Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1985/11/25 00:00

MUERTE EN CANNES

Asesinato o suicidio, nadie duda que el hijo del ex primer paquistaní Alí Bhutto murió envenenado

MUERTE EN CANNES

Ya no hay duda. El hijo meno del desventurado primer ministro pakistaní Zulficar Al Bhutto --destituido en 1977, condenado a muerte y ahorcado, a pesar de la protesta internacional, en abril de 1979-- murió envenenado. Tres meses después de que Shah Narwaz Bhutto, 27 años, fuera encontrado muerto en condiciones misteriosas en su apartamento de Cannes, la Policía de Niza ha hecho saber que lo que mató al muchacho, quien en ese momento era uno de los líderes de la oposición armada al régimen del general Mohammed Zia Ul-Haq, fue una potente sustancia desconocida hasta el momenta en Francia que opera en cuestión de horas sin dejar mayores huellas en el organismo de la víctima.
Para los miembros de Al Zuficar-La Espada, la organización guerrillera fundada por los herederos del malogrado Primer Ministro, se trató desde el comienzo de un asesinato disfrazado de suicidio. Nunca descartaron ellos la posibilidad de que la hipotética y misteriosa mano que arrebató la vida de Narwaz estuviera controlada por los servicios secretos del dictador pakistaní. Sin embargo, el hallazgo de la tal sustancia en los restos del luchador podría orientar las sospechas hacia otro lado y fortalecer, a la vez, la hipótesis del suicidio, la cual en realidad nunca fue abandonada por parte de algunos parientes de Narwaz.
Louis Thiollet, el juez francés que hace la instrucción del caso, decidió en estos días ordenar un segundo examen de las vísceras del muerto y además ejercer una vigilancia especial sobre Rehana Bhutto, la bella viuda de 25 años del líder fallecido, pues al fin y al cabo ella es considerada por todos como el testigo número uno. Originaria de Afganistán, Rehana fue quien descubrió el 18 de julio pasado el cadáver de su esposo.
Fue un laboratorio parisino de medicina legal el que hizo los difíciles y largos exámenes correspondientes, encontrando el raro y violento veneno de origen oriental. Ahora se sabe que una cápsula, que contenía un líquido de similar estructura molecular, fue encontrada en el apartamento del joven.
Este último aspecto no es extraño del todo. Narwaz Bhutto, desde los 19 años, se había consagrado a la lucha contra el actual gobierno de su país, por lo que muy pronto fue puesto en la lista negra del general Zia UlHaq y calificado como "terrorista" por sus agentes. Esto los obligó a él y a su hermano Murtazar a buscar refugio y apoyo en Siria. De hecho, ambos poseían pasaportes diplomáticos sirios.
El presidente sirio, Hafez Al Assad, y el líder libio Muammar AlKhadafi se habían convertido para ellos en importantes aliados. Entre los objetos decomisados tras la muerte de Narwaz se halló una foto en la que aparece él con Rifad, el hermano del Mandatario sirio y jefe de los servicios secretos de su país. También había una foto con el coronel Khadafi. "Este líder revolucionario es la mejor réplica contra el imperialismo norteamericano", había declarado en una oportunidad Narwaz Bhutto. El hombre continuamente viajaba a Ginebra con el propósito de reunirse con emisarios sirios. En la oficina de un importante hombre del Medio Oriente en esta última ciudad, la Policía suiza encontró, además, las mismas cápsulas halladas al hijo de Bhutto. Se cree que los diminutos recipientes son susceptibles de ser usados por los agentes secretos sirios en caso de ser capturados y obligados a declarar bajo tortura.
Durante cuatro años de actividad, el grupo armado de los Bhutto se atribuyó numerosas acciones espectaculares en Pakistán. El 5 de enero de 1981, cuatro bombas de fabricación casera explotaron durante el aniversario de la muerte de Alí Bhutto. El mes siguiente, un avión DC-10 de la Pakitan Air Lines fue incendiado en Karachi. El 2 de marzo del mismo año, un Boeing pakistaní fue secuestrado. La Espada exigió la liberación de 54 prisioneros políticos. Después de largas negociaciones, el gobierno de Zia tuvo que ceder y liberar a los rebeldes.
Luego de sacar a la mayor parte de sus familiares de Pakistán, Narwaz y Murtazar fundaron en Inglaterra el grupo armado. El primero ocupó el cargo de comandante en jefe y el segundo, de 41 años, hizo de portavoz. Benazir, la hermana de los dos, no menos audaz, decidió ponerse al frente del Partido del Pueblo Pakistaní, que persigue los mismos ideales de Al Zuficar-La Espada, pero por vías legales. Haciendo uso de su status de refugiado político, Narwaz abandonó más tarde la capital británica y se instaló con su esposa y su hijo en el balneario francés de Cannes, desde donde prosiguió infatigable sus labores revolucionarias, sin llamar nunca la atención. Otros efectos descubiertos en su casa de Cannes reflejaban el carácter conspirativo de sus afanes: una lista de 103 nombres en claves, 22 casetes enigmáticos, siete pasaportes personales con nombres diferentes.
Estas circunstancias son las que refuerzan la creencia de que la muerte del líder de la lucha armada contra el general Zia Ul-Haq, fue el acto de un criminal y no un suicidio. Al menos Murtazar y Benazir --quien a la postre regresaría a Pakistán con el cadáver de su hermano para enterrarlo en su pueblo natal de Garhi Khuda Bakhs, donde también se encuentra enterrado su padre-- rechazaron enfáticamente tal posibilidad.
No obstante, la rechazada teoría tiene algunos defensores. Richard Banon, el abogado de Rehana Bhutto, es uno de ellos. "Contrariamente a lo que han hecho entender los parientes de Narwaz Bhutto, especialmente su madre, la víctima se encontraba en un estado extremadamente depresivo. Tomaba Valium y lo mezclaba con alcohol. Ha estado a punto de divorciarse dos o tres veces en dos años, pues desde el comienzo de su matrimonio surgió un conflicto con su madre, quien jamás ha aceptado que sus dos hijos, Murtazar y Narwaz, se hayan casado con dos hermanas afganas. Es un problema de nacionalidad (importante en un hogar musulman) que los ha trastornado a todos, siendo Narwaz el que más sufría. El no era más que el benjamín de la familia, es decir, un poco la última rueda de la carreta".
Por otra parte, una violenta disputa familiar se había desatado justamente la víspera del drama. Narwaz invitó a toda su familia a departir en su apartamento de Cannes. Su hermano y su hermana vinieron de Londres, junto con su madre. De repente, estalló un tremendo alegato entre el jefe de casa y su mujer por un problema insignificante: ella quería salir a bailar, él pretendia quedarse en casa. La disputa fue tan violenta que los invitados huyeron del apartamento. Al día siguiente encontraron a Narwaz muerto.
Lo que sugieren quienes defienden la tesis del suicidio es que el hombre, hundido en su depresión nerviosa, ingirió esa noche, de una vez por todas, el brebaje de la cápsula que mantenía siempre cerca a su disposición, renunciando no sólo a la vida sino a su propósito de ver caer al odiado general Zia, quien había derrocado y matado "legalmente" a su padre.
La bella Rehana, quien fue la última persona que vio a Narwaz con vida, puede saber más de lo que ha dicho hasta el momento. Por ahora ella tendrá que presentarse en estos días al Tribunal de Grasse. Tal vez entonces se aclaren algunas cosas.--

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.