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| 1/15/2016 6:22:00 PM

El primer cara a cara entre Maduro y su gran opositor

Venezuela vivió una jornada para el recuerdo este viernes. Por primera vez el presidente Maduro habló ante el Parlamento dominado por la oposición. Habló amistosamente con Ramos Allup.

A mediados de 2015 nadie en Venezuela se habría atrevido siquiera a pronosticar que un día el presidente Nicolás Maduro tendría que estrechar amistosamente la mano de Henry Ramos Allup el jefe del archirrival histórico del chavismo, Acción Democrática. La escena, que sin duda pasará a la historia venezolana, ocurrió en la instalación del nuevo parlamento este viernes 15 de enero.

En un acto inédito en 17 años de gobierno chavista, Maduro, con su banda presidencial, entró al hemiciclo legislativo entre aplausos de seguidores que ocupaban las tribuna, e intercambió, sonriente, unas palabras con el jefe legislativo, Henry Ramos Allup.

La charla duró varios segundos. Hubo sonrisas y lo que pareció cordialidad. Ambos, eso sí, se resguardaron de filtrar algún comentario con los micrófonos prendidos. Al inicio de la comparecencia de Maduro ante el Parlamento, el mensaje central fue de “unión” y “trabajo en equipo”. Mensajes que internacionalistas habían vaticinado serían el eje central del discurso.

Además de las conjeturas personales que puedan surgir, lo cierto es que esta es la primera vez que Maduro comparece ante una bancada opositora a la que acusa de planear darle un "golpe de Estado" pues desde el día en que tomó el control del parlamento, hace diez días, la oposición anunció que irá tras una "vía legal" para "cambiar el gobierno".

El chavismo venía dominando el Legislativo desde 1999, por lo que Nicolás Maduro tuvo que soportar una presión extra. Las tribunas estaban abarrotadas de seguidores y opositores al Gobierno. Como pocas veces en el último lustro, la prensa internacional siguió en detalle el acto de instalación. La tensión, según los presentes, se podía percibir en cada rincón del recinto. Sin embargo, todo el acto protocolario se llevó con normalidad.

"Hoy gracias a la Constitución esta oposición está en mayoría y en ejercicio en esta Asamblea", expresó Maduro con tono conciliador en sus primeras palabras, desde la tribuna del hemiciclo, abarrotado de funcionarios de gobierno, diputado, diplomáticos y periodistas.

La expectativa tenía que ver con los antecedentes. La comparecencia de Maduro ante el Congreso ocurre en medio de una crisis institucional desatada tras la instalación hace diez días de la nueva Asamblea Nacional.

El fragor del debate en estas dos semanas llegó al punto que Ramos Allup debió enviar a Maduro un mensaje a través de su esposa Cilia Flores para asegurarle que será recibido con respeto.

Su asistencia estuvo en duda debido a que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) había declarado el lunes en "desacato" al parlamento y anulado sus decisiones por haber juramentado a tres diputados opositores que, acusados por el oficialismo, están suspendidos mientras son investigados por supuesto fraude electoral. Pero la oposición debió retroceder el miércoles acatando la decisión del TSJ.

Crisis económica


Poco antes, Maduro decretó un estado de emergencia por la crisis, cuya gravedad confirmó el Banco Central al revelar los primeros índices económicos en más de un años: la inflación acumulada entre enero y septiembre de 2015 fue de 108,7 % y la economía se contrajo en un 4,5 % en ese periodo.

El decreto, que regirá por 60 días, permitirá al gobierno disponer de bienes de empresas privadas para garantizar el abastecimiento de productos y fijan límites al ingreso y salida de moneda local en efectivo, según anunció el ministro de Economía, Luis Salas.

Maduro sostiene que el país está en una "tormenta" económica de la que sólo puede salir "con más socialismo", frente a un "parlamento burgués" que busca imponer su "modelo neoliberal" de privatizaciones y acabar con las conquistas sociales de la revolución.

Lo cierto es que en el primer mano a mano entre Maduro y la oposición parlamentaria reinó la paz. Y el deseo de los venezolanos es que las disputas políticas queden de lado y todos los esfuerzos se enfoquen en salir de una situación caótica que parece no tener fondo.

*Con información de AFP.
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