Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/10/04 21:48

México: un año después de la muerte de los 43

Indignados y familiares de los 43 jóvenes desaparecidos en el caso Iguala, exigen la verdad sobre lo ocurrido en la masacre que marcó a México.

En México exigen conocer toda la vedad sobre la muerte de los 43 estudiantes. Foto: Archivo particular.

Tláloc, la divinidad mexica de la lluvia, recuerda su nombre. Es sábado 26 de septiembre, la Ciudad de México despierta bajo una llovizna que obliga a sus habitantes a sacar sombrillas y abrigos hasta terminar el día.

En el Estadio Azteca, el América recibe a Chivas de Guadalajara. En las afueras de Los Pinos, la casa oficial del presidente Enrique Peña Nieto y su familia, los indignados llegan para acompañar a los padres de los 43 estudiantes de la Escuela Raúl Isidro Burgos de la comunidad de Ayotznapa. Ellos le exigen al gobierno una respuesta sobre el paradero de sus hijos, quienes desaparecieron tras ser atacados por la policía de Iguala, estado de Guerrero, hace ya un año.


Foto: Archivo particular

Aquí se decide mucho sobre la represión que se aplica en el país –dice Alejandro 1, luego señala el edificio de la Procuraduría General de la República (PGR). En frente, en un corredor sobre la avenida Reforma, está el Plantón 43, una muralla de plásticos y carteles acerca de presos políticos o con los rostros de los 43 jóvenes instaurado hace nueve meses, cuando varios ciudadanos decidieron participar en las manifestaciones, aceptando el llamado de los familiares de los normalistas, el “No nos dejen solos” lanzado en noviembre del año pasado en la última gran marcha. Alejandro 1 es uno de los varios Alejandros del plantón, un hombre que prefiere reconocerse en la labor del colectivo independiente al cual pertenece.

-Vamos a tener una megamovilización –dice- Justamente lo contrario a lo que el Estado mexicano calculó. Se apostó al  cansancio de los padres de familia, de los ciudadanos. Bueno, pues el único que se cansó fue el procurador anterior.

Jesús Murillo Karam, el titular de la PGR cuando se conoció el caso de los normalistas, fue relevado de su cargo hace siete meses por Peña Nieto. La “verdad histórica” que compartió como solución de los hechos violentos en Iguala, no la aceptó la sociedad mexicana, sobre todo al conocerse el reciente informe del Grupo Interdiciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sobre lo ocurrido.