Lunes, 16 de enero de 2017

| 1991/10/21 00:00

MAS VALE TARDE...

A 10 años de su independencia, Belice es reconocido por Guatemala e inicia su integración con el resto del continente.

MAS VALE TARDE...

UN PASO HISTORIco dado sorpresivamente. Así describieron algunos observadores la medida del presidente guatemalteco Jorge Serrano, al aceptar a comienzos del mes en un comunicado oficial, la independencia de Belice.

El anuncio conmocionó a los guatemaltecos para quienes la reclamación por ese territorio costero se ha confundido tradicionalmente con la idea de su propia soberanía y dignidad nacional. El reconocimiento debe pasar ahora por la prueba de un referéndum, pero los analistas piensan que con el paso dado por Serrano, el asunto de Belice podría considerarse un caso cerrado.

La controversia sobre el territorio de Belice proviene de la incapacidad de los colonizadores españoles para dominar a los indígenas del sector, lo que dio lugar al asentamiento de piratas ingleses en la primera mitad del siglo XVIII. En 1763, por el Tratado de París, España concedió a Inglaterra el derecho a explotar madera allí. De eso a la colonización inglesa no había sino un paso.

Las reclamaciones guatemaltecas se confunden con el inicio de su independencia, pero en 1895 el Gobierno firmó un acuerdo con Gran Bretaña, en el cual renunciaba al territorio -llamado entonces Honduras Británica- a cambio de la construcción de una carretera que comunicara a la capital con el mar Caribe. Pero como la ohra nunca se construyó, los guatemaltecos retomaron en 1940 su reclamación. Para entonces el territorio estaba ya poblado por gentes de origen africano, maya, indio y sirioliobanés.

En 1981 Gran Bretaña y Guatemala firmaron un nuevo acuerdo por el cual se reconocía la independencia de Belice a cambio de libre acceso al Caribe, exploración conjunta del lecho marino y construcción de oleoductos con financiación británica, entre otros puntos. Pero los 160 mil habitantes de Belice declararon unilateralmente la independencia, con lo que el acuerdo se vino abajo. La situación alcanzó gran tirantez, pues Guatemala pidió la intervención de la ONU, cerró la frontera y rompió relaciones con Gran Bretaña. Esta vez la cosa tiene otro cariz. El Gobierno de Belice, que entre otras cosas es reconocido por la ONU, donde tiene asiento, ha garantizado directamente la salida guatemalteca al Caribe, incluidas facilidades portuarias. Pero la reacción popular en Guatemala evitó que Serrano visitara Belmopan, para la conmemoración de los 10 años de independencia.

A pesar de ello, el paso de Serrano ha recibido alabanzas internacionales, sobre todo provenientes de la ONU y de Londres. La Comunidad Europea emitió un comunicado en el que se afirma que

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