Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2009/09/14 00:00

Morales pide el fin de las bases militares en Latinoamérica

El presidente boliviano Evo Morales pidió el domingo el fin de las bases militares extranjeras en América Latina en el primer día de su visita oficial a España, al tiempo que defendió las reformas políticas que está impulsando su gobierno.

Morales pide el fin de las bases militares en Latinoamérica

Morales participó en un mitin organizado por unas 60 asociaciones sociales, políticas y sindicales en la plaza de toros La Cubierta de Leganés, situada al sur de Madrid, en la que fue aclamado por algo más de 2.000 inmigrantes bolivianos.

Sin mencionar el plan para incrementar el número de tropas estadounidenses en Colombia, Morales abogó por acabar con la presencia de fuerzas extranjeras en toda la región.

"En América Latina, donde hay bases militares de Estados Unidos, hay golpes militares; no se garantiza la paz, no se garantiza la democracia", dijo entre el aplauso general de todos los asistentes. "Hay que acabar con las bases militares".

Pero el presidente boliviano, consciente de los problemas que afronta la audiencia a la que se dirigía, quiso dedicar más tiempo en su discurso a defender ante la comunidad emigrante su revolución democrática y la profunda y exitosa transformación que, a su juicio, está experimentando Bolivia.

Y nada mejor que hacer llegar este mensaje en Leganés, un municipio del cinturón sur de Madrid en el que se concentra buena parte de la población extranjera residente en la capital española.

Danzas indígenas, en un ambiente muy festivo y colorido, precedieron la llegada de Morales al coso taurino de La Cubierta, cuyas gradas no se llenaron.

En el escenario, un enorme retrato de Morales presidía la escena junto a otro cartel en el que podía leerse "Bolivia somos todos". Nada más entrar a la plaza, aclamado como un torero, banderas bolivianas, indígenas, cubanas, españolas y ecuatorianas comenzaron a ondear junto a una enorme pancarta que decía: "Bienvenido presidente".

Vitoreado y aplaudido constantemente por el público al grito de "¡Evo, Evo!", el mandatario boliviano reconoció que todavía no se ha trabajado lo suficiente en favor de la comunidad emigrante y prometió abrir más consulados en España, además de los ya existentes en ciudades como Madrid, Barcelona, Murcia y Valencia.

En uno de los asuntos que más preocupan a los bolivianos en el exterior, Morales reconoció que el voto de los ciudadanos en el extranjero será limitado en las próximas elecciones de diciembre, pero prometió que trabajará para que todos los bolivianos, estén donde estén, tengan derecho universal de sufragio.

"El voto limitado es un atentado contra los derechos humanos", reconoció.

En España residen unos 100.000 bolivianos de forma legal y se calcula que podrían llegar hasta 225.000, si se contabilizasen los inmigrantes irregulares.

Precisamente, sobre los indocumentados, Morales se mostró implacable e insistió en que ninguna persona puede considerarse ilegal.

"Nadie es ilegal, siempre que se respeten las normas de cada país", dijo en uno de los momentos en los que más aplausos recibió.

Además, Morales defendió el derecho de Bolivia a poder explotar sus recursos naturales a través de los planes de nacionalización y hacer frente de esta forma a un modelo económico neoliberal que, en su opinión, ha conllevado el saqueo indiscriminado de su país durante años.

"Hemos soportado permanentemente la intervención, a veces hasta militar, para aplacar la rebelión de nuestro pueblo", subrayó. "Ya se acabo ese estado mendigo. Somos un país con una balanza comercial positiva".

Por último, el mandatario boliviano no se olvidó de reclamar más derechos sociales para el pueblo indígena y exigir la protección a ultranza del medio ambiente.

"En este milenio, es más importante defender el derecho de la madre tierra que el derecho humano", aseguró.

Todos los asistentes al acto se mostraron felices de haber podido ver de cerca al presidente de Bolivia y le agradecieron su presencia en Madrid.

"Morales es el mejor presidente que hemos tenido en los últimos tiempos", dijo Viviana Medina, una boliviana residente en España que lucía orgullosa un vestido con la bandera de su país.

"Después de 500 años de pura explotación, un presidente indígena va a visitar el Palacio de la Zarzuela y ver al rey Juan Carlos", añadió Juan Chávez, otro inmigrante boliviano. "Eso me hace estar muy orgulloso.

Después de este mitin, Morales iniciará el lunes la agenda puramente política de su visita. El mandatario boliviano se entrevistará con el monarca español y con el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono. También se reunirá con ejecutivos de Repsol YPF, Red Eléctrica e Iberdrola, entre otras compañías españolas.

El martes 15 está previsto un encuentro con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. Los dos presidentes firmarán un acuerdo para condonar la deuda que Bolivia mantiene con España de unos 70 millones de euros (80 millones de dólares) y analizarán los planes de nacionalización del sector eléctrico de Bolivia, en el que varias empresas españolas podrían verse afectadas.
 
AP.



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