Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1984/09/17 00:00

"MONTONEROS" VS SENDERISTAS

Se destapan las organizaciones paramilitares campesinas en Ayacucho

"MONTONEROS" VS SENDERISTAS

Vinchos, un pueblito a 45 kilómetros de Ayacucho, la capital del departamento peruano sacudido desde 1980 por el grupo guerrillero Sendero Luminoso, fue testigo de un novedoso suceso, el jueves de la semana pasada. Más de 6.000 campesinos de 44 comunidades indígenas de la región se concentraron en la plaza de armas, a la espera de Adrian Huamán Centeno, general que hace, de jefe político-militar de la zona. A la hora convenida, el alto oficial hizo su aparición en ruidoso helicóptero y se dispuso a pasar revista a los campesinos quienes con banderas y festones ya estaban formados en pelotones.
Minutos después, los comuneros desfilaban ante el militar y su escolta. Algunos lo hacían a caballo, otros a pie y quienes dirigían el cortejo por sus ademanes marciales evidenciaban ser licenciados del ejército. Tras los jinetes y los hombres, marchaban mujeres, jóvenes y niños. Nadie portaba armas de fuego aunque algunos sí machetes e instrumentos de labranza.
Terminado el acto, los militares distribuyeron alimentos y semillas entre los indígenas y alguien anunció que había quedado constituído el "Frente de Defensa Civil" de la localidad.
En realidad, lo que se había hecho con el pintoresco desfile era oficializar la creación de los grupos paramilitares campesinos cuya existencia, denunciada por algunos, era negada hasta ese momento por las autoridades peruanas. Tan pronto se supo de este desfile, en Lima los círculos políticos se pronunciaron. Algunos aplaudieron el hecho destacando que tales agrupaciones jugarían un papel en la lucha contra Sendero Luminoso, pero otros consideraron que constituyen un peligroso ensayo de militarización de la vida comunal. Recordaron las denuncias en el sentido de que los servicios de inteligencia del ejército desde hace 18 meses estaban promoviendo la creación de organismos paramilitares campesinos, que proveyeran respaldo de masas en las cruentas operaciones punitivas contra las comunidades sospechosas de tener nexos con los guerrilleros. Cierto o no, la verdad es que además de lo de Vinchos, en tres localidades de Ayacucho hubo desfiles parecidos tras los cuales los combatientes de los "Frentes de Defensa Civil" fueron bautizados como "Montoneros". Los promotores de tal iniciativa desenterraron así un nombre histórico que designa a los combatientes irregulares que en el siglo pasado hostigaban a las tropas realistas y que mucho después lucharon contra la ocupación chilena.
Según observadores independientes, estas nuevas agrupaciones campesinas paramilitares vienen realizando verdaderas masacres en Ayacucho.
En Ocro, por ejemplo, hace dos semanas un grupo "montonero" capturó a varios jóvenes y luego de acusarlos de ser guerrilleros les dieron muerte. El asesinato de los 8 periodistas el 23 de enero de 1983, en Uchuracay, mientras investigaban la ejecución extrajudicial de 12 adolescentes, aparentemente fue el primer indicio de que los servicios de inteligencia estaban creando tales fuerzas paramilitares en comunidades que han sido atacadas por turbas presuntamente vinculadas a Sendero Luminoso.
Según el antropólogo Fernando Fuenzalida, quien participó en la investigación de la matanza de los periodistas, "se están manipulando rivalidades ancestrales de grupos étnicos, dentro de un marco de terror impuesto por los contendientes originales, las Fuerzas Armadas y los guerrilleros". "Muchas de las matanzas que se hacen en nombre del gobierno o de Sendero son ajustes de viejas cuentas", agregó. Por otra parte uno de los participantes en el desfile en Vinchos, entrevistados por la televisión, explicó que "las comunidades que antes han soportado a los senderistas, ahora están dispuestas a liquidar a todos los que traigan ideas extranjeras". Pero no sólo se trata de las "ideas extranjeras". A gentes de otras comunidades o simplemente a personas venidas de las ciudades, se las considera de entrada sospechosas de ser guerrilleros o simpatizantes de los senderistas y son asesinadas a entregadas a unidades militares. El método de los campesinos, según algunas versiones, es fingir acogida amistosa a los forasteros y luega sorprenderlos y exterminarlos. El periodista Jaime Ayala Sulca, según el diario La República, pudo haber corrido esa mala suerte, mientras investigaba en la sierra sur-central. De acuerdo con dicho diario, Ayala fue apresado por las llamadas "Rondas Campesinas Antisubersivas" de Huanta quienes lo entregaron a infantes de Marina de la localidad, junto con siete jóvenes presuntamente vinculados a Sendero. Después de esa fecha el periodista desapareció.
Los mandos militares niegan haber promovido esas fuerzas paramilitares. Hace unas semanas el general Clemente Noel señaló que se trataba; de iniciativas autónomas de esas comunidades. "La Constitución no nos autoriza a crear ese tipo de organizaciones", declaró en Lima el general Huaman al informar del desfile d Vinchos, aunque tuvo que admitir que había repartido alimentos y semillas; los pobladores que aceptaron ingresa al "Frente de Defensa Civil".

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