Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/7/1989 12:00:00 AM

Ni sí ni no

La sentencia del coronel North deja en tablas el caso Irán contras.

En el país del béisbol, la sentencia que el juez federal Gerhard Gesell le impuso el miércoles último en Washington a Oliver North cogió a muchos fuera de base. De los 12 cargos que se le formularon, el juez sólo señaló responsabilidades del ex marino en tres, o sea en "aquellos actos que dependieron de él directamente":
- Obstruyó la labor del Congreso en noviembre de 1986, ayudando a suministrar fechas falsas sobre las ventas secretas de armas a Irán.
- Alteró y destruyó una serie de documentos del Consejo Nacional de Seguridad, que presentaba evidencias de su trabajo como recoletor de fondos para armas y municiones a utilizar por los "contras" en Nicaragua.
- Aceptó que colocaran un sistema de seguridad en su residencia por un valor de US$13.873, como "regalo" de su superior en las operaciones, el general retirado Richard Secord, quien pagó la instalación con parte de los fondos de una cuenta que había sido abierta en Suiza para consignar las ganancias del asunto Irán-contras, que ellos llevaban a cabo.
"Usted no es un chivo expiatorio" -le dijo el juez Gesell, refiriéndose al descargo que como una muletilla había usado North a lo largo de todo el juicio y que era compartida por sus hoy cada vez más escasos seguidores. "En mi criterio usted no fue un líder sino un subordinado de baja categoría que siguió instrucciones de unos cuantos superiores cínicos".
Al establecer que North no tendrá que pagar pena alguna en prisión, Gesell, benigno y misericordioso en opinión de muchos, echó por tierra sin embargo, las posibilidades de un perdón presidencial para el ex militar. Lo que le dijo expresa la claridad de su juicio: "Usted sabía -pienso yo- que todo esto era moralmente incorrecto. Iba contra su crianza, contra su fe, contra todo lo que aprendió. Bajo la tensión del momento fue más fácil para usted escoger el papel de mártir, pero lo que hizo no fue heroico, ni patriótico ni su propósito fue el beneficio público".
El juez Gesell dijo que Oliver North no se había dado cuenta aún del daño que había hecho con sus actos al servicio público. "No obstante -agregó-, lo que usted piense es asunto suyo y la cárcel sólo endurecería sus equivocaciones". Pudo haberlo condenado hasta 10 años de cárcel, pero le suspendió una pena de tres y lo sentenció a:
- Dos años bajo libertad de palabra.
- 150 mil dólares de fianza y 150 dólares para un fondo de víctimas del crimen.
- 1.200 horas de servicio a la comunidad en un programa anti-droga aún no revelado pero que tiene como fin ayudar a niños de Washington.
- Impedimento para desempeñar algún cargo federal. (North tenía entre sus planes hacer campaña para intentar llegar al Senado norteamericano).
Ni George Bush ni Ronald Reagan dijeron esta boca es mía con respecto a la sentencia formulada a su ex subalterno. Pero muchos recuerdan aquella famosa frase que se le oyó a Reagan, cuando dijo que si el plan se descubría, "nos colgarían a todos de los pulgares", y las implicaciones demostradas de Bush, cuando en un viaje a Honduras negoció el paquete de auxilios con el presidente José Azcona Hoyo, a cambio de que este país le prestara refugio a los "contras".
North apelará la decisión dentro de un proceso que tomará unos dos años más, antes de que todos los puntos del mismo sean revisados y la sentencia sea por fin impuesta. Mientra tanto, seguirá cobrando lo que cobra, 25 mil dólares por discurso y aparición, los últimos de ellos la semana pasada en Miami, a favor de Joe Fernández, quien fue jefe de la oficina de la CIA en Costa Rica y espera ahora juicio por obstrucción de la justicia en el mismo asunto Irán-contras
El juez Gesell no ignoró las grandes sumas de dinero que Oliver North seguía obteniendo con sus intervenciones públicas. "Lo que usted haga de ahora en adelante, dependerá de usted" -le dijo-. "Podrá continuar alimentando el mito que lo ha sostenido durante estos últimos años de dificultades o podrá volver sobre sus pasos y hacer algo útil".
En una encuesta realizada por la prensa norteamericana, en la misma tarde de la sentencia, el 39% de los entrevistados estuvo de acuerdo con ella, un 27% expresó que la consideraba exagerada. Otro 27% la calificó muy suave, y el resto, un 7% dijo que no tenía idea de nada.
Por el caso Irán-contras han sido juzgados ya Robert McFarlane, ex asesor de seguridad nacional durante el gobierno de Reagan y quien fue sentenciado a dos años de libertad bajo palabra y una multa de 20 mil dólares por esconderle al Congreso información sobre el apoyo que daba el Ejecutivo a los "contras" nicaragüenses; Michael K. Deaver, subdirector de personal en la Casa Blanca, bajo el gobierno de Reagan, y a quien fue impuesta una pena de tres años con libertad bajo palabra y 100 mil dólares de multa por mentir a un subcomité del Congreso y a un Gran Jurado Federal sobre sus actividades secretas después de abandonar su puesto. El turno al bate es ahora para el subadministrador John Poindexter, para el encargado de financiar la compra-venta de armas, Albert Hakim, y para el jefe directo de North, el general retirado Richard Secord. Habrá que esperar el nombre del juez que ya ha empezado seguramente a calentar su brazo, como dicen los narradores, en el bullpen de la derecha.-
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.