Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/26/2011 12:00:00 AM

Mastican coca frente a embajada EE.UU en Bolivia

Centenares de cocaleros y campesinos se reunieron el miércoles frente a la embajada de Estados Unidos en La Paz para masticar coca y reclamar la despenalización de esa práctica ancestral entre los indígenas andinos. (Leer más)

Apostados en la calzada y al canto de "la coca no es cocaína, la coca es medicina", los manifestantes exhibieron en una colorida feria popular ungüentos, caramelos, soda, pasteles, palomitas y hasta abono orgánico a base de esa planta.

La columna de manifestantes de unas cinco cuadras colapsó el tráfico en el centro de La Paz. Los cocaleros regalaban coca a los transeúntes para que la masticaran.

La sede diplomática cerró sus puertas y un cordón policial protegió las instalaciones. Los funcionarios siguieron trabajando dentro del edificio durante la protesta, en la que no se reportaron incidentes.

Similares manifestaciones tuvieron lugar en todo el país en el "día del masticado de la coca", organizado por el gobierno, sindicatos cocaleros y organizaciones sociales oficialistas para reclamar a las Naciones Unidas la despenalización de esa práctica.

El 31 de enero la ONU debe pronunciarse sobre un pedido del presidente Evo Morales para retirar el veto a la masticación de hojas secas de coca, que en Bolivia tiene una amplia aceptación no sólo entre los indígenas.

La Convención sobre Estupefacientes de 1961 de la ONU incluye a la coca en la lista de sustancias prohibidas, considera ilegal la masticación de sus hojas y otorga un plazo de 25 años para erradicar esa práctica.

Morales lanzó una campaña internacional tras su elección en 2005 para tratar de declarar lícita la coca, mascándola en foros internacionales y regalando artesanías con hojas de coca a funcionarios extranjeros, incluida a la entonces secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice.

En un comunicado divulgado el miércoles por su embajada en La Paz, Estados Unidos dijo que "respeta la cultura de los pueblos indígenas y reconoce que el acullico (masticación de coca) es una costumbre tradicional en la cultura boliviana", pero agregó que la "posición de no apoyar la enmienda propuesta se basa en la importancia de mantener la integridad de la Convención de 1961, que constituye una herramienta importante para la lucha mundial contra el narcotráfico".

Poco antes, el canciller David Choquehuanca declaró que la agencia antidroga de Estados Unidos (DEA, según sus siglas en inglés), "no vuelve más a Bolivia". Morales expulsó a la DEA en 2008 por sospechas de espionaje a su gobierno.

La coca se ha convertido en un símbolo de lucha de Morales contra Washington.

"Estados Unidos es el primer enemigo de la coca. Para nosotros la coca es una bendición, para el imperio una maldición", dijo durante el encuentro frente a la embajada el senador oficialista y dirigente cocalero Julio Salazar.

Basta que un solo país presente una objeción para que el pedido boliviano sea descartado. La ONU tendrá entonces que convocar a una conferencia internacional para debatir el asunto, aclaró Choquehuanca.

El embajador boliviano ante la ONU, Pablo Solón, dijo a la AP en Bogotá que la Unión Europea analizaba el miércoles la propuesta de Bolivia pero que Gran Bretaña y Suecia anticiparon que se sumarán al veto de Estados Unidos.

Las hojas secas de coca tienen un efecto estimulante leve y un profundo valor cultural y religioso para los pueblos indígenas de los Andes. Masticada o preparada como té, contrarresta el vértigo en grandes altitudes, ayuda a la digestión y suprime el hambre y la fatiga. Los indígenas la consumen desde el tiempo de los incas. (AP)
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.