Los republicanos y los demócratas difieren en todo. Desde el rumbo que debería tomar la economía hasta la intervención gubernamental. Pero la cosa llega mucho más allá, según un reciente estudio de Buyology. El documento mostró que no podrían ni siquiera convenir en un sitio para dialogar y tomarse un café. Mientras los demócratas prefieren su latte y pasteles en Starbucks, los republicanos eligen Dunkin Donuts; mientras los primeros, como Barack Obama, se inclinan por la hamburguesería Wendy's, los segundos, como Mitt Romney, comen sándwiches en Subway. Tal vez la única manera de que se sienten a hablar sería a través de sus teléfonos celulares, pues el estudio indicó que ambos prefieren el iPhone.