era tanto perestroika como glasnost y si ese es el destino de los otros, pues se podria decir que el trabajo apenas comienza. Y es probable, entonces, que los miles de perros que cuidaban el muro y que han quedado desocupados, tienen ahora un nuevo trabajo: buscar altos jerarcas comunistas que deben estar hallando la forma de pasar el muro para evitar ser capturados y condenados por corrupción.-

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